Santa Cruz de la Sierra
21 Agosto 2018

Stefán Karl Stefánsson, el actor que interpretó a Robbie Rotten en el programa Lazy Town, murió este martes a los 43 años tras una larga lucha contra un cáncer de páncreas. El artista había sido diagnosticado hace dos años y en junio de 2017 le habían dicho que era irreversible.

El actor fue protagonista durante 10 años en la serie infantil Lazy Town, en la que interpretaba al malvado Robbie Rotten. En 2014 grabó el último capítulo de la ficción. Dos años después, le diagnosticaron cáncer, se sometió a una cirugía, pero no logró vencer la enfermedad.

En marzo pasado, consciente de su cuadro de salud, Stefánsson escribió un conmovedor mensaje: "No es hasta que te dicen que vas a morir pronto que te das cuenta lo corta que es la vida. El tiempo es la cosa más valiosa en la vida porque nunca regresa. Y así lo pases en los brazos de la persona que amas, o solo en una prisión, la vida es lo que tú decidas hacer con ella. Sueña en grande".

La noticia de la muerte la confirmó la familia del actor islandés al sitio TMZ y detallaron que Stefánsson estuvo hasta último momento acompañado por su mujer, sus hijos y sus seres queridos.

Redacción: Leo.com

Fuente: Teleshow

03 Agosto 2018

Carlos Chávez Landivar falleció este viernes a los 59 años de edad. Tras batallar contra el cáncer, el expresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), perdió la vida en el hospital Albert Einstein de Sao Paulo, Brasil.

Chávez, nacido el 26 de noviembre de 1958, es conocido por su larga trayectoria como dirigente de fútbol. Fue presidente de Oriente Petrolero y después asumió el máximo cargo del balompié nacional en la FBF y llegó a ser tesorero de la CONMEBOL.

Sus último periodo al frente de la Federación estuvo plagado de polémica y acusaciones. Fue detenido en 2015, después de que su nombre surgiera como uno de los dirigentes que recibió sobornos de parte empresarios en el denominado “Fifagate”, y además se lo acusó de otras irregularidades.

Chávez estuvo en la cárcel de Palmasola, hasta que en noviembre de 2017 fue internado en un centro de salud de Santa Cruz por complicaciones médicas.

Se le diagnosticó cáncer. En enero de este año logró el permiso para ser llevado a Brasil y tratarse de su padecimiento. Este viernes dejó de existir.

Redacción: Leo.com                                                         

Fuente: Agencias

25 Junio 2018

Tras cumplir una marcha desde el hospital de Clínicas, familiares y enfermos con cáncer procedieron este lunes a crucificarse en las barandas del Puente de Las Américas, en la ciudad de La Paz, en protesta contras las autoridades de gobierno que no lograron reponer los servicios de Radioterapia.

“Tomamos esta medida radical porque hay mucha desesperación de parte de los familiares y de los pacientes. Dónde va ir tantan gente, hay gente que no tiene recursos económicos y está condenada  a morir”, dijo una de la pacientes entrevistada por Erbol.

Indicó que solicitaron a las autoridades comprar un acelerador lineal que podría llegar en dos años y qué pueden hacer los enfermos en ese tiempo, si no tienen ni atención médica oportuna y muchos ya no caminan debido al dolor que sufren. 

Una enferma que hace poco recibió el tratamiento de quimioterapia dijo que tiene 20 días para someterse a radioterapia y no tiene esperanzas que pueda recibir, debido a que hay problemas en el servicio  en La Paz.

Los enfermos y sus familiares prevén  quedarse esta jornada sobre el puente de Las Américas, un acceso bastante polémico y conocido por los casos que protagonizaron  algunas personas que tomaron la decisión de suicidarse.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: erbol

06 Junio 2018

A través del muro que divide el Hospital Oncológico y la Normal, las personas manifestaron su crítica situación. En uno de los letreros improvisados se leía: “Don Evo Morales le invitamos a nuestro hospital”.  

 El hecho sucedió durante el acto de homenaje que el presidente Evo Morales realizó por el día del maestro en la Escuela Superior de Formación de Maestros, Enrique Finot, pacientes con cáncer y sus familiares realizaron una protesta clamando ayuda.

