Santa Cruz de la Sierra
11 Septiembre 2019

El llamamiento a retomar las armas de una facción liderada por el exnúmero dos de las FARC, Iván Márquez, "ha fracasado", aseguró hoy el consejero presidencial para la implementación del acuerdo de paz de 2016, Emilio Archila.

El representante colombiano sostuvo que se trata de una banda de "narcoterroristas" vinculados al régimen venezolano de Nicolás Maduro.

"Tenemos 11.000 excombatientes absolutamente convencidos y dedicados al proceso (de paz) y los señores del vídeo no eran más de 20", afirmó Archila, quien se reunirá hoy en Ginebra con la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para analizar los avances en el proceso de paz.

Según Archila, Márquez y otros antiguos líderes guerrilleros que lo acompañan en el vídeo emitido el 29 de agosto "no estaban en el proceso desde hace mucho tiempo y se dedican al narcotráfico desde hace muchos meses".

La declaración de Márquez y sus seguidores ha sido rechazada por excombatientes y el partido político FARC.

"No han tenido ningún eco ni están atrayendo seguidores, así que no es algo que nos preocupa, lo que sí inquieta es el vínculo entre la actividad de los narcotraficantes y el régimen de Maduro", subrayó el consejero presidencial.

Archila indicó a Efe que pese a los altibajos en el proceso de paz "seguiremos apoyando a los excombatientes durante todo el tiempo que necesiten para su legítima reincorporación" y defendió que en el año de presidencia de Iván Duque se consiguieron avances "inmensamente superiores a los logrados en los dos años anteriores".

El consejero presidencial subrayó que las principales líneas del proceso giran en torno a la reinserción de miembros de las FARC, la reparación a las víctimas y la estabilización de áreas afectadas por la violencia y la pobreza.

Esto se lleva a cabo con programas que incluyen la sustitución voluntaria de cultivos de hoja de coca, aunque Archila admitió que se trata de programas costosos que en ocasiones no encuentran la financiación suficiente.

El proceso de paz en Colombia "es un ejemplo para el mundo", concluyó, y recordó que el 75 % de los 11.000 excombatientes implicados en él (de unos 13.000 censados) se han incorporado al sistema de salud colombiano.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Agencias

                                   

  

29 Agosto 2019

El presidente de Colombia, Iván Duque, aseguró hoy que el regreso a las armas de exjefes disidentes de las FARC no supone el surgimiento de una nueva guerrilla sino de una banda narcoterrorista apoyada por el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

"Los colombianos debemos tener claridad de que no estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro", manifestó Duque en una declaración al país.

En su primer pronunciamiento luego de que alias "Iván Márquez" dijera en un video que junto con otros exjefes de las FARC retomó las armas, Duque afirmó que conversó con Juan Guaidó, reconocido por más de 50 países como presidente legítimo de Venezuela, a quien le pidió respaldo para capturar al "grupo criminal".

"He conversado con el presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó, pidiendo su respaldo y su apoyo a la Justicia colombiana para la captura de este grupo criminal, auspiciado por la dictadura de Maduro", detalló.

Por otro lado, el mandatario pidió a la comunidad internacional unirse al pueblo de Colombia "en el rechazo inequívoco a estas amenazas criminales y que entreguen a estos terroristas".

Recordó que los Estados que brinden "protección al terrorismo violan la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas".

"Ningún país puede albergarlos y por eso avanzaremos en la expedición de las circulares rojas de Interpol" para los disidentes, señaló.

Igualmente pidió al país no caer "en la trampa de quienes pretenden escudarse detrás de falsos ropajes ideológicos para sostener sus andamiajes delictivos".

Según el jefe de Estado, "este grupo de delincuentes pretende burlarse del pueblo colombiano, y no se lo vamos a permitir".

También aseguró que habló con la presidenta de la Justicia Especial para la Paz (JEP), Patricia Linares, frente a "la urgente necesidad de la expulsión de estos criminales de la justicia transicional".

De la misma manera, espera que el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) expulse de forma "inmediata y sin contemplaciones de todos los delincuentes que aparecen en ese video".

