Santa Cruz de la Sierra
18 Abril 2019

 “El Señor nos unge para ir a las diversas multitudes, siguiendo la dinámica de lo que podemos llamar una preferencialidad inclusiva”, lo recordó en su homilía el Santo Padre en la Misa Crismal celebrada en la Basílica de San Pedro este 18 de abril, con la bendición de los Santos óleos y la renovación de las promesas sacerdotales.

“Al ungir bien uno experimenta que allí se renueva la propia unción. Esto quiero decir: no somos repartidores de aceite en botella. Ungimos repartiéndonos a nosotros mismos, repartiendo nuestra vocación y nuestro corazón. Al ungir somos re-ungidos por la fe y el cariño de nuestro pueblo”, dijo el Papa Francisco, con la bendición de los Santos óleos y la renovación de las promesas sacerdotales, al inicio del Triduo Pascual.

La mirada fija en el Señor

En su homilía, el Santo Padre comentando el Evangelio de Lucas que la liturgia presenta para este día, dijo que este relato nos hace revivir la emoción de aquel momento en el que el Señor hace suya la profecía de Isaías.

“Los evangelios – señaló el Pontífice – nos presentan a menudo esta imagen del Señor en medio de la multitud, rodeado y apretujado por la gente que le acerca sus enfermos, le ruega que expulse los malos espíritus, escucha sus enseñanzas y camina con Él”, dijo.

La gracia de la cercanía con el pueblo

El Papa Francisco también afirmó que, el Señor nunca perdió este contacto directo con la gente, siempre mantuvo la gracia de la cercanía, con el pueblo en su conjunto y con cada persona en medio de esas multitudes. Lo vemos en su vida pública, y fue así desde el comienzo y también fue así en la Cruz; su Corazón atrae a todos hacia sí: Verónicas, cireneos, ladrones, centuriones.

“No es despreciativo el término multitud. Quizás en el oído de alguno, multitud pueda sonar a masa anónima, indiferenciada. Pero en el Evangelio vemos que cuando interactúan con el Señor – que se mete en ellas como un pastor en su rebaño – las multitudes se transforman. En el interior de la gente se despierta el deseo de seguir a Jesús, brota la admiración, se cohesiona el discernimiento”, dijo.

La gracia del seguimiento

El Santo Padre en la Misa Crismal invitó a reflexionar acerca de estas tres gracias que caracterizan la relación entre Jesús y la multitud. La primera es la gracia del seguimiento. Dice Lucas que las multitudes “lo buscaban” (Lc 4,42) y “lo seguían” (Lc 14,25), “lo apretujaban”, “lo rodeaban” (cf. Lc 8,42-45) y “se juntaban para escucharlo” (Lc 5,15). El seguimiento de la gente va más allá de todo cálculo, es un seguimiento incondicional, lleno de cariño. Contrasta con la mezquindad de los discípulos cuya actitud con la gente raya en crueldad cuando le sugieren al Señor que los despida, para que se busquen algo para comer. Aquí, creo yo, empezó el clericalismo: en este querer asegurarse la comida y la propia comodidad desentendiéndose de la gente. El Señor cortó en seco esta tentación. “¡Denles ustedes de comer!” (Mc 6,37), fue la respuesta de Jesús; “¡háganse cargo de la gente!”.

La gracia de la admiración

La segunda gracia que recibe la multitud cuando sigue a Jesús – precisó el Papa – es la de una admiración llena de alegría. La gente se maravillaba con Jesús (cf. Lc 11,14), con sus milagros, pero sobre todo con su misma Persona. A la gente le encantaba saludarlo por el camino, hacerse bendecir y bendecirlo, como aquella mujer que en medio de la multitud le bendijo a su Madre.  Y el Señor, por su parte, se admiraba de la fe de la gente, se alegraba y no perdía oportunidad para hacerlo notar.

