Santa Cruz de la Sierra

El cuarto aviso (III)

Información adicional

  • DodgerBlue: tbg-dodgerblue

Hace unos cuatro días atrás, andando en el auto del taxista don Braulio Robles hacia el kínder alemán, mi hijito Sebastián me dijo: “Papá, siento algo raro en mi cabeza.” Le pregunté, no sin preocupación: “¿Te duele?” Mi hijo contestó: “No, pero siento que algo cambió en mi cabeza. Me gusta más mi corazón que mi cabeza. ¿Lo sabía, papá?” Dije: “Claro, porque te gusta el número cuatro. Y el corazón tiene cuatro cámaras. Te conozco.” Sebastián le preguntó al cineasta Tony Peredo, quien nos acompañó aquella mañana: “Tío, ¿cuántas cámaras tiene el cerebro?” Tony comentó: “No sé cómo será la composición del cerebro de tu papi, pero normalmente un cerebro humano tiene dos hemisferios. Y cada hemisferio se divide en cuatro lóbulos.” Mi hijo confirmó: “Mi papi tiene el cerebro más raro del mundo.” Yo dije: “Pero mi corazón no es tan raro.”

Estábamos transitando el segundo anillo y ya habíamos contado tres carteles publicitarios de la zapatería nacional Femenina. Llegando a la esquina de la avenida Roca y Coronado, mi hijito Sebastián exclamó: “¡Papá, mirá! ¿Dónde está el cuarto aviso? ¡Alguien lo robó!” La cartelera estaba vacía. Había un número de teléfono pintado en el fondo de fierro: 77380101. Lo anoté. Durante el último tramo de la ruta hacia el kínder alemán ninguno de nosotros abrió la boca. Creo que todos ya teníamos el mismo mal presentimiento.

A la vuelta hacia nuestro barrio El Trompillo, el taxista don Braulio empezó a tener problemas con la caja de cambios. No pudo pasar de tercera a cuarta. A la altura del hotel de cuatro estrellas Torre el cineasta Tony Peredo bajó. “Voy a trabajar unas horas en una habitación tranquila. No quiero ir a mi casa, porque ya sé que allí no me voy a poder concentrar”, dijo. “Yo también me siento algo nervioso. Te voy a acompañar, si no te molesta. Voy a descansar un poco mientras vos trabajás”, dije. Don Braulio dijo: “Yo me siento bien, pero  mi auto está más nervioso que ustedes dos juntos. Esa maldita cuarta marcha no sirve.”

En el hotel Torre, sobre la avenida El Trompillo, el cineasta optó por la habitación 404. Para nuestra incredulidad, el ascensor saltó el cuarto piso. Y volviendo a bajar desde el quinto saltó nuevamente el cuarto. Dejamos el hotel, mudos y aterrorizados. Continuará.

 

Allart Hoekzema Nieboer  MIGAJAS

Visto 346 veces

Últimas Noticias

Prev Next

Profesionales de la violencia (V)

La barbarie de los “profesionales de la violencia” siempre ha sostenido la civilización de unos...

Muy peligroso-

Es de horror. Una grabación realizada a una supuesta jueza devela que un inocente, a...

Según senadora-Miss Bolivia 2017 sufre d…

Según senadora-Miss Bolivia 2017 sufre de acoso político en redes

La senadora del Movimiento Al Socialismo (MAS), Adriana Salvatierra, denunció ayer martes que la ‘Miss’...