Entre quienes le acompañan a Márquez en el video están Seuxis Paucias Hernández, alias "Jesús Santrich", y a Hernán Darío Velásquez, alias "El Paisa", que hace meses dejaron de cumplir sus compromisos con la JEP.

"Nuestro mensaje es claro: quienes han optado por el camino de la legalidad bajo los principios de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, seguirán contando con el compromiso del Estado. Quienes escojan la ruta de la criminalidad, sufrirán todo el peso de la ley", concluyó.

Redacción: Leo.com      

Fuente: EFE

 

 

29 Agosto 2019

De línea dura y con influencia en las antiguas tropas guerrilleras, Iván Márquez, Jesús Santrich y Hernán Darío Velásquez anunciaron que retomaron las armas tras haber firmado en 2016 un acuerdo de paz aplaudido por el mundo que pretendía acabar con un conflicto de medio siglo en Colombia. 

Aunque el grueso de los 7.000 combatientes que se desarmaron en 2017 se mantiene en la legalidad, el regreso a la lucha de un sector de las FARC desafía seriamente el pacto en cabeza de tres hombres sobre quienes, desde el inicio de las negociaciones en 2012, hubo sospechas de su real compromiso de paz.

Estos son los líderes del nuevo alzamiento armado en Colombia.

De izqu. a der. Iván Márquez, Aldinever Morantes, Henry Castellanos (Romaña), Enrique Marulanda, Iván Merchán, Jesús Santrich y Hernán Darío Velásquez (El Paisa).

Márquez, el líder

Su verdadero nombre es Luciano Marín, tiene 64 años y antes de empuñar las armas por primera vez, en la década de 1980, fue seminarista, estudió filosofía y militó en el partido comunista.   Márquez fue el jefe negociador de los rebeldes en las negociaciones de paz iniciadas hace siete años por el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y que culminaron con la firma del histórico pacto.

Para entonces era el segundo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), por detrás de Rodrigo Londoño (Timochenko), presidente del partido FARC surgido de lo convenido en Cuba.

Su nombre se barajó en 2011 para ser el comandante máximo de los rebeldes comunistas tras la muerte de Alfonso Cano.

En su libro "Revelaciones al final de una guerra", el jefe del gobierno en las pláticas, Humberto de la Calle, asegura que la designación de Márquez como su contraparte fue una estrategia de Londoño para comprometerlo con la paz frente a su escepticismo y militarismo.

Márquez desapareció hace un año tras denunciar incumplimientos estatales a lo acordado. Nunca ocupó el escaño como senador dispuesto en el acuerdo y desde entonces lideró una división política dentro del partido FARC.   Ahora inicia la "continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado a los acuerdos de paz de La Habana", dijo este miércoles de verde militar al lado de hombres y mujeres armados.

Bajo su figura, coinciden analistas, podrían agruparse los disidentes de la exguerrilla, que según inteligencia militar son 2.300 combatientes, hasta ahora sin unidad de mando y que se han dedicado al narcotráfico y la minería ilegal.

Admirador del prócer independentista Simón Bolívar y del Nobel Gabriel García Márquez, en Colombia tiene decenas de órdenes de captura por delitos graves y atentados. Además, Estados Unidos lo acusa de establecer la política de las FARC para dirigir y controlar la producción y distribución de "toneladas" de cocaína.

Santrich, la mano derecha

Jesús Santrich, uno de los negociadores en La Habana, era desconocido para los colombianos antes de la firma de la paz. Su nombre se hizo famoso cuando iniciaron los diálogos y empezó a dar muestra de actitudes desafiantes y mordaces.   Nacido en 1967, Santrich fue detenido en 2018 por sospechas de conspirar para traficar cocaína a Estados Unidos. Estuvo un año detenido y desapareció en julio tras ser liberado por orden judicial. Siempre alegó inocencia y achacó los cargos a "montajes". Contra él hay una orden de captura internacional.

Considerado la mano derecha de Márquez, la situación de Seusis Pausivas Hernández, su nombre de pila, detonó el paso a la clandestinidad de Márquez y avivó las críticas a los opositores al acuerdo.