La gracia del discernimiento

La tercera gracia que recibe la gente – señaló el Pontífice – es la del discernimiento. “La multitud se daba cuenta (a dónde se había ido Jesús) y lo seguía” (Lc 9,11). “Se admiraban de su doctrina, porque enseñaba con autoridad” (Mt 7,28-29; cf. Lc 5,26). Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, suscita en la gente este carisma del discernimiento; no ciertamente un discernimiento de especialistas en cuestiones disputadas. Cuando los fariseos y los doctores de la ley discutían con Él, lo que discernía la gente era la autoridad de Jesús: la fuerza de su doctrina para entrar en los corazones y el hecho de que los malos espíritus le obedecieran; y que además, por un momento, dejara sin palabras a los que implementaban diálogos tramposos. La gente gozaba con esto.

Visión evangélica de la multitud

El Santo Padre profundizando aún más en la visión evangélica de la multitud, dijo que el Evangelio de Lucas señala cuatro grandes grupos que son destinatarios preferenciales de la unción del Señor: los pobres, los prisioneros de guerra, los ciegos, los oprimidos. Los nombra en general, pero vemos después con alegría que, a lo largo de la vida del Señor, estos ungidos irán adquiriendo rostro y nombre propios. Así como la unción con el aceite se aplica en una parte y su acción benéfica se expande por todo el cuerpo, así el Señor, tomando la profecía de Isaías, nombra diversas “multitudes” a las que el Espíritu lo envía, siguiendo la dinámica de lo que podemos llamar una “preferencialidad inclusiva”.

Los pobres

Los pobres (ptochoi), dijo el Papa, son los que están doblados, como los mendigos que se inclinan para pedir. Pero también es pobre (ptochè) la viuda, que unge con sus dedos las dos moneditas que eran todo lo que tenía ese día para vivir. La unción de esa viuda para dar limosna pasa desapercibida a los ojos de todos, salvo a los de Jesús, que mira con bondad su pequeñez. Con ella el Señor puede cumplir en plenitud su misión de anunciar el evangelio a los pobres. Paradójicamente, la buena noticia de que existe gente así, la escuchan los discípulos. Ella, la mujer generosa, ni se enteró de que “había salido en el Evangelio” —es decir, que su gesto sería publicado en el Evangelio—: el alegre anuncio de que sus acciones “pesan” en el Reino y valen más que todas las riquezas del mundo, ella lo vive desde adentro, como tantas santas y santos “de la puerta de al lado”.

Los ciegos

Los ciegos están representados por uno de los rostros más simpáticos del evangelio: el de Bartimeo (cf. Mc 10,46-52), el mendigo ciego que recuperó la vista y, a partir de ahí, solo tuvo ojos para seguir a Jesús por el camino. ¡La unción de la mirada! Nuestra mirada, a la que los ojos de Jesús pueden devolver ese brillo que solo el amor gratuito puede dar, ese brillo que a diario nos lo roban las imágenes interesadas o banales con que nos atiborra el mundo.

Los oprimidos

Para nombrar a los oprimidos (tethrausmenous), señaló el Santo Padre, Lucas usa una expresión que contiene la palabra “trauma”.

Ella basta para evocar la Parábola, quizás la preferida de Lucas, la del Buen Samaritano que unge con aceite y venda las heridas (traumata: Lc 10,34) del hombre que había sido molido a palos y estaba tirado al costado del camino. ¡La unción de la carne herida de Cristo! En esa unción está el remedio para todos los traumas que dejan a personas, a familias y a pueblos enteros fuera de juego, como excluidos y sobrantes, al costado de la historia.

Los cautivos son los prisioneros de guerra

Finalmente, están los cautivos son los prisioneros de guerra (aichmalotos), los que eran llevados a punta de lanza (aichmé). Jesús usará la expresión al referirse a la cautividad y deportación de Jerusalén, su ciudad amada (Lc 21,24). Hoy las ciudades se cautivan no tanto a punta de lanza sino con los medios más sutiles de colonización ideológica. Solo la unción de la propia cultura, amasada con el trabajo y el arte de nuestros mayores, puede liberar a nuestras ciudades de estas nuevas esclavitudes.