Mientras Morales daba su discurso en la Normal, los pacientes con cáncer y sus familiares del Hospital Oncológico pidieron a gritos y a través de pancartas que el Mandatario atienda sus necesidades. “Recursos para el oncológico, ¡ya!”, manifestaron todos, trepados en la pared que divide ambas edificaciones.

“¡Plata, plata, gasto harta plata para el cáncer, ahora necesito quimio para mi esposa. Le pido al Presidente que haya plata, que haya remedios gratis, todo esto es lo que estoy gastando. La quimio cuesta mucho dinero. En Brasil es gratis, ¿por qué aquí en Bolivia no es gratis? Hay harta gente pobre aquí adentro, necesitamos dinero”, gritó el esposo de una paciente del oncológico, esperando que el mandatario lo escuche.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: noticiasfides

 

 

 

17 Abril 2018

Latinoamérica tiene una deuda clara en la lucha contra el cáncer y debe trabajar para mejorar la financiación y la profesionalización del personal de salud para un eficiente combate contra esta enfermedad, coincidieron varios especialistas.

“El reto es financiar el combate al cáncer como se hace con otros problemas más complejos y costosos. Entender que la atención debe ser integral y trabajar en la prevención y los factores de riesgo”, dijo el doctor Juan Vásconez, delegado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Ecuador.

Durante el I Foro EFE de salud en Quito, titulado “Cáncer: retos, oportunidades y casos de éxito”, el especialista aseguró que los países en Latinoamérica tienen una deuda clara en todos los niveles de atención pues “en todos está la solución”.

Vásconez explicó que el problema del cáncer en la región está en crecimiento y los gobiernos no están dando una financiación adecuada para combatir este problema y mejorar el panorama.

“Es un problema que no está en la máxima prioridad de los gobiernos y por ello no ha tenido el nivel de financiamiento que se requiere”, dijo.

Refirió que, por ejemplo, en Ecuador la población sigue teniendo más del 50 % de gasto bolsillo en temas de salud.

En ese sentido, el ingeniero Wilson Merino, representante de la organización Acuerdo contra el Cáncer, aseguró que en el país andino el costo promedio por paciente anual en medicamentos es, en promedio, de 17.500 dólares.

Señaló que el problema es que este gasto se da en medicamentos que apenas logran prolongar la vida de los pacientes en 2,5 meses en promedio, pues al menos en Ecuador, no se tiene acceso a los medicamentos de vanguardia.

Asimismo, la doctora Tania Soria señaló que los médicos ecuatorianos “nos vemos con las manos atadas” pues muchas veces, los pacientes no tienen acceso a los medicamentos para tratar este padecimiento que representa la segunda causa de muerte en la región.

“Deberíamos tener mejores medicamentos para nuestros pacientes, los antiguos sirven, pero no son lo suficientemente efectivos como los innovadores”, argumentó la coordinadora del Programa de Posgrado de Oncología Clínica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central del Ecuador.

Los especialistas coincidieron en que otro de los graves problemas que vive la región es la falta de un diagnóstico oportuno, el cual responde a la falta de profesionalización del personal de salud.

“Hace falta la formación de profesionales, porque si no hay buenos profesionales para la detección oportuna del cáncer, los pacientes seguirán llegando en etapas cada vez más tardías”, advirtió el doctor Wali Mushtaq, jefe del servicio de oncología del Hospital Eugenio Espejo.

Al respecto, la doctora Soria dijo que es indispensable mejorar el tema de recursos humanos en el sistema de salud ecuatoriano, “pues actualmente somos entre 90 y 100 oncólogos cuando deberíamos ser, por lo menos, 500”.

Señaló que por ejemplo, el servicio de radioterapia en el país tiene una cobertura del 60 % “por eso es importante la educación, porque no estamos formando la cantidad de equipos de salud que se necesitan”, puntualizó.

Los especialistas destacaron que hace falta un visión integral y multidisciplinaria para el tratamiento adecuado del cáncer no sólo en Ecuador, sino en Latinoamérica.

“El reto es mirar al cáncer desde un punto de vista multidisciplinario y lograr que las instituciones sean más eficientes para evitar que pacientes lleguen en etapas tres o cuatro, cuando poco queda por hacer”, dijo Mushtaq.

Finalmente, Juan Vásconez señaló que se debe trabajar en la universalidad de los servicios, dejar a un lado la segmentación, además de buscar la optimización de recursos para “garantizar los derechos en función de los pacientes con cáncer”.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: EFE

16 Marzo 2018

“Tus mejores amigas, tus hijas y tus madres; somos como tú pero con células más raras”.