Santrich, que padece una aguda deficiencia visual que lo obliga a usar lentes oscuros, alcanzó a asumir su escaño como congresista. Apareció junto a Márquez en el video en el que anuncian su regreso a las armas, con un fusil en la mano y su cuello cubierto por una bufanda palestina.

Se crió en un hogar de profesores. Cursó estudios de Derecho, se formó como maestro en Ciencias Sociales y militó en las juventudes comunistas antes de levantarse en armas a los 21 años. Artista aficionado, Santrich escribe, declama poesía y pinta.

Participó directamente en la redacción de los acuerdos. De la Calle recuerda en su libro las discusiones interminables entre él y el negociador gubernamental, Sergio Jaramillo, por una u otra palabra en el texto final.

El Paisa, el temido

El nombre Hernán Darío Velásquez Saldarriaga se hizo célebre en Colombia por la dureza de sus acciones armadas.   El Paisa comandó durante más de dos décadas la principal fuerza élite de la disuelta guerrilla marxista, conocida como la columna Teófilo Forero, y fue miembro de la dirección de las FARC.

Señalado de múltiples asesinatos y secuestros, Velásquez tiene en su contra diez condenas por homicidio y terrorismo, y 27 por secuestro. Además, se le atribuye estar involucrado en el peor atentado urbano de las FARC: un coche bomba en el club social El Nogal, en Bogotá, que dejó 36 muertos y decenas de heridos en febrero de 2003.

El Paisa, que estuvo en La Habana durante las pláticas, abandonó desde mediados de 2018, junto a Iván Márquez, una zona selvática del sur del país donde llevaba a cabo su proceso de reincorporación.

Márquez, Santrich y él son requeridos por la justicia especial surgida del acuerdo para juzgar los peores crímenes cometidos durante el conflicto armado. Ese sistema había ordenado su captura por incumplir citaciones.

El gobierno colombiano denuncia que los tres se refugian en Venezuela.

Redacción: Leo.com      

Fuente: Agencias

 

 

05 Enero 2017

En un comunicado de prensa publicado en la mañana de este jueves, la Misión de la ONU en Colombia informó que tres de sus observadores y su supervisor directo fueron apartados de la misión, luego de la controversia por un video en el que se les ve bailando con miembros de las Farc en una zona de preagrupamiento.

“Concluidas las investigaciones sobre las circunstancias en las cuales observadores de la ONU participaron en el festejo del 31 de diciembre del 2016 en un Punto de preagrupamiento temporal de las Farc-EP, la Misión de la ONU en Colombia ha tomado la decisión de separar de su servicio a tres observadores presentes en la ocasión y a su supervisor directo”, señala la información oficial.

En la comunicación, la ONU sostiene que “reitera su determinación de verificar con total imparcialidad los compromisos de las partes sobre el cese al fuego y de hostilidades y la dejación de armas”.

Las imágenes provocaron múltiples reacciones en redes sociales, especialmente de miembros del Centro Democrático, algunos de los cuales tildaron de “vergüenza nacional” el baile realizado en Conejo, corregimiento de Fonseca en La Guajira, el pasado 31 de diciembre. En ese lugar están siendo preagrupados los guerrilleros del frente 59 de las Farc.

"Vergüenza internacional. Delegados de la @ONU_es de parranda con terroristas Farc”, escribió la representante a la Cámara por el Centro Democrático, Margarita Restrepo.

La decisión se conoce luego de que el Gobierno colombiano hizo llegar a la Secretaría General de la ONU observaciones para que se adoptaran los “correctivos necesarios a fin de que este tipo de situaciones no vuelvan a presentarse y evitar así que se pongan en tela de juicio la confianza y el prestigio de las Naciones Unidas”.

En un comunicado previo, la ONU calificó como “inapropiado” y señaló que el comportamiento de sus funcionarios “no refleja los valores de profesionalismo e imparcialidad de la Misión”.

El video, revelado por la agencia de noticias española Efe, también narra apartes de la comida que departió ese frente y la visita de los observadores del Mecanismo de Monitoreo y Verificación del cese del fuego bilateral y definitivo.

La ONU, con más de 400 observadores, de distintas nacionalidades, es garante de que los compromisos pactados en el acuerdo firmado entre el Gobierno de Santos y las Farc, en esta primera fase, se cumplan.

