Santa Cruz de la Sierra
12 Abril 2018

La Justicia brasileña decretó el bloqueo de los bienes del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, su instituto y una de sus empresas para el pago de una deuda millonaria, confirmó este miércoles su defensa.

Un tribunal de Sao Paulo ordenó paralizar los bienes del expresidente, del instituto Lula y de la empresa L.I.L.S, encargada de la gestión de conferencias, para garantizar el pago de una deuda de cerca de 30 millones de reales (8,8 millones de dólares) con el Estado.

La defensa de Lula señaló en un comunicado que en el marco de la operación “Lava Jato” se quiere retirar al expresidente “cualquier posibilidad de defensa al privarlo de sus bienes y recursos para garantizar un débito tributario que todavía está siendo discutido en la esfera administrativa”.

Según el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins, “el expresidente no tiene los valores indicados en el documento y la decisión del bloqueo fue impugnada por recurso”. “Ni el Instituto, ni Lula, ni Paulo Okamotto (presidente del instituto) tienen 30 millones de reales”, dijo en un comunicado la organización dirigida por el expresidente.

Lula (2003-2010) se encuentra preso desde el sábado en la sede de la Policía Federal de Curitiba para cumplir una pena de 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso “Lava Jato”.

Fuentes de la Policía Federal de Paraná manifestaron que hay riesgos para la comunidad aledaña al recinto de reclusión donde se encuentra Lula debido a la invasión de sus seguidores.

La Justicia dio por probado que Lula favoreció a la constructora OAS en contratos con la petrolera estatal Petrobras y que la empresa lo recompensó con un apartamento en un balneario del estado de Sao Paulo. La defensa considera que la condena contra

Lula no tiene “base legal” y que su prisión afronta la “presunción de inocencia asegurada en la Constitución”.

Desde su encarcelamiento, Lula tan solo ha recibido la visita de sus abogados y la justicia prohibió la víspera la visita de nueve gobernadores de estado, tres senadores y un líder del Partido de los Trabajadores (PT).

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Agencias

06 Abril 2018

Después de que se venciera el plazo ordenado por el juez Sergio Moro, la Policía Federal de Brasil informó que no irá a buscar al ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva al Sindicato de Metalúrgicos de San Pablo, hasta, al menos, el sábado por la mañana.

Mientras tanto, el abogado del ex mandatario negocia las condiciones de entrega con la Justicia.

En declaraciones al diario Folha de Sao Paulo, el letrado José Roberto Batochio afirmó que Lula no "irá pisoteado al matadero" y en lugar de ello se entregará a las autoridades "por su libre voluntad".

El abogado de Lula da Silva dijo que "no irá pisoteado al matadero" y se entregará "por su libre voluntad"

Esto ocurre por una jurisprudencia, que no permite a las fuerzas de seguridad a cumplir los mandos de búsqueda y de prisión dentro de domicilios. Y que, a su vez, obliga a hacer este tipo de procedimientos bajo la luz del día.

Un mensaje de Lula da Silva desafía a la Justicia: seguirá recluido en el Sindicato de los Metalúrgicos

"Él presentó al sindicato como domicilio. Está en el código de proceso penal; no se pueden cumplir mandos en general, de búsqueda y de prisión, dentro de domicilios. Eso es ilegal. Y tiene la definición de "día" que es jurisprudencial no, de seis a seis (6hs a las 18hs), del surgimiento del sol hasta la puesta del sol ", explica el comunicado de la Policía.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Clarin

06 Abril 2018

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, dijo hoy que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva no incumplió ninguna orden judicial al dejar pasar el plazo que le dio la Justicia para entregarse y que prefirió permanecer en lugar público conocido por las autoridades.

"No hay por parte de Lula ningún incumplimiento de una orden judicial. A él le fue dada por el juez la opción de ir a Curitiba a entregarse y no ejerció ese opción", afirmó la parlamentaria en entrevista que concedió a periodistas media hora después de concluido el plazo que tenía el expresidente para entregarse.

"El está aquí, en la sede del sindicato (de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo), que es un lugar público. Todo el mundo sabe dónde está y aquí permanecerá junto con la militancia", agregó la presidenta del partido que Lula ayudó a fundar y por el que aspira a ser elegido nuevamente jefe de Estado de Brasil en las presidenciales de octubre próximo.