Redacción: Leo.com

Fuente: vaticannews

 

 

 

 

21 Febrero 2019

El papa Francisco indicó que lo que se espera de la Iglesia no es solo condenar los abusos de sus clérigos sino "medidas concretas y efectivas" para erradicarlos, durante su discurso al inicio de la reunión para la protección de menores que se celebrará hasta el domingo en el Vaticano.

 "El pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no simples y obvias condenas, sino medidas concretas y efectivas", afirmó el papa ante los 190 representantes de la jerarquía eclesial reunidos para afrontar el problema de los abusos en una cumbre sin precedentes en la historia de la Iglesia. "Se necesita concreción", remarcó en su discurso.

 "Ante el flagelo del abuso sexual perpetrado por los hombres de la Iglesia contra los menores, pensé en consultarme con ustedes, patriarcas, cardenales, arzobispos, obispos, superiores religiosos y responsables, para que juntos(...) podamos escuchar el grito de los pequeños que piden justicia", comenzó Francisco su discurso de apertura de la cumbre.

 El pontífice indicó a los presentes que "sobre este encuentro pesa la responsabilidad pastoral y eclesial que nos obliga a discutir juntos, de manera sinodal, sincera y profunda sobre cómo enfrentar este mal que aflige a la Iglesia y la humanidad".

 El papa adelantó que se entregará a los participantes, entre ellos 114 representantes de las Conferencias episcopales, unas "líneas-guías" para ayudar a reflexionar y que serán "un simple punto de partida".

 Francisco pidió que el Espíritu Santo ayude en estos días a la Iglesia a "transformar este mal en una oportunidad para tomar conciencia y purificación".

 Y rogó a la Virgen María para que ilumine a la Iglesia para "intentar curar las graves heridas causadas por el escándalo de la pederastia tanto a los pequeños como a los creyentes". La reunión comenzó con las palabras de una víctima leídas por uno de los miembros del comité organizador y experto en la lucha contra los abusos el sacerdote Hans Zollner: "Ni mis padres, ni las autoridades eclesiásticas oyeron mi llanto. Y me pregunto: ¿Por qué tampoco Dios lo oyó?".

 La reunión continuará con la ponencia de uno de los 9 relatores en estos tres días de reunión, el cardenal filipino Luis Antonio Tagle.

  Redacción: Leo.com                                                                                                   

Fuente: EFE

 

13 Febrero 2019

El papa Francisco recordó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que ya en el pasado “lo que se acordó en las reuniones no fue seguido por acciones concretas”, según la carta de respuesta a la petición de mediación por parte del mandatario y que publica hoy solo en una mínima parte el diario “Corriere della Sera“.

El diario milanés publica una foto de una parte de la carta en la que se lee que está dirigida al Excelentísimo señor, y no presidente, Nicolás Maduro, y lleva la fecha del 7 de febrero de 2019.

Según el artículo, Francisco recuerda los repetidos intentos solicitados por Maduro y realizados por la Santa Sede en los últimos años para “tratar de encontrar una salida a la crisis venezolana”.

“Desafortunadamente, todos fueron interrumpidos porque lo que se había acordado en las reuniones no fue seguido por gestos concretos para implementar los acuerdos”, escribe el pontífice, según Corriere della Sera.

El papa argentino continúa diciendo que esa serie de solicitudes que ya en el pasado se consideraron “indispensables para que el diálogo se desarrolle de manera fructífera y efectiva” y “otras que se han agregado como resultado de la evolución de la situación” son más necesarias que nunca.

Además, añade el diario, el papa reitera “la necesidad de evitar cualquier forma de derramamiento de sangre”.

El portavoz interino del Vaticano, Alessandro Gisotti, no quiso comentar, ni desmentir, lo que consideró la publicación “de una carta privada” del papa en un medio.

El papa Francisco, en el avión de regreso de su visita a Emiratos Árabes Unidos, dijo que “para que se haga una mediación, se necesita la voluntad de ambas partes. Las condiciones iniciales son claras: que las partes lo pidan, siempre estamos disponibles”.

