Santa Cruz de la Sierra
26 Enero 2018

Se trata de una prueba crucial, pero mujeres de todo el mundo la evitan.

Estas se muestran reacias a someterse a un procedimiento llamado citología vaginal o Papanicolaou, que puede detectar el cáncer cervical o de cuello de útero, porque les da vergüenza el “olor o la apariencia” de sus partes íntimas, desvela una encuesta realizada en Reino Unido.

La organización Jo’s Cervical Center Trust encuestó a 2,017 jóvenes británicas y un tercio de ellas confesó que pospusieron la prueba por ese motivo.

La citología o Papanicolaou puede detectar los cambios celulares anormales que se producen en el cuello uterino antes de que se desarrolle la enfermedad.

El cáncer cervical es el más común entre mujeres de 35 años, pero casi dos tercios de las encuestadas en Reino Unido reconocieron no ser conscientes de ese riesgo, apuntó la organización.

Su caso no es aislado. La situación se repite en múltiples países de diversas partes del mundo, desde Asia hasta América Latina y el Caribe.

Ingenua y desinformada

Lauren Bennie esperó hasta los 30 años para hacerse una citología porque, según ella misma, era “una ingenua” que sentía vergüenza y que no sabía mucho sobre su propio cuerpo.

“Muchas cosas tontas me echaban para atrás”, reconoció en una entrevista con la periodista de la BBC Katie Silver.

“Me preocupaba que la enfermera, con solo mirar mi vagina, tuviera la habilidad mágica de adivinar cuántas parejas sexuales había tenido. Pensé mucho sobre qué tipo de ropa interior ponerme”.

“No lo sabía en ese momento, pero la vergüenza que sentía por la prueba estaba dañando mi propio cuerpo“, señaló la joven de 33 años.

Cuando finalmente se sometió al Papanicolaou, los médicos le dijeron que necesitaba hacerse más pruebas.

“Fue en ese momento cuando me tuve que enfrentar a palabras como discariosis (…) y comprendí la gravedad de la situación”.

Los resultados médicos confirmaron que tenía células anormales que eran precancerosas.

“Fue aterrador. Sentí enfado más que miedo por haberme demorado tanto tiempo en hacerme la prueba”.

Vergüenza por la forma del cuerpo

La encuesta realizada a mujeres de Reino Unido reflejó que el 35% de las jóvenes evitan realizarse citologías por la forma de su cuerpo, el 34% por la apariencia de su vulva y el 38% por preocupaciones por el olor de sus partes íntimas.

Un tercio señaló que no se harían esa prueba sin antes haberse depilado.

Alrededor de un 15% también señaló que faltarían a su prueba si tuvieran a esa misma hora una clase en el gimnasio o una cita para depilarse.

De los cinco millones de mujeres de Reino Unido instadas a realizarse un examen cada año, una de cada cuatro no acude.

El dato aumenta a una de cada tres entre mujeres entre los 25 y los 29 años, según los datos de Jo’s Cervical Center Trust.

Cuarto cáncer más común

El cáncer cervical es el cuarto cáncer más común en las mujeres, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sigue siendo “un problema importante de salud pública entre las mujeres del mundo en desarrollo, especialmente en América Latina y el Caribe”, destaca en un artículo Sylvia C. Robles, jefa de la Unidad de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Más de 83,100 mujeres fueron diagnosticadas de cáncer cervical en la región de las Américas y casi 35,700 mujeres fallecieron a causa de esta enfermedad en 2012, según los datos publicados por la OPS en su página web.

“Si se mantienen las tendencias actuales, el número de muertes por este cáncer en las Américas aumentará hasta 51,500 en el 2030“, indica la organización.

La importancia de la prevención

El ratio de mortalidad puede disminuir gracias a la prevención, un diagnóstico temprano, un examen efectivo y un programa de tratamiento, según la OMS.

En el caso de Lauren, la prueba del Papanicolaou le permitió detectar a tiempo las células precancerosas.

