El mercado brasileño muestra su aversión hacia la presidenta Rousseff

La ligera ventaja que las encuestas dan a la presidenta Dilma Rousseff sobre el candidato opositor Aécio Neves de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, que tendrán lugar este domingo, fue recibida hoy con volatilidad y depreciación en los mercados.

Según tres sondeos divulgados la víspera, ambos candidatos se encuentran técnicamente empatados, aunque Rousseff supera por entre dos y tres puntos porcentuales a Neves, un avance, que una vez más, no fue bien recibido por los inversores.

La bolsa de Sao Paulo, principal plaza de América Latina, cerró la sesión con una caída del 3,44 %, hasta situarse en los 52.432 puntos, el peor nivel desde junio, al contrario que otras grandes plazas mundiales que experimentaron ganancias generalizadas en la jornada.

El índice Ibovespa, principal indicador del corro paulista, acumula una caída cercana al 6 % en los últimos dos días y un descenso del 3,11 % en lo que va de mes, mientras que en el año se ha valorizado alrededor de un 1,8 %.

En el mercado de divisas, el real brasileño se depreció un 0,65 % frente al dólar, moneda que terminó la jornada negociada a 2,475 reales para la compra y 2,477 reales para la venta en el tipo de cambio comercial.

El billete verde llegó a rozar pocos minutos después de la apertura la barrera de los 2,50 reales, un nivel alcanzado el pasado 3 de octubre por primera vez desde 2008, dos días antes las elecciones presidenciales, en la que Rousseff y Neves sellaron su billete para la segunda vuelta de este domingo 26 de octubre.

Con el comportamiento de este martes, el mercado brasileño volvió a poner de manifiesto su aversión hacia la política intervencionista de Rousseff, quien durante su mandato ha respaldado el papel "regulador" del Estado, y dejó de nuevo patente su posición a favor de Neves.

El candidato socialdemócrata ha convencido a los inversores con una receta de corte liberal basada en "la guerra y tolerancia cero" a la inflación, la "racionalización" de la función de los bancos públicos y la reducción del tamaño del Estado.

"El mercado ve al Gobierno de Rousseff como una amenaza a las leyes de la oferta y de la demanda. Ve al Gobierno de Dilma con mano de hierro sobre el lucro. Eso ahuyenta a los inversores nacionales y extranjeros", dijo a Efe el economista y profesor de la Universidad de Sao Paulo (USP), Manuel Henrique García.

Según sostienen los analistas bursátiles, la presidenta brasileña ha defendido el control de los precios de los servicios ofrecidos por las empresas estatales para contener la inflación, una medida duramente criticada por el mercado.

En medio de este escenario, y como viene ocurriendo cada vez que Rousseff avanza en los sondeos, las compañías controladas por el Estado lideraron las pérdidas de la sesión, con la eléctrica Eletrobras a la cabeza (-8,47 %, preferenciales).

Las acciones preferenciales de la petrolera Petrobras también se vieron fuertemente perjudicadas, con un descenso de más del 5 %.

Minutos después del cierre de los mercados, la agencia de calificación de riesgo Moody's rebajó la nota de Petrobras de Baa1 a Baa2, segundo escalón de activos con grado de inversión, con tendencia negativa.

La rebaja se produjo por el "alto apalancamiento financiero" de la empresa, que probablemente se reducirá "mucho después de 2016", en contra de lo que antes se calculaba, según la agencia.

Moody's recordó que uno de los problemas más acuciantes de la compañía es su "incapacidad" de subir el precio de la gasolina para pasar al consumidor los mayores costes que le supone la importación del petróleo debido al control del Gobierno brasileño en el sector.

Sin embargo, destacó que "Petrobras ha sido relativamente exitosa" en la ejecución de su plan de mejorar sus cuentas financieras.

Redacción Leo.bo

Fuente: EFE

Visto 330 veces Modificado por última vez en Martes, 21 Octubre 2014 17:31