Santa Cruz de la Sierra
01 Octubre 2019

El Real Madrid evitó males mayores contra el Brujas con dos cabezazos de Sergio Ramos y Casemiro (2-2). El gol del centrocampista brasileño llegó en el minuto 85 justo cuando los visitantes se habían quedado con diez jugadores. Los belgas se adelantaron dos tantos de Dennis en semifallo. Contra las cuerdas en el descanso, Zidane movió el banquillo en la reanudación y dio carrete a Marcelo (por Nacho), que volvía de una lesión, y, por sorpresa, a Areola (por Courtois). Tras este empate, los locales suman su primer punto en el grupo mientras los belgas acumulan dos.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Elpais

 

18 Septiembre 2019

Tras quedarse el curso pasado a las puertas de alzarse con el título, el Tottenham de Mauricio Pochettino debutó este miércoles en la presente edición de la Champions League logrando un punto, y gracias, en su visita al campo de Olympiacos (2-2). Harry Kane adelantó a los ‘spurs’ desde el punto de penalti y Lucas Moura dobló la ventaja poco después, pero antes de llegar al descanso Daniel Podence redujo distancias y tras la reanudación Valbuena, también desde el punto de la pena máxima, hizo subir al marcador un 2-2 que ya no se movería.

Con el esperado pero no por ello menos atronador ambiente del Georgios Karaiskakis empujando a Olympiacos, el cuadro griego entró en el partido ostensiblemente mejor que el Tottenham, principalmente gracias al buen hacer de Daniel Podence por banda derecha. Los ‘spurs’, por su parte, se mostraron algo grises en los primeros minutos con Davinson Sánchez como lateral derecho y el hecho de que Heung-Min Son se quedara de inicio en el banquillo como las decisiones más destacadas de Mauricio Pochettino.

Ni cinco minutos desde el pitido inicial habían transcurrido cuando Daniel Podence avisó con un disparo cruzado, pero no encontró la red. Y en el 18’ estuvo todavía más cerca de hacerlo, pero fue la madera la que privó al eléctrico extremo portugués de hacer el 1-0.

Olympiacos perdonó, y el Tottenham se lo hizo pagar muy caro. Porque el primer acercamiento serio al área rival acabó con Meriah derribando a Harry Kane, y este mismo fue el encargado de marcar desde el punto fatídico en el 26’.

El tanto hizo daño al cuadro griego, y cuando luchaba por reahacerse, Lucas Moura se sacó de la chistera un certero derechazo desde la frontal del área con el que superó a José Sá para hacer el 0-2.

Reacción griega

Parecía entonces todo encarrilado para un triunfo ‘spur’, pero después de que Masouras no acertase a rematar en punto de penalti, el que no falló fue Daniel Podence, que con un tiro cruzado tras asociarse con Valbuena hizo el 1-2 al borde del descanso (44’).

Tras la reanudación, por momentos el Tottenham dio muestras de hacerse con el control del juego, pero Vertonghen estuvo inocente para conceder un penalti en contra y Valbuena hizo desde los once metros el 2-2 (54’).

De ahí hasta el final, más de media hora de juego en el que reinó la igualdad con Dele Alli gozando de una clara ocasión para hacer el 2-3 y un pequeño acelerón de los de Pochettino en el tramo final. Pero ya era tarde como para regresar a Londres con los tres puntos. Lo hizo con uno, y gracias.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Mundodeportivo

 

 

 

18 Septiembre 2019

El Bayern Múnich ganó al Estrella Roja por 3-0, pero su afición se fue del Allianz Arena con la satisfacción de comprobar que Philippe Coutinho vuelve a disfrutar del fútbol tras su decepcionante paso por el Barça. El brasileño, con el 10 en la espalda, gozó de libertad absoluta de movimientos actuando de mediapunta en funciones de enganche, se ofreció constantemente a sus compañeros y buscó el gol en repetidas ocasiones demostrando que ha recuperado la confianza en su juego.

El partido fue un monólogo del Bayern, dominador absoluto del juego ante un Estrella Roja, con José Cañas (ex Betis y Espanyol) en la media, excesivamente replegado, tanto que sus limitaciones le llevaron a asomarse en ataque en contadas ocasiones.