La joven se tuvo que someter a una cirugía para que le quitaran una parte de su cuello uterino, pero si “hubiera pospuesto más tiempo” ese examen, “habría sido mucho peor”.

“Mi citología podría haberme salvado la vida, por favor no aplacen la suya”.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

 

20 Enero 2018

La ciencia dio un paso más hacia uno de los mayores objetivos de la medicina: un análisis de sangre que permita un diagnóstico precoz del cáncer.

Un equipo de la universidad estadounidense Johns Hopkins ha probado un método que permite detectar ocho de los tipos más frecuentes de la enfermedad.

El objetivo de este test es diagnosticar el cáncer en una fase temprana y salvar vidas, ya que se espera que pueda detectarlo antes de causar síntomas y cuando aún puede ser extirpado mediante cirugía.

Los expertos médicos británicos consultados por la BBC calificaron el hallazgo, publicado en la edición digital de la revista Science, como algo “muy emocionante”.

El examen fue probado en 1,005 pacientes que presentaban cánceres de ovario, hígado, estómago, páncreas, esófago, colon, pulmón o mama, pero que aún no se habían extendido a otros tejidos u órganos.

En promedio, la prueba logró identificar con éxito el 70% de los cánceres.

“Este campo de la detección temprana es fundamental, y los resultados son muy emocionantes”, le dijo a la BBC el doctor Cristian Tomasetti, de la facultad de medicina de la universidad Johns Hopkins.

“Creo que esto puede tener un enorme impacto en la mortalidad por cáncer”.

Cuanto antes se diagnostica un cáncer, mayores son las posibilidades de poder tratarlo.

Sin embargo, cinco de los ocho cánceres investigados —hígado, páncreas, esófago, estómago y ovario— no tienen pruebas de cribado para la detección temprana, por lo que suelen diagnosticarse cuando la enfermedad ya está avanzada y con claros síntomas.

El cáncer de páncreas, por ejemplo, tiene tan pocos síntomas y es normalmente detectado tan tarde que cuatro de cada cinco pacientes mueren un año después de ser diagnosticados.

El hallazgo de tumores cuando todavía se pueden extirpar quirúrgicamente sería “una diferencia como del día a la noche” para sobrevivir, según Tomasetti.

El test se prueba ahora en personas que no han sido diagnosticadas de cáncer. Y esta, sin duda, será la prueba definitiva de su utilidad.

La idea es que sea un complemento de otras herramientas de detección ya existentes como las mamografías para el cáncer de mama o las colonoscopias para el cáncer colorrectal.

“Visualizamos un análisis de sangre que podríamos usar una vez al año”, dijo Tomasetti.

“Estamos muy cerca”

Los tumores liberan pequeños rastros de su ADN mutado y proteínas que producen en el flujo sanguíneo. Esta prueba es novedosa porque busca alteraciones en 16 genes y ocho proteínas que son a menudo liberadas.

Aumentar el número de mutaciones y proteínas analizadas permitiría detectar un mayor número de cánceres.

“Esto tiene un potencial increíble”, le dijo a la BBC el doctor Gert Attard, del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres.

“Estoy muy emocionado. Este es el Santo Grial: un análisis de sangre para diagnosticar el cáncer sin otros procedimientos como escáneres o colonoscopias”.

En su opinión, “estamos muy cerca” de usar análisis de sangre para detectar el cáncer ya que “tenemos la tecnología”.

Pero advirtió que todavía hay incertidumbre sobre qué hacer cuando se diagnostica un cáncer.

En algunos casos, el tratamiento puede ser peor que vivir con un cáncer que no pone en peligro la vida de manera inmediata.

Los hombres, por ejemplo, ya pueden vivir con cánceres de próstata de crecimiento lento si son vigilados de cerca, en lugar de ser tratados.

“Cuando detectamos el cáncer de una manera diferente, no podemos dar por sentado que todos necesitarán tratamiento”, dijo Attard.