Redacción: Leo.com.bo
Fuente: El Tiempo

 

28 Diciembre 2016

La paz en Colombia no sólo tiene problemas políticos a nivel internacioanl e interno para la implementación efectiva de los acuerdos entre el presidente Juan Manuel Santos y las autodenominadas Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia (FARC). También está presentando auténticos problemas sociales. El Gobierno del estado de Antioquia ha denunciado que los narcoterroristas están reclutando niños para “su explotación sexual” en las zonas de preagrupamiento donde deberán quedar confinados los guerrilleros tras su desmovilización.

Según publica la cadena RCN Radio en su página web, un grupo de al menos 10 menores de edad habría ingresado a una zona de preagrupamiento de las FARC en Yondó, en la región anioqueña de Magdalena Medio, para servir de esclavos sexuales para los terroristas que allí se concentren. Esta denuncia, hecha por la Gobernación de Antioquia, está basada en información que entregaron las instituciones oficiales de la Alcaldía de Yondó.

Además, ésta no es la única denuncia sobre tramas sexuales relacionadas con la desmovilización de los terroristas que han sometido a Colombia a 52 años de extorsiones, asesinatos y secuestros. La misma secretaria de Gobierno de Antioquia, Victoria Eugenia Ramírez, ya había alertado este lunes de que se están organizando caravanas de mujeres para ejercer la prostitución en los asentamientos.

“¿Dónde está el Gobierno?”

Fuentes del opositor partido Centro Democrático (CD), que lidera el ex presidente Álvaro Uirbe –quien encabeza la oposición a los acuerdos de Santos con los terroristas– se preguntan “¿Dónde está el Gobierno que consiente esto?”. Insisten en que las denuncias provienen de fuentes oficiales, y no del entorno del uribismo. De hecho, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, fue un afecto al santismo y llegó a coordinar su campaña para la reelección del actual presidente en 2014.

Para los uribistas, este escándalo es uno más dentro de todos los que vienen denunciando en los últimos años a cuenta del proceso de diálogo “llevado bajo el patrocinio de la dictadura castrista en Cuba”. Según el CD, “muchos se han enriquecido con contratos a cuenta de la ‘paz’, se han comprado voluntades de medios de comunicación, que no nos dieron voz durante la campaña del plebiscito, y ahora se acallan estas denuncias“.

En declaraciones a RCN, Ramírez aseguró: “Estamos muy preocupados por eso, las instituciones de la Alcaldía nos están reportando esta información. Empezamos a observar que en algunos lugares las FARC estaban compartiendo con la comunidad local, tomando licores. Y además, se estaba presentando desplazamiento de mujeres adultas a las zonas de preconcentración”.

La funcionaria agregó: “Ahora se nos constata que hay reclutamiento de niños y niñas, hay explotación sexual y estamos alertando al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y a la Presidencia de la República”.

Hay que recordar, que el próximo 31 de diciembre, al menos 1.142 miembros de la narcoguerrilla de las FARC se concentrarán en municipios de Antioquia para iniciar el proceso de desmovilización. Todos ellos recibirán una paga mensual para facilitarles el camino, serán formados en oficios y los que colaboren con la Justicia transicional serán premiados con un periodo menor de concentración en esas zonas, en un régimen de práctica libertad y no podrán ser juzgados en el futuro por la Justicia colombiana.

Ahora mismo, según la propia Ramírez, el gobernador de Antioquia trabaja en constatar los hechos para establecer si se han violado los protocolos establecidos. “El equipo de verificación estará el día 29 de diciembre en esta zona del departamento, desde las 6.00 horas de la mañana hasta las 18.00 horas de la tarde, visitando cinco puntos de preconcentración en donde tenemos problemáticas de diferente índole, por ejemplo en Dabeiba, donde al parecer las FARC están departiendo con la comunidad y consumiendo alcohol”, dijo la secretaria.

Redacción: Leo.com.bo
Fuente: okdiario

 

 

 

24 Noviembre 2016

El gobierno de Colombia y la guerrilla FARC firmaron, en un teatro de Bogotá, el pacto definitivo de paz que busca acabar con medio siglo de confrontación y que fue renegociado para incluir propuestas de la oposición.