Al Bayern le costó al inicio llegar con peligro. Pero su primer disparo, obra de Kinsgley Coman con rosca que se le fue ligeramente alto en el minuto 20, dio paso progresivamente a la exhibición de Coutinho, llamado a romper el muro defensivo de los serbios junto al también exazulgrana Thiago Alcántara por su gran calidad técnica.

El primer intento de Coutinho, al enganchar muy bien un rechace, salió rozando el larguero (21’). Tras una cabalgada del lateral Jander cuyo chut lejano se estrelló en el lateral de la red de la portería de Manuel Neuer (25’), el Bayern abrió finalmente el marcador. Ivan Perisic, en su primera aparición destacada, desbordó por la izquierda y con un centro medido puso el balón para que Coman, desmarcado, cabeceara en plancha (34’).

Antes del descanso a Coutinho se le anuló un exquisito gol de tacón en un centro de Coman por encontrarse en fuera de juego (40’) y aún tuvo tiempo de probar suerte con otra rosca que no cogió portería por milímetros (44’).

En la segunda parte Coutinho siguió enchufado y lo intentó de nuevo desde fuera del área con un chut colocado que lamió otra vez el larguero (47’). El intento de Corentin Tolisso lo repelió el poste (53’), el meta Milan Borjan también puso de su parte para impedir que Lewandowski le superara por alto (65’), mientras el travesaño repelió un remate de Perisic tras gran pase por alto de Coutinho. El rechace le cayó a Lewandowski, cuya chilena picada se le fue ligeramente alta (65’).

El Bayern increíblemente no cerraba el partido y el Estrella Roja pudo empatar en una esporádica llegada de Marko Marin, cuyo disparo colocado salió rozando el poste (78’). Finalmente Lewandowski acabó con el suspense en una desgraciada jugada de la defensa serbia. Jander cortó un pase pero comprometió a su compañero Marko Gobeljic, que falló en el despeje y el polaco se interpuso entre él y su portero para empujar el balón a la red (80’).

Ya en el descuento, Thiago Alcántara sacó rápido una falta y Thomas Müller, que había entrado por Coutinho, batió solo a Borjan sin dejar caer el balón. El Bayern superó con un triunfo lógico su debut en la Champions, antes de visitar el 1 de octubre al subcampeón Tottenham en un partido clave para decidir a priori la primera plaza de este grupo B.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Mundodeportivo

 

 

 

                                   

  

 

18 Septiembre 2019

Se sobrepuso el City a las lesiones en Ucrania y empezó con buen pie la Champions después de ganar al Shakhtar con autoridad (0-2). No se resistió demasiado el cuadro de Luís Castro, pertrechado atrás y con dificultades evidentes para quitarse de encima la presión del campeón inglés. Guardiola se decantó por Fernandinho en el eje de la zaga como acompañante de Otamendi ante la baja de Stones por una lesión muscular que se suma a la de Laporte, principal contratiempo para el catalán de ahora en adelante.

Le tocó descansar esta vez a David Silva, Bernardo Silva y Agüero, suficientemente exuberante el banquillo del City como para que Pep dosifique a sus pupilos, más ahora que se ve obligado a remontarle puntos al Liverpool en la Premier. Entró Gündogan y Gabriel Jesus en el once titular pero el brasileño, a pesar de cerrar el triunfo, no es ni se parece al ‘Kun’. Las expectativas que se generaron a su llegada fueron una losa para el joven ariete, a quien no se le discute el empeño. El cuadro de Manchester encontró el 0-1 tras un remate a la madera de Gündogan, rápido Mahrez en el rebote para empujar el cuero a la red (23’).

Como la lluvia fina que acostumbra a caer en Manchester, que va mojando poco a poco, el City sentenció suavemente al Shakhtar. Sin brillar, sin exhibirse. Tampoco le hizo falta. Una buena triangulación entre Rodri y Mahrez la culminó Gündogan, que llegó desde la segunda línea sin oposición (38’). Apenas amenazó el equipo local a Ederson, atento en la única intervención que tuvo a un intento de Moraes. Fue un choque más bien gris, plano, sin muchas exigencias para un City que no podía fallar en el inicio europeo.