El coste de este novedoso análisis sanguíneo es inferior a $500 dólares por paciente, que es aproximadamente lo mismo que cuesta una colonoscopia.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

14 Enero 2018

Las mujeres que regularmente trabajan de noche en Europa y Norteamérica tienen un 19% más de riesgo de contraer cáncer que aquellas que trabajan durante el día, según un estudio publicado este lunes, reseñó AFP.

Este aumento de riesgo no fue percibido en las mujeres que trabajan de noche en Australia y Asia, según el estudio publicado en el diario Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention.

“Nuestro estudio indica que el trabajo nocturno es un factor de riesgo para los cánceres comunes en mujeres”, dijo el autor del estudio Xuelei Ma, un oncólogo del West China Medical Center de la Universidad Sichuan en Chengdu, China.

“Nos sorprendió ver la asociación entre el trabajo nocturno y el riesgo de cáncer de mama solo entre las mujeres de Norteamérica y Europa”, agregó.

“Es posible que las mujeres de esos lugares tengan niveles más altos de hormonas sexuales, que se han asociado positivamente con cánceres relacionados con hormonas, como el cáncer de mama”, añadió.

La revisión incorporó 61 estudios anteriores sobre el tema, con 3,9 millones de participantes de Norteamérica, Europa, Australia y Asia, y más de 110.000 cánceres.

Investigaciones anteriores han mostrado que el trabajo nocturno puede alterar los ritmos cardíacos, provocando cambios hormonales y metabólicos, que pueden aumentar el riesgo de cáncer, diabetes y depresión.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: AFP

06 Enero 2018

Siempre sospeché que el cáncer de colon que mató a mi padre cuando tenía menos de 50 años tenía origen hereditario.

Mi abuela, su madre, también había muerto de cáncer a una edad similar. Yo tenía entonces nueve años y recuerdo claramente lo último que me dijo: “Ay, no te voy a ver de grande”.

Así que cuando a mi padre le diagnosticaron cáncer a inicios de los 80, con apenas 42 años, pensé que todos nosotros estábamos condenados a padecer lo mismo.

Hicimos todo lo que se pudo por salvarlo. Al principio se logró controlar la enfermedad, pero unos años más tarde el cáncer volvió y pese a la quimioterapia y a todos los tratamientos a los que se sometió, sucumbió al cáncer.

Recuerdo una de las cosas que me dijo pocos días antes de morir: “Ay, yo que pensaba que iba a ver a mis nietos”. Y las palabras de mi abuela también resonaron en mis oídos.

El cáncer estaba al acecho

Desde entonces mi madre ha estado en “campaña permanente” para que todos nosotros, sus hijos, nos hagamos colonoscopias regularmente para detectar a tiempo posibles pólipos cancerígenos.

Cuando hace poco más de un año a una hermana menor le encontraron un tumor cancerígeno, también en el colon, me sentí apesadumbrada.

Mi pobre hermana, que ha tenido más que su cuota de malos acontecimientos en su vida, ahora también tenía que vivir con las consecuencias de ese diagnóstico.

Y empecé a preocuparme. ¿Cuándo me va a llegar el turno a mí?, pensé.

Mi hermana vive en Estados Unidos y por suerte le detectaron el cáncer a tiempo y la enfermedad parece estar bajo control, pero, además, la sometieron a un examen y descubrieron que ella tenía una rara condición genética llamada síndrome de Lynch.

Rara mutación genética

Según dijo a BBC Mundo el doctor Francesc Balaguer, uno de los principales conocedores del tema en España, el síndrome de Lynch es una forma hereditaria de predisposición a una serie de tipos de cáncer, pero fundamentalmente al de colon y al de endometrio o útero.

“Hereditaria en el sentido de que la persona nace con una alteración en los llamados genes reparadores del ADN y esta alteración los lleva a tener una serie de tumores. Los dos principales son el cáncer colorectal y el de endometrio, que es la capa que recubre el interior del útero”, explicó el experto.