Redacción: Leo.com                        

Fuente: EFE

05 Febrero 2019

El papa Francisco admitió este martes que curas y obispos abusaron sexualmente de monjas, dijo en el avión de regreso a Italia desde Emiratos Árabes Unidos ante el requerimiento de una periodista.

“Hubo curas y también obispos que hicieron eso”, dijo el papa, que nunca antes había tratado este tema pero lo consideró de actualidad en la Iglesia.

A su parecer, este fenómeno es posible encontrarlo “en todas partes”, pero está más presente en “algunas congregaciones nuevas y en algunas regiones”.

“Hemos estado trabajando durante mucho tiempo sobre este asunto. Hemos suspendido a varios clérigos que han sido despedidos por esta causa”, señaló Francisco, sin mencionar nombres ni países.

“No sé si el proceso (canónico) ha terminado, pero también hemos disuelto algunas congregaciones religiosas femeninas que han estado muy vinculadas a esta corrupción”, añadió, y señaló que la Iglesia no puede refugiarse en la negación

“¿Tenemos que hacer algo más? Sí. ¿Tenemos la voluntad de hacerlo? Sí!”, apostilló el sumo pontífice.

Redacción: Leo.com                        

Fuente: Aciprensa

05 Febrero 2019

La histórica visita del papa Francisco a Emiratos Árabes se convirtió en una muestra de unidad y fue un encuentro fraternal entre el pontífice y los líderes de la religión musulmana, conocida por sus restricciones de culto.

A su llegada el lunes al palacio presidencial de Abu Dabi, el papa Francisco estuvo acompañado por el imán egipcio de la mezquita Al-Azhar, Sheikh Ahmed al Tayeb, y otros líderes con los que “enfatizaron el compromiso hacia el diálogo y la paz”, de acuerdo con un comunicado de la Santa sede.

El encuentro dejó una foto que ya ha recorrido el mundo y se ha vuelto un símbolo de cercanía entre el catolicismo y el islam: un beso entre el papa Francisco, vestido completamente de blanco, y el imán Sheikh al Tayeb, quien llevaba un traje negro.

En sus declaraciones, el papa le aseguró al pueblo emiratí que les envía sus plegarias y “las bendiciones divinas de paz y solidaridad fraternal”, tras haber llegado a la nación el domingo en la noche y regresar a Roma este martes en la mañana.

En su misa de despedida, dirigida a la floreciente comunidad católica en Emiratos Árabes, el pontífice pidió a los fieles que sigan humildes ante Dios.

Un día después de hacer un amplio llamado a los líderes cristianos y musulmanes para que trabajen juntos en favor de la paz y contra la guerra, Francisco celebró la que algunos consideraron la mayor muestra pública de fe cristiana en la península, la cuna del islam.

En una región árabe donde las muestras públicas de creencias no islámicas están restringidas, la emisión de los himnos de “Aleluya” por los altavoces supuso un hito y una evidencia de las afirmaciones de Emiratos sobre su tolerancia a otras religiones.

Los vítores estallaron dentro y fuera del estadio Zayed Sports City a la llegada de Francisco, y lo acompañaron mientras cruzaba entre la multitud a bordo de su papamóvil entre cánticos de “Viva il Papa” y “¡Te queremos!”. El portavoz del Vaticano, Alessandro Gisotti, dijo más tarde que a la misa asistieron en total 180,000 personas, incluyendo los 135,000 boletos que se repartieron para las gradas y la multitud que se congregó alrededor.

Según los organizadores, a la misa asistieron fieles de 100 países y unos 4,000 musulmanes en una muestra de la enorme diversidad existente entre los 9 millones de habitantes del país.

“Tenemos que decir que este es realmente un gran evento que nunca esperamos”, dijo Sumitha Pinto, natural de India pero que lleva unos 20 años viviendo en Emiratos. Asistió con su esposo y sus cuatro hijos. El más pequeño tenía un cartel con la imagen del pontífice que decía: “Bienvenido papa Francisco. Hazme un canal de tu paz”. La comunidad católica en Emiratos es una suerte de anomalía en la región: es grande, diversa y floreciente en un momento en que en la mayoría de Oriente Medio hay un éxodo de cristianos que huyen de la persecución que ejercen el grupo extremista Estado Islámico y otros.