Así se describen Rachel, Deborah y Lauren, tres jóvenes británicas que tuvieron que lidiar con el cáncer en la treintena y ahora presentan juntas un podcast de la BBC llamado “Tú, yo y la Gran C”.

En sus entregas semanales abordan aspectos de esta temida enfermedad desde la experiencia personal, con honestidad y con mucho humor.

Estos son los cinco mitos sobre el cáncer que derribaron en su última charla, contados a través de sus citas.

Mito 1: siempre se te caerá el pelo

Deborah: Cuando me dijeron que tenía cáncer en fase 4 no dije “Dios mío, voy a morir”; dije “voy a perder el pelo”.

Rachel: Esa fue mi primera pregunta también.

Deborah: Un gran mito para mi sobre el cáncer es que no siempre pierdes el pelo. Depende de los medicamentos, y yo soy muy afortunada de haber conservado el pelo hasta ahora. Si cambio de medicinas quizás lo pierda. Pero no todo el mundo que tiene cáncer está calvo.

Rachel: Así me pasó a mí también. No es tan inusual. Yo uso algo que se llama un gorro frío que me ha ayudado a conservar el pelo.

Es un gorro que te pones en la cabeza y tiene algo refrigerante que enfría tu cuero cabelludo, así que evita que los medicamentos de la quimioterapia entren en las capas más superficiales de los folículos capilares.

Lauren: Yo también usé el gorro pero aún así perdí bastante pelo. Cuando me lavé el cabello por primera vez (después del tratamiento) literalmente se lo llevó el agua. Ese momento en el que ves cómo tu cuerpo se desmorona… es aterrador.

Pero a pesar de eso, tenía mucho pelo. Al salir de la ducha vi que tenía una zona calva en la parte de arriba de mi cabeza, pero lo demás seguía allí. Lo que pasa con el gorro es que se pega en algunas partes y en otras no. Durante mi tratamiento vi que me quedé bastante calva en la parte de arriba, por el medio. El resto del cabello se volvió más fino.

Mito 2: la gente joven no tiene cáncer

Lauren: A mí me apasiona este tema. Yo sentí desde el día en que me diagnosticaron, a los 31, que no hablamos de esta enfermedad de una manera abierta, normal. Y siendo joven, nunca estuvo en mi radar que debería preocuparme por algún síntoma, porque te sientes invencible. Caminas por la vida como si fueras superman o superwoman, ¿no?

Rachel: Nunca piensas que te va a pasar a ti…

Lauren: Nunca, es algo que le pasa a otra gente, ¿verdad? Pero sí, le pasa a la gente joven. A muchos los diagnostican. Hay como un vacío en el medio: hay muchas organizaciones de apoyo contra el cáncer para los niños y para los adolescentes y después todas las demás…

No es que sean para viejos, pero están orientadas a gente que está en una fase de la vida más avanzada y los desafíos son diferentes para las personas que tienen 20, 30 o 40 años.

Deborah: Y ese es el problema, cuando estás fuera del rango típico de edad, cuando no encajas en el molde de tu cáncer. En mi caso, tengo un cáncer que aparentemente los jóvenes no tienen.

Rachel: Según cifras de la organización británica de investigación Cancer Research UK, el cáncer ya no es solo una enfermedad para los mayores. Dicen que “uno de cada 10 nuevos casos de cáncer diagnosticados en el país son a personas de 25 a 49 años”. Y en este grupo de edad, hay el doble de mujeres que hombres.

Mito 3: todos los cánceres son iguales

Lauren: Hay tantos tipos y cada uno tiene sus propios nichos, sus cambios y sus mutaciones.

Rachel: Hay además distintos tratamientos, distintos tipos de quimioterapia y de inmunoterapia.

Deborah: Te acabas convirtiendo en un experto en tu propio campo, ¿verdad?

Lauren: Yo descubrí que la medicación que me van a dar, que me provocará una menopausia temprana, se la dan también a los pacientes de cáncer de próstata. Yo ahora estoy fascinada con la información sobre otros cánceres también.

Ojalá no tuviéramos que hablar de esta enfermedad, pero ahora cuando lo hago, sobre las distintas fases, sobre lo que me pasó a mí, sobre lo que hace cada medicamento, veo que estoy realmente fascinada con la información, es increíble. Tengo mucho respeto por la medicina y por todas las cosas nuevas que están averiguando constantemente.