Sue Green, de la organización británica de combate al cáncer MacMillan Cancer Support, le dijo a BBC Mundo que el síndrome de Lynch es la principal causa del cáncer de colon hereditario.

Quien padece este mal tiene un 80% de posibilidades de desarrollar cáncer del colon comparado con un 2% para la población en general. Y un 70% de tener cáncer del útero, según el organismo.

Balaguer señaló que también son proclives a otros tipos de cáncer como el de ovarios, del estómago, del páncreas, las vías urinarias y las vía biliares, pero resaltó que estos son mucho menos frecuentes y de menor incidencia.

Una de las características es que el cáncer aparece a una edad más temprana que en la población en general. La edad promedio para los que sufren de síndrome de Lynch es de entre 40 y 45 años.

“O sea que si se descubre un cáncer de colon a una edad muy precoz, siempre debemos sospechar que ese síndrome está detrás”, apuntó el doctor Balaguer.

Se estima que entre 2 y 3% de los casos de cáncer del colon están vinculados al síndrome de Lynch, “y tomando en cuenta que este es el tipo de tumor más frecuente en países en desarrollo, en números absolutos es una cantidad no desdeñable”.

¿Cuándo me tocará?

Yo nunca en mi vida había escuchado de este síndrome. Comencé a investigar sobre esta enfermedad y conocí de otros casos en Reino Unido, donde vivo.

El más famoso fue el del joven Stephen Sutton, que murió a los 19 años y tenía un blog en sus últimos días se hizo muy popular y recolectó fondos para adolescentes víctimas de cáncer.

Parte del problema fue que a Sutton no le diagnosticaron el cáncer a tiempo porque los médicos no pensaban que alguien tan joven podía tener cáncer del colon.

Según el doctor Francesc Balaguer, “el infradiagnóstico es uno de los principales problemas que enfrentamos con el síndrome de Lynch”.

“Existe una prueba relativamente fácil, analizando las proteínas presentes en el tumor, para identificar el síndrome en pacientes específicos, pero lamentablemente muchos centros no aplican esta técnica y esto lleva a que mucha gente muera de cáncer que podría haberse prevenido”, dijo.

Equipada con una información básica sobre el tema, me apresuré a consultar a mi médico y a pedir que me hicieran un examen genético.

En el hospital Guy´s and Saint Thomas de Londres me atendió una experta que me explicó de qué se trataba la enfermedad y cuáles eran las opciones.

Si tenía el síndrome, debería someterme a colonoscopías al menos cada dos años y tenía la opción de pedir que me extirparan el útero y los ovarios, además de someterme a un procedimiento para matar una bacteria asociada al cáncer del estómago.

“Si tienes síndrome de Lynch, las colonoscopias regulares son esenciales para prevenir y detectar células cancerígenas a tiempo”, resaltó a BBC Mundo Sue Green.

Por varias semanas esperé el diagnóstico con la convicción de que sí tenía esta alteración genética y preparándome mentalmente para tomar decisiones muy difíciles.

Por suerte, el diagnóstico fue negativo. La reacción fue de alivio, por supuesto, pero también de tristeza por mi hermana y de preocupación por mis otros hermanos que aún tienen que someterse a la prueba.

Y a raíz de eso he desarrollado mayor conciencia de un problema que, de ser diagnosticado a tiempo, podría ser clave para salvar muchas vidas.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: BBCMundo

27 Noviembre 2017

El consumo moderado de café, de unas tres o cuatro tazas al día, puede tener beneficios para la salud e incluso reducir algunos tipos de cáncer, según un estudio publicado en la revista médica británica British Medical Journey (BMJ).

De acuerdo con esta investigación, a cargo de expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad inglesa de Southampton, el consumo de café puede disminuir el riesgo de enfermedades hepáticas y reducir la posibilidad de tener una apoplejía. No obstante, los investigadores han indicado que la gente no debería empezar a tomar café para prevenir males y han resaltado que es perjudicial un consumo elevado durante el embarazo.