La Iglesia Católica estima que hasta uno de los 9 millones de habitantes de Emiratos son católicos, casi todos extranjeros que acudieron a la rica federación petrolera para trabajar en todo tipo de empleos, desde ejecutivos a obreros de la construcción. La mayoría son filipinos e indios, muchos de los cuales dejaron atrás a sus familias y pueden enfrentar condiciones precarias que son denunciadas regularmente por grupos de derechos humanos.

En su homilía, pronunciada en italiano y traducida al árabe con subtítulos en inglés en las pantallas gigantes, Francisco hizo una referencia directa al sufrimiento que soportan algunos.

“Lo más seguro es que para ustedes no sea fácil vivir lejos de casa, extrañando el cariño de sus seres queridos, y quizás también sientan incertidumbre por el futuro”, manifestó. “Pero el Señor es fiel y no abandona a su pueblo”.

El Papa dijo también a sus files, la mayoría de ellos pobres y con trabajos manuales, que no necesitan levantar grandes obras “sobrehumanas” para ser fieles. El mensaje ensalzaba la humildad en un país que cuenta con el rascacielos más alto del mundo y es conocido por su opulencia y exceso.

Jesús, apuntó el pontífice, “no nos pide que construyéramos grandes obras ni llamemos la atención hacia nosotros mismos con gestos extraordinarios. Nos pidió que produjéramos una única obra de arte, posible para todos: nuestra propia vida”.

La multitud estaba eufórica y apreció las palabras del argentino.

“Él es casi divino. Tiene un carisma especial, que llega a cada uno”, señaló Raphael Muntenkurian, un exseminarista indio de 64 años que vive en Emiratos desde hace más de tres décadas.

“Todo el mundo está realmente fascinado por su llamado a la paz y la tolerancia”, agregó. “Su simplicidad y humildad son siempre dignas de admirar”.

En una muestra de la diversidad de la comunidad católica, los rezos de la misa se leyeron en varios idiomas y abordaron la gama de problemas que le afectan.

Una oración en lengua india konkani pidió a los funcionarios públicos que se “iluminen” y promuevan la dignidad de todos; una en tagalo, de Filipinas, rezó por los migrantes y trabajadores en el país para que “su sacrificio y trabajo pueda florecer y mantener a sus familias”, mientras que otra en francés pidió a quienes fomentan la violencia que cambien y “paren guerras, superen el odio y ayuden a forjar lazos de justicia y paz”.

La homilía terminó en torno al mediodía y, alrededor de una hora más tarde, Francisco embarcó en un vuelo chárter de la aerolínea Etihad de regreso al Vaticano.

El lunes, el Papa se reunió con líderes emiratíes y firmó un documento que promueve la “fraternidad humana” con el jeque Ahmed el-Tayeb, el gran imán de Al-Azhar, el respetado centro egipcio de aprendizaje sobre el islam suní con 1,000 años de antigüedad. Además instó a los líderes religiosos a trabajar juntos para rechazar la “crudeza miserable” de la guerra y resistir la “lógica del poder armado (…) de armar las fronteras, de levantar muros”.

Redacción: Leo.com                        

Fuente: EFE

04 Febrero 2019

El papa Francisco, primer pontífice en visitar la península arábiga, cuna del islam, participa este lunes en una reunión interreligiosa internacional en los Emiratos Árabes Unidos, antes de celebrar el martes una misa multitudinaria totalmente inédita para la región.

"Estoy aquí como un hermano". Esta declaración del papa al llegar el domingo al país es reproducida este lunes por toda la prensa emiratí.

El jefe de los 1.300 millones de católicos tuvo por la mañana una reunión privada con el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed ben Zayed Al-Nahyan, que se enorgullece de la "coexistencia pacífica" de las religiones en su país.

El pontífice entregó al príncipe un medallón en el que se representa un encuentro en 1219, en plena Cruzada, entre San Francisco de Asís y el sultán Malek al Kamel en Egipto, un hito de 800 años de antigüedad del diálogo entre musulmanes y cristianos.

