Santa Cruz de la Sierra

Alter Ego (I)

Información adicional

  • DodgerBlue: tbg-dodgerblue

El dueño del tan querido como temido periódico ‘La Estrella del Oriente’ me llamó no hace mucho, diciendo: “Allart, como sabés muy bien, soy un hombre esquivo, más espectador que autor de vida social. Te pido un favor. Quisiera que vos me representaras en los innumerables compromisos mundanos que tiene nuestro diario. Te tengo confianza absoluta, sos mi Alter Ego.”
Así que ahora, en mi calidad de Alter Ego, me están esperando en el exclusivo salón principal del Club de Tenis Santa Cruz, donde se desenvolverá el solemne acto de transmisión de mando del directorio del Rotary local. En una brumosa noche (¿de dónde viene esta bruma si Bolivia ni tiene mar?) nos estamos dirigiendo con mi esposa Emma y nuestro hijito Sebastián al club. Pasamos una reja que nos recorta del resto del mundo. Emmita me dice: “Ay, Allart, no te entiendo. ¿Por qué aceptaste esta nueva responsabilidad? No te gustan los eventos sociales, preferís vivir sin molestia en tu burbuja.” Admito: “Lo sé, tenés razón. Pero soy ambivalente. Por un lado me fascinan los eventos sociales, por otro lado los detesto. A ver si encuentro el justo medio.” Mi esposa Emma sentencia: “Imposible. Hay solo dos opciones, no existe una tercera. Es una cuestión de ‘Enten-Eller’, o lo uno o lo otro, como dice Søren Kierkegaard, tu filósofo preferido. Entonces, o amás la vida social o la odiás.” Nuestro hijito Sebastián dice: “Yo la amo. Es maravillosa. Y te amo a ti, mamá, y a ti también, papá.” Emma suspira: “Menos mal que estás aquí, mi amor. Por lo menos tenemos una posibilidad de encontrar algo sorprendente a la vuelta de la esquina, gracias a vos.”
En el salón principal, un camarero llamado Javier nos acompaña a la mesa de la prensa. Una vez sentados, me dice: “Le voy a traer un buen vino. Sé que usted es vinero.” Le pregunto, no sin vanidad: “¿Sabe quién soy?” Javier responde: “Lo reconocí por la foto en la página 2 del periódico. Usted es Allart Hoekzema Nieboer, periodista de ‘La Estrella’.” Digo con la misma vanagloria: “Ah, esa foto es vieja. La deberíamos cambiar, ya no me representa.” El camarero dice: “Así es. Usted, ahora que lo veo por primera vez en la realidad, es mucho más viejo que la foto.” Mi esposa Emma se ríe y Sebastián coincide: “Sí, mi papá es muy viejo.” Estoy por hundirme en una crisis existencial, pero Javier logra salvar la situación. “No solo he leído todas sus columnas, sino también dos novelas y unos poemas suyos”, dice. Continuará.

Visto 237 veces

Últimas Noticias

Prev Next

Profesionales de la violencia (V)

La barbarie de los “profesionales de la violencia” siempre ha sostenido la civilización de unos...

Muy peligroso-

Es de horror. Una grabación realizada a una supuesta jueza devela que un inocente, a...

Según senadora-Miss Bolivia 2017 sufre d…

Según senadora-Miss Bolivia 2017 sufre de acoso político en redes

La senadora del Movimiento Al Socialismo (MAS), Adriana Salvatierra, denunció ayer martes que la ‘Miss’...