La defensa del Shakhtar fue a veces hasta cómica, cerca de regalarle el 0-3 a Sterling empezado el segundo acto. El cuero se estrelló en el poste, misericordioso con el pobre nivel del equipo naranja. El City bajó el ritmo adrede, cómodo con el encuentro controlado, pero se despidió con el tanto de Gabriel Jesus tras un contragolpe que retrató a un Shakhtar que sigue sin encontrar la fórmula de ganar a Guardiola, que hizo entrar a Cancelo y a Mendy en los últimos minutos. Dos refuerzos interesantes para el cuadro celeste, que deberá recomponerse en defensa después de la inoportuna ausencia de Stones durante el próximo mes. Buena forma de empezar la Champions

Redacción: Leo.com      

Fuente: Mundodeportivo

 

 

 

                                   

18 Septiembre 2019

El Atlético de Madrid logró un meritorio y merecido empate ante la Juventus en el Metropolitano (2-2). A pesar de ser superiores en la mayor parte del encuentro, los italianos se pusieron 0-2 con goles de Cuadrado y Matuidi. Acertaron, y los de Simeone no. Pero se repusieron. Y de qué manera. Dos acciones a balón parado, como hace pocos meses, las convirtieron en gol Savic y Herrera para hacer justicia. La afición premió la entrega de los suyos con una sonora ovación.

El Atlético dominó la primera parte. Al menos, la mayor parte de la misma. Sobre todo en el inicio. El conjunto rojiblanco tenía el balón y buscaba por las bandas a Trippier y Lodi para penetrar en la defensa de la Juventus- Con Thomas y Saúl en la sala de máquinas, y Koke y Lemar en los costados pero ayudando en la creación por el centro, la Juventus comenzó a sufrir.

Un punterazo de Joao Félix en la frontal del área tras conducir el balón desde su campo en una contra (Szczesny la mandó a córner), un cabezazo de Giménez que se fue arriba y otro del portugués que detuvo el meta polaco y un disparo de Lodi tratando de sorprender al primer palo fueron las amenazas de los colchoneros, ante una Juve que prácticamente no había pasado del centro del campo.

Hubo que esperar 23 minutos para ver el primer acercamiento de los italianos, un lanzamiento lejano de Cristiano que detuvo Oblak sin problemas. Luego llegaría otro de Pjanic, con muy mala intención y pasada ya la media hora, que desvió Thomas con la cabeza. Los de Sarri habían igualado el choque, que no era poco. Y el Atlético había bajado un punto la intensidad. No pasó mucho más hasta el descanso, al que se llegó con 0-0 y con los de Simeone superiores, pero sin gol. Todo por decidir.

Volvió a salir bien el Atlético, pero en el 48’ la Juve cogió a los colchoneros en una contra. La llevó Higuaín, que cambió de banda para la llegada de Cuadrado. el balón pasó entre varios defensores rojiblancos, pero ninguno llegó a tocarlo. El colombiano regateó y con la zurda, la puso en la escuadra de Oblak. Imparable. No sería lo más justo, pero en el marcador, mandaban los italianos.

El 0-1 no cambió el paso del Atlético, que siguió mandando y llegando. Thomas la mandó arriba. Lo mismo que Giménez poco después, con casi todo a favor, tras una gran jugada por la derecha. Movió ficha Simeone, metiendo a Correa por el, una vez más, intrascendente Lemar, aplicado en defensa, insulso en ataque.

Lo seguía intentando el Atlético, pero en otra acción de ataque, llegó el segundo de la Juve. Alex Sandro la puso desde la izquierda para que Matuidi, solo en el área pequeña, cabecease a bocajarro ante Oblak, que la tocó, pero no fue suficiente. 0-2. Minuto 65. Muy complicado ya para los colchoneros, pero eso de bajar los brazos no está en su filosofía.

En el 70’, Koke botó una falta, la tocó Giménez y en el otro palo, apareció Savic para cabecear a la red. Había esperanza. Había vida. Y más con el Metropolitano entregado, que rugía como en las mejores noches. El ímpetu rojiblanco llevó a la Juve a tener la sentencia a tiro. Pero Oblak primer a Higuaín, y Trippier bajo palos después a Matuidi, lo evitaron. En esas, Thomas, que había llegado justo a la cita, dijo basta. Ni aguantó más. Y veremos...