Hoffmann agregó que decidió darle esa aclaración a la prensa para hacer frente a las versiones según las cuales el exmandatario habría incumplido una orden judicial y sería declarado prófugo.

"A él tan sólo le fue dada una opción, que no quiso ejercer y decidió quedarse en el sindicato, que es un lugar público, por lo que todo el mundo, incluso la prensa extranjera que lo sigue, sabe su paradero", afirmó.

Lula, al que el juez federal Sergio Moro le había dado plazo hasta las 20.00 GMT de este viernes para presentarse en Curitiba y comenzar a cumplir la condena de 12 años de prisión que le fue impuesta por corrupción, dejó pasar el plazo sin aclarar si se entregará más tarde o si esperará que la Policía lo busque.

Voceros de la Policía Federal dijeron que proseguirán las negociaciones con la defensa de Lula antes de intentar alguna operación de captura.

El líder socialista está acuartelado desde la tarde del jueves en la sede del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, donde inició la carrera política que lo llevó a la Presidencia y a convertirse en el líder más carismático de Brasil, y tan sólo ha aparecido esporádicamente por la ventana para saludar a sus seguidores.

En el interior de la edificación, en donde durmió anoche, el actual líder de todos los sondeos de intención de voto para las elecciones presidenciales de octubre ha conversado con diferentes aliados, así como con sus abogados, para definir una estrategia ante la orden de detención en su contra.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: EFE

05 Abril 2018

Un tribunal brasileño de segunda instancia mandó hoy un oficio en el que autorizó al juez federal Sergio Moro a decretar la prisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de cárcel de corrupción, para que comience a purgar su pena.

Inmediatamente, Moro decretó la prisión del expresidente brasileño, relacionado con la trama destapada en la petrolera estatal Petrobras, según EFE.

De acuerdo con reportes de medios brasileños, Lula da Silva tiene plazo de entregarse hasta mañana a las 17:00, hora de Brasil, para que comience la ejecución de la pena de 12 años que le fue impuesta por corrupción.

La decisión del Tribunal Regional Federal de la 4 Región, con sede en Porto Alegre, llega menos de un día después de que la Corte Suprema negara al exmandatario un "habeas corpus" para evitar su prisión antes de agotar todas las apelaciones en instancias superiores.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Agencias

 

05 Abril 2018

La defensa del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de prisión por corrupción, anunció  que adoptará todas las medidas posibles para evitar la anticipación de la ejecución de la pena, que considera ilegal, ante el inminente encarcelamiento del dirigente.

"La defensa adoptará todas las medidas legalmente previstas para evitar que la anticipación de la pena impuesta automáticamente por el tribunal sea ejecutada, porque es incompatible con la Constitución", según un comunicado divulgado hoy por los abogados Valeska Teixeira Martins y Cristiano Zanin Martins. Sin embargo, lo que explican abogados brasileños es que la órden de detención contra el exmandatario se emitirá en cuestión de horas.

Ningún recurso puede echar para atrás la decisión del Tribunal Supremo, que en la noche del miércoles determinó que Lula tiene que ir a prisión porque fue condenado en segunda instancia. ¿Cómo llegó el expresidente a esto?

Cuando el juez Sergio Moro comenzó, en marzo de 2014, la investigación Lava Jato, el esquema de lavado de dinero y evasión de impuestos más grande de Brasil, la lista de investigados era muy corta. Ocho meses después, 118 personas, entre políticos y empresarios, ya habían sido condenadas. Era apenas la primera fase de la operación. Lo que siguió después fue una seguidilla de reconocidos senadores, dueños de imperios empresariales y exministros los que terminaron tras las rejas.

Entonces, el juez Moro decidió mandar construir una prisión que pudiera alojar a tanto preso de renombre. Según reportaba en 2016 la prensa brasileña, cuando Luiz Inácio Lula da Silva fue detenido en su casa y llevado a declarar ante un juez, la medida se tomaba pensando en que el político más famoso del país estaba siendo salpicado por uno de los escándalos más grandes de corrupción. El juez Moro acusaba al exmandatario de ser el “comandante máximo de la trama corrupta”.