Mito 4: hay una cura pero se está ocultando deliberadamente

Rachel: Esto es algo que odiamos todas, ese mito de que las grandes compañías farmacéuticas están escondiendo la cura para el cáncer porque no pueden sacarle rendimiento y no sé qué más… Creo que podemos decir que ninguna de nosotras se lo cree.

Lauren: Así es y te digo por qué. Suele ser la gente que no ha tenido cáncer la que expresa ese punto de vista. Cuando estás en una sala y te dicen que tienes cáncer, te tomas lo que sea que te den. Y yo sé desde lo profundo de mi corazón, que me trataron con los mejores medicamentos que me podían dar.

Deborah: Yo creo que los oncólogos son tan apasionados por lo que hacen que si hubiera una cura mágica harían lo imposible para dárnosla. Sí, el dinero forma parte de todo, pero ese es otro tema. Aquí estamos hablando de vidas humanas.

Rachel: La sola idea de pensar que toda esa gente que me trató, que trabaja en el sector cuidando de pacientes como nosotras y que están intentando mantenernos vivas, están, al mismo tiempo, escondiendo una cura y diciendo “No, voy a dejar que esta mamá se muera porque no estamos haciendo dinero” es ridícula.

Deborah: Más que que se esté ocultando deliberadamente una cura lo que pasa es que el elevado costo de las medicinas, y los recortes en la sanidad pública, tienen un impacto real sobre las vidas de la gente. Los tratamientos que recibes en la sanidad pública de Reino Unido son una lotería que depende del código postal de tu casa y del hospital que te toque.

Mito 5: el cáncer es una sentencia de muerte

Lauren: A mi me dijeron que “estoy curada” -lo digo entre comillas-, pero yo creo que recién ahora la gente está empezando a darse cuenta de que el cáncer en fase 4 no es necesariamente terminal. En fase 4 puedes pasarte la vida entera y puedes tener una buena vida.

Rachel: Dejemos claro que son dos cosas diferentes. El cáncer incurable en fase 4 no es lo mismo que el cáncer terminal.

Deborah: En mi situación mi objetivo es alargarlo tanto como pueda… ¡hasta que llegue una cura milagrosa! Seamos honestos, en algún momento los oncólogos, que no dan rodeos, tendrán que tener esa charla seria conmigo. Dirán “hemos hecho todo lo que podemos hacer”. Pero yo no quiero que nadie piense “tengo cáncer, automáticamente voy a morir”, porque la gente sí salta así de lo uno a lo otro. Aunque yo sí he perdido a gente que fue diagnosticada a la vez que yo y con el mismo tipo de cáncer. Eso sí lo he visto. Pero tenemos esperanza.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

12 Marzo 2018

Es probable que la próxima revolución en la detección de cáncer de mama venga de México, de la mano de un científico y emprendedor de 18 años.

Julián Ríos Cantú inventó EVA, un sostén con biosensores que detecta los cambios de temperatura en los senos y alerta de un posible cáncer.

El sostén está en fase de pruebas y Ríos y el equipo de su compañía, Higia, intentan sacarlo a la venta a principios de 2019, a un costo estimado de USD$120.

Julián Ríos explicó a BBC Mundo por qué se tomó la batalla contra el cáncer de mama de forma tan personal:

“Mi madre tuvo cáncer de mama en dos ocasiones. En la segunda vez, la mamografía no detectó un tumor en fase 3 y le tuvieron que hacer una doble mastectomía. Me di cuenta que los métodos de detección eran muy falibles y me dediqué a buscar otra solución”, cuenta.

En México, según los datos oficiales, el cáncer de mama representa el 19,4% de todos los casos, con una mortalidad de 14.6 por cada 100,000 habitantes. La mayoría de los casos se detectan en etapas avanzadas.

EVA, el sostén que inventó, está diseñado para usarse una hora a la semana y no es un reemplazo a los estudios clínicos, sino que es “una profesionalización de la autoexploración”.

Explica que la percepción que las personas tienen de su cuerpo es muy subjetiva. “Esta tecnología es objetiva, ya que con los sensores se detectan datos precisos, en este caso la temperatura”, dice.

Dice que al investigar sobre el cáncer en estudios científicos, supieron que los procesos inflamatorios aumentan la temperatura de los senos.