BMJ señala que los expertos recopilaron todos los datos disponibles hasta ahora -más de 200- sobre el impacto que esta bebida podía tener en el organismo.

En comparación con los que no toman café, los que consumían tres o cuatro tazas al día parecían reducir el riesgo de tener problemas cardíacos, pero el mayor beneficio estaba relacionado con una disminución de enfermedades del hígado, incluido el cáncer.

 “Factores como la edad, si la gente fumaba o no y la cantidad de ejercicio que hacían podían tener un efecto”, explicó el profesor Paul Roderick, uno de los autores del estudio, al precisar que no hay certeza absoluta de que la razón de esta disminución de los riesgos para la salud sean únicamente por el café. “Los beneficios de un consumo moderado de café parece pesar más que los riesgos”, añadió Roderick.

El Servicio Nacional de Salud (NHS, siglas en inglés) recomienda en el Reino Unido que las mujeres embarazadas no consuman más de dos tazas porque el exceso puede incrementar el aborto espontáneo.

Los investigadores han insistido en que los consumidores deberían beber cafés de calidad y evitar ponerle azúcar, leche o nata. Además, están a favor de que se hagan pruebas clínicas rigurosas sobre el café para establecer mejor los posibles beneficios que esta bebida tiene en la salud.

Redacción: Leo.com.bo                                                              

Fuente: EFE

26 Noviembre 2017

Proteínas que reducen el crecimiento de determinadas células cancerosas en más del 50 % podrían ser utilizadas como posible tratamiento alternativo para cuatro tipos de tumores malignos: próstata, seno, cérvix y colon.

 “Hemos logrado determinar cuál es la composición protéica que tiene el veneno del escorpión Tityus macrochirus. Este es el primer trabajo de carácter bioquímico de este tipo que se realiza en el país”, destaca Clara Andrea Rincón Cortés, cuya investigación tuvo como resultado la primera tesis del Programa de Doctorado en Ciencias-Bioquímica de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.).

Aunque en Colombia existen múltiples variedades de escorpiones, se seleccionó el Tityus macrochirus debido a la facilidad para ser recolectado y a la cercanía de su ubicación geográfica con respecto a Bogotá —municipios de Choachí y Fosca (Cundinamarca)—, lo que  permitió su traslado a los laboratorios de la U.N.

“Si hubiéramos trabajado con otros escorpiones quizá los resultados podrían llegar a ser diferentes; un posible candidato es un escorpión que habita en la región de Casanare, cuyo veneno es más tóxico”, añade la tesista.

Gracias al trabajo desarrollado se logró evaluar el desempeño de componentes específicos del veneno sobre cuatro líneas celulares derivadas de tumores, para luego determinar que efectivamente se producía una disminución de su crecimiento, a partir de comparaciones realizadas con controles tanto negativos como positivos.

“Aunque no se puede decir que se trata de una cura para estos tipos de cáncer, sí se puede hablar de un posible candidato para tratar estas  enfermedades de manera alternativa”, comenta Clara Rincón, quien explica que las proteínas que se encuentran en el veneno son responsables de este efecto, en la medida en que logran inhibir el normal desempeño de las células cancerosas.

“Las proteínas que consumimos en los alimentos están formadas por unas moléculas (aminoácidos) que poseen funciones específicas en el organismo. Así mismo, cada organismo produce sus propias proteínas de acuerdo con sus necesidades especiales, por lo que el escorpión produce ciertas proteínas que emplea como mecanismo de defensa y biológicamente pueden tener otras funciones, como el expuesto en la tesis”, precisa la investigadora.

Bloquea crecimiento de células

Luego de disponer de un cultivo de células cancerosas fuera de su ambiente normal, pero con todos los nutrientes y condiciones para su mantenimiento, en un recipiente diseñado para tal fin conocido como caja de cultivo, se adicionan los péptidos con el fin de evaluar su comportamiento.