Tras las investigaciones, Lula acumuló siete procesos en su contra y hoy hay dos más en proceso de indagación. Pero fue haber sido el presunto beneficiario de la constructora OAS (una de las 16 integrantes del cartel que estafó Petrobras manipulando licitaciones) lo que lo lleva a la cárcel. El juez Moro lo acusó de corrupción pasiva y lavado de dinero por recibir US$1,1 millones para reformar un apartamento tríplex en el balneario de Guaruja (São Paulo) a cambio de favorecer a una constructora con contratos públicos durante su gestión. 

Por este delito Lula fue condenado a  9 años de prisión en primera instancia. El exmandatario, declarándose víctima de un complot político por ser el favorito en las encuestas para las elecciones presidenciales de octubre de 2018, recurrió la decisión judicial ante el Tribunal Regional de la Cuarta Región de Porto Alegre. La estrategia le salió mal y el 24 de enero de este año los jueces no solo ratificaron la condena, sino que aumentaron la pena: sentenciaron a Lula da Silva a pagar 12 años de prisión. Era la segunda instancia.

Con la prisión cada vez más cerca, Lula interpuso un hábeas corpus. El recurso intentaba que el político más reputado de América Latina conservara su libertad mientras tramitaba dos recursos más que la Constitución contempla para demostrar su inocencia.

Anoche, tras un debate de más de doce horas, los once jueces del Supremo Tribunal de Brasil determinaron, por 6 votos a favor y 5 en contra, que el exmandatario tiene que ser arrestado. Lula será detenido en los próximos días y recluido en el Complejo Médico Penal de Curitiba, en donde otros exdiputados y exdirectivos pasan su tiempo en celdas de doce metros cuadrados. Dicen que la celda del exmandatario es especial: tiene más espacio y no tendrá que compartirla con otros presos. En el mismo lugar están otros personajes como José Dirceu, su exjefe del gabinete, y Eduardo Cunha, expresidente de la Cámara de Diputados y cerebro de la destitución de Dilma Rousseff en 2016.

¿Qué significa esto para Brasil?

De acuerdo con analistas, esta decisión judicial va a transformar el panorama político no sólo por el peso que una figura como Lula tiene en Brasil, sino porque, además de su historial, o precisamente gracias a él, Lula lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre.

La disyuntiva de la justicia era muy grande: presunción de inocencia versus impunidad. Según abogados consultados por la televisión brasileña durante la deliberación del Tribunal Supremo, con el rechazo del hábeas corpus para Lula se sentó un precedente en otros casos similares. La fiscal Silvana Batini, profesora de derecho en la Fundación Getúlio Vargas (FGV) de Río de Janeiro, le explicó a la AFP que “la posibilidad de recurrir a cuatro instancias antes de dar cumplimiento de una pena (Lula quería recurrir a otras dos instancias antes de ir a la cárcel) conducía en muchas ocasiones a la prescripción de la causa”.

Según afirmó uno de los abogados del expresidente, José Roberto Batochio, con la decisión se le violan todos los derechos del acusado. “El párrafo 57 del artículo 5 de la Constitución de 1988, aprobada apenas tres años después del fin de la dictadura militar (1964-1985), señala que nadie será considerado culpable hasta el tránsito en juzgado de la sentencia penal condenatoria. Ese artículo, así como otros del Código Penal, quedaron bajo amenaza (...) de extinción debido a la imposición de las ejecuciones de penas anticipadas”.

Los jueces de la Corte justificaron su voto diciendo que “a Lula no se le podía otorgar el hábeas corpus, porque éste se otorga en favor de alguien que tenga amenazada su libertad por alguna ilegalidad o abuso de poder, lo que no es el caso”. La jueza Rosa Weber, quien expresó su convicción personal de que una persona no puede ir a prisión hasta tanto se agoten todas las apelaciones, sin embargo, también negó el hábeas corpus en favor de Lula.

Aunque en teoría la decisión sobre el recurso de Lula sólo vale para su caso, algunos juristas sostienen que la Corte frenó de tajo una catarata de recursos similares dentro del Tribunal. “He negado recursos similares en respeto a lo que en 2016 había decidido el pleno de la Corte, en respeto al colegiado”, y “lo hice incluso en contra de mis convicciones personales”, declaró Weber, quien apuntó que en este caso “no podría ser de otra manera”. Hace dos años el Tribunal determinó que un acusado debe cumplir su condena, si ésta es ratificada en segunda instancia, interpretando el artículo 5 de la Carta Magna.