“Así que entrenamos a nuestros dispositivos con inteligencia artificial para detectar estos cambios y alertar que hay algún peligro“, explica el joven originario de Monterrey, Nuevo León, en el norte de México.

De acuerdo a sus pruebas y con una base de datos de unas 1.500 personas, EVA ha logrado detectar 89% de casos, a comparación del ultrasonido, con un 63%, dice.

EVA estará disponible en venta directa a las usuarias para que monitoreen sus resultados en sus teléfonos celulares. Además, Higia ha firmado convenios con instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social para que los usen en sus revisiones.

“Detectar el cáncer en etapas tempranas es vital para su rápido tratamiento y que se salven más mujeres”, dice.

Julián Ríos Cantú trabaja con su equipo en una lujosa oficina que les fue prestada como parte del Premio Nacional Estudiante Emprendedor, organizado por Entrepreneur’s Organization.

El gran salto para que su proyecto se convirtiera en una realidad fue cuando ganaron el concurso a nivel global en Alemania, el Global Student Entrepreneur Awards en mayo de 2017.

En la mayor competición mundial de emprendedores universitarios su proyecto fue el primero entre más de 700 de 52 países.

“Ahí fue cuando todos voltearon a vernos. Empezó a llegar inversión privada y grandes organizaciones se nos acercaron para hacer investigaciones clínicas. Ahora colaboramos con instituciones como la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford” dice.

Aunque no ha pasado mucho tiempo, ha quedado muy atrás cuando lo discriminaban por su edad.

“La primera vez que le llamé a un oncólogo, me colgó el teléfono. Me dijo que un niño no iba a decirle cómo hacer su trabajo”, dice Julián con una risa traviesa que deja escapar muy pocas veces. Casi siempre es muy serio y profesional.

“Mi madre está muy orgullosa de mí, pero también se preocupa. Trabajamos 14 horas al día y este emprendimiento ha tomado control de nuestra juventud“, dice.

El campo de los biosensores es tan joven que “no hay gente con experiencia. Nosotros somos la gente con experiencia“, asegura.

Aunque ahora están concentrados en la producción del sostén EVA, con la misma tecnología Higia planea otros dos productos a más largo plazo.

AQUILES, un tapete que ayudaría a medir el flujo de sangre en el pie diabético y prevenir amputaciones, y ADÁN, un inserto en la ropa interior masculina que funcionará igual que EVA para detectar el cáncer de testículos.

“Dicen que emprender es llegar en el momento correcto”, explica Antonio Torres, jefe de tecnología de Higia. Y agrega que hace apenas algunos años no existía la tecnología que hizo posible el sostén, como los sensores ni el material flexible.

“Nosotros tuvimos una serie de factores que se combinaron a nuestro favor. Nuestra edad, conocer esos materiales y querer luchar contra el cáncer de mama”, dice el joven de 21 años.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

 

25 Febrero 2018

Un estudio comprobó que las personas que consumen bebidas gaseosas frecuentemente corren un alto riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, en comparación con otras que no lo hacen, sin importar el peso que se tenga.

“Nos sorprendió descubrir que el incremento del riesgo de cáncer no era motivado completamente por la obesidad”, dijo Allison Hodge, del Consejo de Cáncer Victoria, institución que realizó la investigación junto a la Universidad de Melbourne.

El estudio analizó 3,283 casos de cáncer vinculado a la obesidad y halló que el riesgo de cáncer aumentaba con una mayor ingestión de bebidas gaseosas azucaradas.

“No fue el caso de aquellos que beben bebidas gaseosas dietéticas, lo que sugiere que el azúcar es un factor clave”, explicó Hodge, en un comunicado.

El colorante 4-methylimizadole que se usa en las bebidas gaseosas o los edulcorantes no parecen afectar la tendencia a contraer cáncer, según la investigación publicada en la revista Public Heath Nutrition.

El director ejecutivo del Consejo del Cáncer de Victoria, Todd Harper, dijo que estos datos dan más argumentos a quienes abogan por reducir el consumo de gaseosas con alto contenido de azúcar.

“Las bebidas azucaradas, incluyendo las gaseosas, son causantes de obesidad y aumentan el riesgo de 13 tipos de cáncer”, aseguró Harper, al subrayar que además estas provocan diabetes del tipo 2, enfermedades cardíacas y caries.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: EFE

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