Francisco asistió también el lunes a una ceremonia militar, en la que aviones caza emiratíes sobrevolaron el gigantesco palacio presidencial, lanzando al aire una humareda amarilla y blanca, representando los colores de la bandera del Vaticano.   

Tragedia humanitaria

En la reunión con el príncipe heredero Francisco abordó sin duda la situación en el vecino Yemen, escenario de la peor crisis humanitaria del mundo según la ONU, causada por una guerra iniciada hace cuatro años.

Antes de emprender el domingo su viaje a Emiratos, el papa había pedido "favorecer con urgencia el cumplimiento de los acuerdos alcanzados" para una tregua en la ciudad portuaria de Hodeida, en Yemen, crucial para el acceso de ayuda humanitaria.

La guerra en Yemen opone a las fuerzas progubernamentales, apoyadas en el terreno desde 2015 por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, con los rebeldes hutíes chiitas, respaldados por Irán y que controlan amplias zonas del país, incluyendo la capital Saná.

El tema del terrorismo también será tratado durante la visita de Francisco, con una condena clara al odio y la violencia.

El Papa ya ha instado al mundo musulmán --dirigentes políticos, religiosos y universitarios-- a condenar sin ambigüedad el terrorismo, fuente principal de islamofobia.

Tolerancia

El pontífice tiene un encuentro previsto con el imán de Al Azhar, la principal institución del islam sunita (basada en El Cairo), el jeque Ahmed al Tayeb.

El martes, Francisco celebrará una misa multitudinaria, que se presenta como la mayor manifestación jamás organizada en este país, con la presencia de más de 130.000 fieles.

Hay cerca de un millón de católicos en este país, adepto a un islam más bien moderado y cuya sociedad está bastante abierta al mundo exterior. La mayoría de católicos son trabajadores asiáticos, que practican su religión en ocho iglesias.

Al contrario que su vecino saudita, que prohíbe la práctica de otras religiones que no sean el islam, Emiratos Árabes Unidos quiere proyectar una imagen de país tolerante.

No obstante, las autoridades controlan las prácticas religiosas y reprimen la contestación política o la explotación de la religión, incluso por los adeptos de un islam político, encarnado por los Hermanos Musulmanes.

Sin embargo, el domingo la organización Amnistía Internacional (AI) pidió al papa que pusiera sobre la mesa en Abu Dabi la cuestión del respeto de los derechos humanos y deploró que numerosos disidentes permanezcan detenidos en el país.

También Human Rights Watch (HRW) pidió al papa que aproveche su visita para hablar de la situación de los derechos humanos en Yemen, donde Emiratos interviene militarmente junto a Arabia Saudita.

Desde el inicio de su pontificado, el papa ha viajado a varios países cuya población es mayoritariamente musulmana, como Egipto, Azerbaiyán, Bangladés y Turquía. En marzo viaja a Marruecos.

Redacción: Leo.com                        

Fuente: AFP

08 Enero 2019

Veinte ex presidentes de Latinoamérica le enviaron una carta de rechazo al Papa, producto de un mensaje navideño que realizó el pasado 25 de diciembre, en donde hizo un llamado a la “concordia” y “reconciliación” en los países de Venezuela y Nicaragua.

Lo expresado por el máximo líder de la Iglesia Católica no cayó bien entre los ex mandatarios, entre los cuales también se encontraba Eduardo Frei, ex presidente de Chile.

“Nos preocupa el llamado de Su Santidad a la concordia, ya que, en el contexto actual, puede entenderse ello como un pedido a los pueblos que son víctimas para que se acuerden con sus victimarios”, se escribió en la carta, agregando que “La expresión de Su Santidad, que la sabemos dicha de buena fe y guiada por su espíritu de pastor, está siendo interpretada de un modo muy negativo por las mayorías de Venezuela y Nicaragua.”

Del mismo modo, en la carta se mencionó que “no existe en dichos países (…) una democracia normal o deficiente. Sus poblaciones enteras son sometidas al sufrimiento por sus gobiernos, bajo regímenes que sirven a la mentira, y los líderes sociales y políticos, los conductores de opinión y prensa, sufren cárcel, persecuciones y también la muerte”.