La defensa de Lula sigue negando todos los cargos e insistiendo en que su cliente es víctima de una “persecución política”, que intenta impedir que vuelva al poder. Con un respaldo del 30 % en las encuestas, abogados y analistas políticos dicen que, así sea tras las rejas, Lula será definitivo en las presidenciales. Anticipan que va a apadrinar a un candidato porque hay millones de brasileños que votarán por su elegido. Justo antes de la sesión del Tribunal Supremo, Lula viajó a la sede del Sindicato de los Metalúrgicos en São Bernardo do Campo y se reunió con sindicalistas, aliados políticos y la expresidenta Dilma Rousseff para determinar los pasos a seguir.

Algo que la derecha no quiere dejar pasar. Por eso el actual presidente, Michel Temer (también acusado de corrupción), consciente del riesgo de un Lula hecho mártir tras las rejas, dijo que podría postularse a la reelección. Ya reemplazó a Dilma Rousseff y entonces había asegurado que no  aspiraría a gobernar el país. Aunque no tenga más del 5 % de respaldo, le apuesta a mantener su gobernabilidad con una candidatura y, al hacerlo, tendría en sus manos la conducción de la campaña. Son bien sabidas las ventajas que tiene un presidente en ejercicio cuando quiere reelegirse (Vladimir Putin, Al-Sisi, etc.)

¿Renacerá Lula?

Miles de seguidores de Lula lamentaron la decisión. Vigilados por más de 4.000 policías que Temer sacó a la calle para “evitar confrontaciones”, decían que su líder no se daría por vencido porque “Luiz Inácio Lula da Silva siempre renació de las cenizas”. Lo hizo desde los siete años cuando su padre, borracho y violento, abandonó a su madre y a sus siete hermanos en medio de una vida miserable en el estado de Pernambuco. Desde entonces comenzó su lucha: trabajó como vendedor ambulante, limpiabotas, vendedor y a los 14 años se convirtió en obrero metalúrgico.

Luego de cinco años de recibir un salario de hambre y cumplir turnos extenuantes, Lula se unió al sindicato, organizó huelgas y comenzó a perfilarse como la voz de los pobres, a los que atraía en masa por su forma de hablarles. Tenía 19 años y ya era la figura carismática que los brasileños necesitaban. A punta de carisma y ambición, el obrero metalúrgico consiguió (tras tres derrotas) convertirse en presidente de Brasil (2003-2010). Renació de las cenizas.

Lula ya ha sobrevivido a graves escándalos. Cuando aspiraba a su reelección estalló Mensalao ¬un escándalo de corrupción¬, que llevó a la cárcel a muchos de sus allegados, aunque a él no logró tocarlo y fue reelegido en 2016. Renació de nuevo. “Lo que están haciendo es para que no sea candidato, pero lo voy a ser”. Se le olvida que fue él quien estableció la norma de “ficha limpia”, que determina que quien haya sido condenado en segunda instancia (como él) no puede postularse a un cargo de elección popular.

¿Renacerá esta vez?

Sus seguidores no lo dudan. Con lágrimas en los ojos aseguraban anoche que Lula saldrá de esta y será candidato, porque como dice Rousseff: “Lula está preparado para volver siempre”.

Redacción: Leo.com

Fuente: AFP

02 Abril 2018

Un fuerte sismo en Bolivia se sintió en varias ciudades de Brasil la mañana de este lunes, informó el Observatorio de Sismología de la Universidad de Brasilia.

“A las 10H40 de la mañana (13H40 GMT). personas en varias ciudades brasileñas sintieron la tierra temblar, cuando ocurría un terremoto profundo en Bolivia”, indicó el profesor Lucas Vieira Barros, de esa institución.

Reportes de personas atemorizadas con el movimiento se sucedieron en varias ciudades de los estados de Sao Paulo, Minas Gerais (sudeste), Rio Grande do Sul (sur) y el Distrito Federal (centro-oeste).