“Hemos podido observar que al adicionar el veneno a estas células, al igual que algunos de sus componentes aislados, éstas ya no crecen con la misma velocidad y eficiencia”, subraya el profesor Édgar Antonio Reyes Montaño, quien hace parte del Departamento de Química de la U.N. y director de la tesis.

De acuerdo con el docente, los estudios realizados demuestran que se requieren entre 5 y 20 microgramos de algunos péptidos del veneno por mililitro de cultivo para lograr un retroceso en el avance del desarrollo de la células, que incluso supera el 50 %, de tal manera que con una mayor cantidad, este porcentaje incluso podría ser mayor.

El trabajo desarrollado a lo largo de la investigación contempló la separación de péptidos y proteínas mediante diversos procedimientos bioquímicos, de esta forma,  se logró estandarizar una técnica que permitió obtenerlos aislados y determinar cuáles de ellos exhibían la actividad deseada sobre los cultivos de las células evaluadas.

A partir de una técnica conocida como cromatografía se efectúa una separación de varios componentes de una mezcla con base en las características de éstas —peso molecular y polaridad—.

“En el caso del veneno de escorpión, se aprovechó que los peptidos suelen tener una polaridad similar a la del agua, para separarlos de otros componentes al introducir soluciones de polaridad similar a la de este líquido”, explica el profesor Reyes.

Redacción: Leo.com.bo                                                              

Fuente: Agencias

 

17 Noviembre 2017

El estudio, publicado en la revista Nature Biomedical Engineering, revela cómo la alteración de la estructura de la cromatina en las células cancerígenas podría facilitar su destrucción. El trabajo de cromatina (la forma en la que se presenta el ADN en el núcleo de las células) es empaquetar cuidadosamente el código genético en el núcleo de la célula. También puede regular qué genes se ‘encienden y apagan’. En las células cancerosas, sin embargo, la cromatina ayuda a que estas evolucionen, lo que les permite sobrevivir, reseña Muy Interesante.

De ahí que los expertos decidieran centrarse en la cromatina como herramienta clave para combatir la resistencia a los medicamentos contra el cáncer, y una técnica de imágenes que desarrollaron el año pasado les ayudó a aprender más sobre este intrincado conjunto de macromoléculas.

Utilizando una novedosa técnica para monitorear la cromatina en células cancerosas cultivadas, descubrieron que la cromatina tiene una “densidad de empaquetamiento” específica relacionada con la expresión génica que ayuda a las células cancerosas a evadir los tratamientos.

 Redacción: Leo.com.bo                                                             

Fuente: isalud.com

09 Noviembre 2017

Los hombres que tiene el pene “torcido” tienen mayor probabilidad de padecer cáncer, revela un estudio reciente.

El pene curvo o la enfermedad de Peyronie (fibrosis del pene) produce una curvatura anormal en el pene durante la erección.

De acuerdo con Medline Plus, el cuerpo desarrolla un tejido cicatricial fibroso en el tejido profundo del pene.

No está claro qué lo produce, pero se cree que una fractura durante la relación sexual puede ser la causa o una lesión previa en el miembro.

Según un estudio publicado en Fertility & Sterility, presentado por la American Society for Reproductive Medicine, los pacientes de esta enfermedad tienen que batallar con un mayor riesgo de padecer cáncer.

Los investigadores analizaron datos de 1.5 millones de hombres y concluyeron que los que padecen la curvatura son más propensos a sufrir distintos tipos de cáncer.

Los hombres con fibrosis del pene tienen hasta un 40 % más de riesgo de sufrir cáncer testicular y estomacal, revelaron los resultados del estudio.

Este grupo también tiene un 29 % de riesgo de sufrir cáncer en la piel.

Como parte de la investigación, los expertos evaluaron los genes de los pacientes y de sus padres. La muestra arrojó que comparten los genes que aumentarían el riesgo de sufrir los diferentes tipos de cáncer.

Redacción: Leo.com.bo                               

Fuente: isalud.com

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