Entró en su lugar Herrera, que al fin debutaba con el Atlético. Vitolo esperaba en la banda. Se fue Lodi y Saúl pasó al lateral. Para que no se le olvidase. La Juve, lejos de meterse atrás, presionó más arriba la salida del balón de los rojiblancos para no sufrir en defensa. Arriesgado Sarri.

Se echaba en falta antes al canario, que en la primera que cogió, se fue de dos y disparó con intención, pero no sorprendió a Szczesny. Reclamó penalti el Atlético en el córner posterior por mano de Bonucci, pero ni Makkelie ni el VAR lo vieron así. El brazo estaba separado del cuerpo. Y la nueva norma dice que eso es penalti. Pero...

Como decíamos, este Atlético no se rinde. Nunca. Y en el 90’ encontró su premio. Córner botado por Trippier y cabezazo de Herrera para poner el empate. Explotó el Metropolitano. Y Simeone en el banquillo. Y los jugadores. No era para menos. Los colchoneros levantaron un 0-2 ante el campeón italiano con todo en contra. Cristiano la tuvo en el descuento. Pero se le fue por poco. Partidazo. Y es el comienzo. Pero el Atlético mandó un mensaje: aquí nunca se deja de creer.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Mundodeportivo

 

 

 

                                   

  

 

18 Septiembre 2019

París mostró que ni la Champions reactiva a este Real Madrid que en su debut europeo sufrió una debacle en toda regla ante un PSG sin Neymar, Mbappé y Cavani. Su tridente ofensivo que si llega a estar en el campo, la que le hubiese caído al Madrid podría haber sido histórica. Es cierto que en los blancos no estaban jugadores como Modric, Ramos y Marcelo, pero la sensación del equipo con ellos esta temporada, tampoco provoca que lo que pasó en París hubiese sido diferente con ellos en el campo.

El Madrid fue siempre a remolque de un PSG con Di María en plan estrella que le sacó los colores a todo el sistema defensivo del equipo blanco. Algo que, por otro lado, tampoco es muy complicado porque cualquier equipo le pone en muchos aprietos a los blancos. Tuchel, que puso a Marquinhos como mediocentro, tenía clara su táctica: presión en la salida del balón y entrada por banda aprovechando que Bale y Hazard no tienen una mentalidad defensiva muy marcada. Cuando el Madrid lograba salir de la primera línea de presión, el PSG se replegaba y le dejaba la misión de sacar el balón a Varane y Militao, lo que era casi sinónimo de pase largo y pérdida de blanca.

El PSG salió al campo presionando a un Madrid incómodo en el césped y que no podía sacarse de encima del equipo francés que reclamó un penalti por mano de Militao que el colegiado no señaló. Los de Zidane aguantaron la embestida inicial del PSG y comenzó a tranquilizarse con el control del balón, con posesiones largas, pero sin ningún éxito a la hora de acercarse con peligro al área de Keylor Navas.

El encuentro cambió en el minuto 14 con el 1-0 de Di María que aprovechó un centro al primer palo de Bernat para fusilar a Courtois que pudo hacer más en ese tanto. Ese gol fue una losa para los blancos, aunque James pudo empatar casi en la acción siguiente del gol francés. Fue un espejismo porque el PSG era el dueño de un encuentro en el que el Madrid hacía aguas en defensa.

El Madrid reaccionó a la media hora con una ocasión de Bale de falta directa, pero el que reaccionó de verdad fue el PSG con el 2-0 de Di María en el minuto 34. El gol nació de un saque de banda que acabó con el balón en los pies de Di María que sin oposición y con todo el tiempo del mundo, envió un disparo ajustado al poste que batió a Courtois. Esa jugada fue la demostración del pésimo sistema defensivo del Madrid que marcó por mediación de Bale, pero el tanto fue anulado por mano del galés que anotó un auténtico golazo.