Algunos edificios en Sao Paulo y Brasilia fueron evacuados por precaución, pero no hubo reportes de daños ni heridos.

“Un terremoto de esa magnitud con epicentro en los Andes difícilmente pueda provocar daños en Brasil”, explicó Vieira Barros, aclarando que el reflejo del movimiento sísmico tiende a sentirse principalmente en edificios altos.

Redacción: Leo.com

Fuente: EFE

26 Marzo 2018

El tribunal en segunda instancia que condenó al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a 12 años de cárcel por corrupción rechazó los recursos presentados por la defensa y lo dejó a un paso de la cárcel, aunque el ex mandatario cuenta con un salvoconducto hasta el 4 de abril.

Los tres magistrados de la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre (TRF4) desestimaron por unanimidad los recursos presentados por los abogados de Lula y le abrieron así las puertas de la cárcel.

No obstante, Lula no podrá ir preso hasta el próximo 4 de abril, cuando la Corte Suprema tiene previsto analizar un hábeas corpus presentado por la defensa y que alega que el encarcelamiento no puede concretarse hasta que se agoten todos los recursos posibles en instancias superiores.

El ex mandatario (2003-2010) fue condenado el pasado 24 de enero en segunda instancia a 12 años de prisión por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, asociados en ambos casos al escándalo detectado en la estatal Petrobras.

En su sentencia, los magistrados del TRF4 determinaron el cumplimiento inmediato de la pena una vez analizadas todas las apelaciones en esa corte, apoyados en una cautelar del Supremo dictada en el 2016.

Tras el fallo del TRF4, la defensa de Lula presentó lo que se conoce como “embargo de declaración”, un recurso en el que se solicita un esclarecimiento de la decisión judicial, pero que no puede modificar el contenido de la sentencia.

Esa apelación fue rechazada por los tres magistrados del TRF4, que ratificaron la sentencia y abrieron el camino para que el juez de primera instancia Sergio Moro determine la prisión del líder del Partido de los Trabajadores (PT).

No obstante, la defensa de Lula se anticipó y presentó con un habeas corpus preventivo en el Supremo para evitar precisamente que el ex mandatario pudiera ser detenido una vez el TRF4 concluyera el análisis de los recursos en segunda instancia.

El Supremo tenía previsto juzgar el habeas corpus el pasado jueves, pero la sesión se prolongó durante cinco horas y el tribunal aplazó el análisis del asunto hasta el próximo 4 de abril, aunque blindó a Lula de la prisión hasta esa fecha.

Inmerso en la batalla judicial, Lula prosiguió hoy su gira por el sur de Brasil para defender su inocencia y denunciar una supuesta “persecución judicial”, en medio de las protestas de algunos detractores.

El ex jefe de Estado se ha postulado como candidato del Partido de los Trabajadores para las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre, pero su carrera electoral puede ser impedida por la Justicia electoral, pues existen normas que impiden que un condenado en segunda instancia pueda optar a un cargo electivo.

Redacción: Leo.com

Fuente: AFP

06 Marzo 2018

El Superior Tribunal de Justicia brasileño rechazó el habeas corpus presentado por el ex mandatario para evitar su arresto por una condena a más de 12 años antes de que se agoten todos los recursos de apelación.

El rechazo del habeas corpus recurso envía a prisión al ex mandatario de 72 años cuando la corte de segunda instancia que lo sentenció termine de juzgar la apelación que ya tiene en trámite.

El juez Felix Fischer, quien instruyó el expediente en el STJ, abrió la votación con un voto en contra del ex presidente, favorito para ganar las elecciones de octubre. “Deniego el habeas corpus (…), no está comprometida la presunción de inocencia”, dijo, en sintonía con una premisa establecida en 2016 por el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema).

Figura clave de la izquierda brasileña, Lula fue condenado en 2017 a nueve años y medio de prisión por aceptar un apartamento de lujo de una constructora involucrada en los sobornos a políticos del caso Petrobras.

Sus abogados apelaron, pero la condena fue ratificada unánimemente en enero de este año por el Tribunal Regional Federal Nº4 (TRF4), de segunda instancia, que además amplió la pena a 12 años y un mes de encierro.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: AFP     

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