El tamaño del clásico Teatro Colón, recientemente remodelado y con capacidad para unas 800 personas, marcó el bajo perfil de la ceremonia en la que se rubricó el acuerdo alcanzado entre el presidente Juan Manuel Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias "Timochenko".

El primero en hablar fue el guerrillero. Timochenko comenzó su discurso con una contundente frase: "Que la palabra sea la única arma de los colombianos. Para alcanzar la firma de este acuerdo definitivo, los colombianos vivimos medio siglo de guerra abierta".

Londoño afirmó que se "fortaleció el pacto anterior" tras considerar que se introdujeron importantes cambios a los textos antiguos hasta convertir el acuerdo final en definitivo. "Nos reunimos en La Habana con delegaciones de distintos credos y partes de la política colombiana", subrayó, tras repetir que el nuevo texto tuvo el "más amplio consenso a nivel internacional".

"Nuestro sentimiento de solidaridad y admiración hacia los miles de compatriotas que salieron a las calles a manifestar su condena a la guerra. La primera demanda social es que se ponga fin al uso de las armas en la política", agregó.

Y concluyó: "Reiteramos nuestra solidaridad con todas las víctimas de esta guerra".

Por su parte, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, destacó que "los delitos de lesa humanidad serán investigados, juzgados y sancionados".

"Las FARC, como grupo armado, dejarán de existir. Hemos firmado el acuerdo definitivo, surgido de un diálogo abierto y franco", comentó. Y agregó: "No podíamos dilatar un minuto la implementación. El cese del fuego había comenzado a desmoronarse".

Resaltó que la implementación "podrá arrancar tan pronto como la refrendación sea aprobada por el Congreso" y estimó que dicho voto positivo "sería obtenido la próxima semana".

El acto de este jueves tuvo un gran contraste con la firma del pacto original, el 26 de septiembre en la caribeña ciudad de Cartagena con la presencia de 2.500 invitados, entre ellos 15 jefes de Estado, y en medio de presentaciones culturales.

En esta ocasión, y tras el rechazo del primer acuerdo en un plebiscito el 2 de octubre, los invitados fueron ex presidentes colombianos, legisladores, magistrados, víctimas del conflicto armado y representantes de organizaciones sociales.

"Con la firma del acuerdo final hoy, la esperanza de paz cobra vida. Será como una obra de autoconstrucción en la que debemos trabajar todos", escribió este jueves temprano el jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez, en su cuenta en Twitter.

El tamaño de la ceremonia fue criticado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. El comandante guerrillero Marcos Calarcá, miembro de la delegación de paz que negoció por cuatro años con el gobierno colombiano en Cuba, dijo que "desafortunadamente los espacios son limitados" en el Teatro Colón.

"Hay mucha más gente que las 800 personas que caben aquí en el teatro, que merecen estar, que quisieran estar, que deben estar", dijo Calarcá a periodistas.

A primeras horas de la tarde –y ya firmado–, el texto será llevado al Congreso, de mayoría oficialista, donde se espera que quede refrendado la próxima semana.

El presidente del Senado, Mauricio Lizcano, dijo el miércoles a periodistas que el Parlamento está dispuesto a "trabajar todos los días", primero en la refrendación del acuerdo; y luego en la aprobación –durante los meses siguientes– de todas las leyes necesarias para ponerlo en marcha.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: AFP

24 Noviembre 2016

Miembros del Gobierno colombiano se reunieron este miércoles en Bogotá con representantes de los partidos políticos para analizar los cambios que se incluyeron en el nuevo acuerdo de paz con las FARC, que se firmará este jueves en la capital del país.

De la cita fueron parte el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y el presidente del Congreso, el senador Mauricio Lizcano.

El objetivo de la reunión, indicó Cristo, fue "hablar sobre la refrendación del acuerdo de paz", que según anunció el presidente Juan Manuel Santos se hará en el Congreso, en vez de en un plebiscito, y "socializar los cambios, ajustes y precisiones" del pacto que se alcanzó el pasado 12 de noviembre.