EL PSG pudo aumentar su ventaja en una primera mitad que acabó con una nueva ocasión de Bale cuyo disparo de marchó fuera pegado al poste. Así se llegó al descanso y la segunda mitad fue casi un calco de la primera. El PSG salió fuerte, el Madrid pasó a controlar, pero sin crear peligro real y reacción del equipo local que tuvo ocasiones para aburrir para marcar el 3-0, pero esta vez, ni Di María ni Sarabia acertaron a batir a Courtois.

Zidane decidió mover el árbol del Madrid sacando a un irregular Hazard y a James para dar entrada a Jovic y Lucas Vázquez, pero ni por esas reaccionó un equipo completamente partido. Benzema puso algo de esperanza en las filas blancas, pero su gol en el 76’ fue anulado por fuera de juego. Zizou gastó su última bala dando entrada a Vinicius por Bale para poner extremos que centraran al área donde esperaban Benzema y Jovic.

Las intenciones de Zidane se quedaron en eso porque la sensación era que el PSG estaba más cerca de marcar el 3-0 si pisaba un poco el acelerador. Y llegó en el minuto 91. Lo marcó Meunier a pase de Bernat. Un gol fabricado por los dos laterales del PSG que fue la imagen perfecta de lo que fue el Real Madrid, un equipo desdibujado, sin carácter, sin alma, sin fútbol y que se marchó de París sin haber disparado entre los tres palos. En resumen, una debacle absoluta.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Mundodeportivo

 

 

 

                                   

  

 

17 Septiembre 2019

Lejos de su mejor versión, incluso de una buena, el Barcelona jugó en Alemania lo que quiso el Dortmund, que fue poco. Entre otras cosas porque el equipo de Valverde no fue capaz de lograr una salida limpia dese atrás y se generó un efecto dominó preocupante porque los medios apenas aparecieron en partido y menos lo hicieron los puntas. Así, apenas se contó un disparo de Griezmann que no vio puerta y otro de Luis Suárez que Bürki despejó a tiempo. Y, aunque ninguno de los dos delanteros tuvo peso ni presencia en el duelo, fue Ansu Fati –de menos a más el joven imberbe- el que le cedió su puesto a Messi.

El 10 jugó media hora, al fin en el tapete tras superar su lesión en el sóleo, pero tampoco se salió con la suya por una vez. Enfrente estaba un señor equipo, tan rápido en las transiciones como pulcro en el repliegue cuando fuera necesario. Pero sobre todo punzante a las contras con las carreras de Hazard y Sancho, también de Reus. Tres tormentos que, sin embargo, solucionó bien el Barcelona. Al menos en el primer tiempo porque tras el entreacto el equipo alemán metió una marcha más y si no ganó fue porque lo evitó Ter Stegen.

Asíu, cuando falló el equipo –centrado en Semedo al cometer un penalti sobre Sancho- apareció el meta alemán que defendió en su tierra su candidatura a la titularidad de la selección, ahora que anda a la gresca con Neuer. No solo le detuvo la pena máxima a Reus sino que le sacó un mano a mano que se cantó gol antes de tiempo. Dos paradas –además del larguero de Brandt- que mantuvieron de pie al Barcelona, que se marcha de Alemania con un empate, con el mismo resultado que sacó el Slavia de Praga en campo del Inter.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Agencias

 

 

                                   

  

 

17 Septiembre 2019

En un partido que en el papel no suponía mayor riesgo para el Inter de Milán, el cuadro italiano alcanzó a conseguir un punto en su debut en Champions League ante Slavia Praga con un gol en tiempo de compensación.

Un juego que se fue sin goles al mediotiempo y que reservó todas las emociones para la parte complementaria. Al minuto 63 el nigeriano Peter Olayinka aprovechó un rechazo del portero Samir Handanovic para adelantar al conjunto checo, en lo que parecía la primera campanada del torneo, pero no fue así.

Apenas en el segundo minuto del tiempo añadido, el italiano Nicolò Barella emparejó el marcador con un disparo que fue desviado por un defensor del conjunto rival.

Todavía al 96, Romelu Lukaku remató a portería, pero la jugada fue anulada por el VAR. Así es que Inter y Slavia Praga repartieron puntos en el estadio de San Siro.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Agencias

 

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