Entre las firmas se destacó la del ex presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien lideró la iniciativa y la de los ex mandatarios,  Enrique Bolaños (Nicaragua); Alfredo Cristiani (El Salvador); Laura Chinchilla (Costa Rica); César Gaviria (Colombia); Osvaldo Hurtado  (Ecuador); Jorge Tuto Quiroga (Bolivia) y Miguel Ángel  (Paraguay).

Redacción: Leo.com                        

Fuente: Agencias

21 Diciembre 2018

El papa Francisco aseguró hoy que la Iglesia "nunca más encubrirá o subestimará" los casos de abusos por parte del clero y que "no se cansará de llevar a los abusadores a la Justicia".   

Durante el discurso que pronunció ante la Curia para la tradicional felicitación de las fiestas navideñas, el papa volvió a aprovechar esta audiencia para lanzar un duro discurso ante la jerarquía eclesial y en esta ocasión lo dedicó a la lacra de los abusos por parte del clero.

"La Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido tales crímenes", clamó.  

El papa Francisco, que ha anunciado desde el inicio de su pontificado tolerancia cero contra los abusos de menores por parte del clero, pero que también ha sido criticado por no haber tomado acciones concretas, aseguró también que "la Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso".

Y lanzó un mensaje a todos los que abusan de menores: "Convertíos y entregaos a la justicia humana, y preparaos para la justicia divina".

Reconoció que en el pasado, "por ligereza, por incredulidad, por falta de preparación, por inexperiencia o por superficialidad espiritual y humana, han tratado muchos casos sin la debida seriedad y rapidez".

"Nunca debe volver a suceder. Esta es la elección y la decisión de toda la Iglesia", aseguró.

Francisco habló con dureza al recordar cómo "hombres consagrados, que abusan de los débiles, valiéndose de su poder moral y de la persuasión" cometen estas "abominaciones" y "siguen ejerciendo su ministerio como si nada hubiera sucedido; no temen a Dios ni a su juicio, solo temen ser descubiertos y desenmascarados".

Estos, añadió el Papa, "desgarran el cuerpo de la Iglesia, causando escándalo y desacreditando la misión salvífica de la Iglesia y los sacrificios de muchos de sus hermanos".

Francisco describió cómo estos "a menudo, detrás de su gran amabilidad, su labor impecable y su rostro angelical, ocultan descaradamente a un lobo atroz listo para devorar a las almas inocentes".

El pontífice argentino recordó que en la reunión que se celebrará en febrero en el Vaticano con las conferencias episcopales de todo el mundo "se buscará transformar los errores cometidos en oportunidades para erradicar este flagelo no solo del cuerpo de la Iglesia sino también de la sociedad".

"La Iglesia no se limitará a curarse a sí misma, sino que tratará de afrontar este mal que causa la muerte lenta de tantas personas, a nivel moral, psicológico y humano", agregó,    También criticó a quienes dentro de la Iglesia "se alzan contra ciertos agentes de la comunicación, acusándolos de ignorar la gran mayoría de los casos de abusos, que no son cometidos por ministros de la Iglesia, y de querer dar de forma intencional una imagen falsa, como si este mal golpeara solo a la Iglesia Católica".

Y agradeció a todos los medios que "han sido honestos y objetivos y que han tratado de desenmascarar a estos lobos y de dar voz a las víctimas".

"Incluso si se tratase solo de un caso de abuso -que ya es una monstruosidad por sí mismo- la Iglesia pide que no se guarde silencio y salga a la luz de forma objetiva, porque el mayor escándalo en esta materia es encubrir la verdad", dijo.

Instó a todos a ayudar a la Iglesia "en su difícil tarea, que es reconocer los casos verdaderos, distinguiéndolos de los falsos, las acusaciones de las calumnias, los rencores de las insinuaciones, los rumores de las difamaciones".

Redacción: Leo.com                        

Fuente: Aciprensa

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