Al término del encuentro, Lizcano manifestó a periodistas que luego de que se firme el nuevo acuerdo, se presentará la proposición en el Senado de la República y la Cámara de Representantes para que entre martes y miércoles de la próxima semana se refrende el texto en ambas plenarias.

"En estos debates de control político, tanto en Cámara como en Senado participarán todos los sectores políticos y están invitados los líderes del 'sí' y los del 'no' (en el plebiscito de pasado 2 de octubre). La refrendación no es una obligación del Gobierno, es simplemente una decisión política", aclaró.

Lizcano precisó que "la implementación del acuerdo tardaría unos ocho meses".

El partido político Centro Democrático, que lidera el ex presidente colombiano Álvaro Uribe, rechazó el miércoles el nuevo acuerdo de paz con las FARC.

En un comunicado, el movimiento indicó que el hecho de que el Gobierno no aceptara "modificar temas fundamentales para la democracia" en el primer acuerdo de paz llevó a sus partidarios a "no aceptar" el nuevo pacto, no obstante que han reconocido que en "otras materias hubo avances".

Entre los temas del texto final en donde no se lograron modificaciones, el Centro Democrático mencionó "elevar los acuerdos al nivel constitucional, con alcance de Bloque de Constitucionalidad; total impunidad o penas simbólicas, que significan lo mismo, para delitos de lesa humanidad, y crear una justicia paralela a la medida de los intereses de la FARC".

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: EFE

22 Noviembre 2016

El expresidente de Colombia Andrés Pastrana ha rechazado el nuevo acuerdo de paz pactado entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al considerar que «mantiene la esencia antidemocrática del pacto original», informa Ep.

En un comunicado publicado este domingo, Pastrana recordó que «tras la victoria en las urnas, los partidarios del "no" se acercaron patrióticamente al Gobierno para buscar un nuevo acuerdo con las FARC». Sin embargo, criticó que el nuevo acuerdo se firmara «sin admitir presencia ni supervisión del "no"», resaltando que «contra lo prometido, el texto se ocultó mientras el presidente (Juan Manuel Santos) lo anunciaba en Bogotá a su manera y las FARC lo celebraban desde Cuba».

Pastrana subrayó que «la modificación del acuerdo rechazado por el pueblo mantiene la esencia antidemocrática del pacto original. Los elementos fundamentales negados en las urnas están intactos». Por ello, indicó que Santos «contraviene así una resolución judicial (...) que le ordena respetar la voluntad de la mayoría y conferirle un efecto jurídico al "no"».

¿Nuevo plebiscito?

Pastrana manifestó así que «no queda más camino que un segundo intento de refrendación de idéntica forma», añadiendo que «se trata del mismo acuerdo (...) presentado de nuevo al elector con retoques meramente cosméticos».

El pasado sábado, Santos aseguró que pronto se conocerá el sistema de refrendación del acuerdo final de paz que fue presentado el pasado 12 de noviembre, un sistema que será pactado con las FARC. «El mecanismo de refrendación tenemos que acordarlo con las FARC, parte de los acuerdos con ellos es que precisamente ese paso lo damos de común acuerdo», señaló.

El presidente Santos se mostró de acuerdo con la propuesta de su antecesor, Álvaro Uribe, de someter a discusión del Congreso el nuevo acuerdo de paz firmado con la guerrilla para definir cómo se va a refrendar, informa Efe. «El presidente Uribe dijo en el Congreso el jueves pasado que se debería llevar esta discusión para hacer un acuerdo en el Congreso de la República, yo estoy de acuerdo», dijo el jefe de Estado en una declaración en la Casa de Nariño antes de partir a Lima, donde participó como invitado en la XXIV Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).

Las delegaciones del Gobierno colombiano y de la guerrilla de las FARC anunciaron el 12 de noviembre la firma de un nuevo acuerdo, un texto que, según justificaron ambas partes, aclara dudas e incorpora propuestas de los sectores contrarios al primer acuerdo. En las últimas jornadas se ha sugerido que ya no sería realizar un nuevo plebiscito al contener el nuevo texto todas las propuestas de los grupos críticos que rechazaron en referéndum el primer acuerdo el pasado 2 de octubre.

Redacción: Leo.com.bo
Fuente: ABC

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