Santa Cruz de la Sierra
26 Abril 2018

El desarrollo y mantenimiento de un cerebro sano depende de numerosos factores, entre ellos, de una alimentación saludable.

Más allá de gustos personales, tradiciones culinarias que abrazamos desde pequeños y convicciones particulares con respecto a los alimentos que elegimos comer y servir a nuestros seres queridos, existe un consenso general sobre cuáles alimentos son beneficiales para la salud y cuáles son responsables por el desarrollo de enfermedades crónicas, como la diabetes o la presión arterial. Del mismo modo, en la actualidad existe un consenso general en cuanto a los alimentos que favorecen el desarrollo y mantenimiento de un cerebro sano.

Alimentos de calidad con alto contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes son preferibles a aquellos con alto contenido de azúcar o grasas. Numerosos estudios han comprobado los efectos negativos del consumo de una dieta alta en azúcares y su influencia en el cerebro, incluida su inferencia en la depresión y los cambios inexplicables en el humor.

Compartimos algunos de los alimentos que ayudan al mantenimiento de un cerebro sano:

Arándanos o “blueberries”. Conocidos también como “Brainberries”, por sus propiedades benéficas para el cerebro, los arándanos ayudan a proteger el cerebro de los efectos del estrés y de las condiciones relativas a la edad, como el Alzheimer y otros tipos de demencia. Varios estudios en animales encontraron que los arándanos ayudan mejorar las habilidades de aprendizaje y de coordinación.

Salmón. Pescados como el salmón son ricos en ácidos grasos Omega-3 (“fatty acids”), esenciales para la función cerebral. A la vez, Omega-3 es una substancia antiinflamatoria que también puede encontrarse en sardinas y arenques.

Semillas y frutas secas. Estas son buenas fuentes de vitamina E, relacionada a las habilidades cognitivas que decrecen con la edad. Se pueden comer tanto naturales, como tostadas, e incluyen a las nueces, las semillitas de girasol o de sésamo, los maníes y las almendras, entre otras.

    Brocoli. Contiene “Choline”, una substancia que ayuda a la memoria; así como vitamina K, que fortalece las habilidades cognitivas. El brócoli también contiene ácido fólico que puede ayudar a prevenir el Alzheimer. La falta de ácido fólico, por otro lado está relacionada a la depresión.

Avocados. Estudios encontraron que el avocado contribuye a bajar la alta presión. Los aceites del avocado son monoinsaturados, lo que contribuye a la circulación de la sangre. Una buena circulación sanguínea beneficia al cerebro. Los nutricionistas advierten del alto contenido calórico de la fruta, por lo cual se recomienda cuidar las porciones.

Chocolate negro. La comida sana también puede ser deliciosa. Los nutricionistas recomiendan el chocolate negro, o amargo, porque mejora las habilidades cognitivas y verbales. Una porción diaria de este tipo de chocolate contribuye a una buena circulación sanguínea al cerebro.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Isalud.com

20 Abril 2018

Somos lo que comemos: nuestra alimentación ayuda a nuestro cuerpo a realizar mejor, o peor, sus funciones. Por eso, si tienes problemas para conciliar el sueño, una buena idea sería revisar tu alimentación e incluir algunas de estas comidas que ayudan a dormir mejor.

Las nueces son una gran fuente de triptófano, un aminoácido que ayuda a crear serotonina y melatonina, las hormonas que controlan los ciclos de sueño. Incluso, unos investigadores de la Universidad de Texas descubrieron que las nueces contiene su propia fuente de melatonina.

 Almendras. Las almendras son ricas en magnesio, un mineral necesario para dormir mejor. Un estudio publicado en una revista especializada en medicina ortomolecular descubrió que cuando los niveles de magnesio están bajos en el cuerpo, es mucho más difícil dormir.

Queso. El mito de que un vaso de leche tibia te da sueño es real. Pero la verdad es que cualquier lácteo logra esa función. El calcio ayuda al cerebro a usar el triptófano que se encuentra en la leche para crear la melatonina. Además el calcio ayuda a regular el movimiento de los músculos.

Lechuga. Una ensalada para la cena podría agilizar tu sueño ya que la lechuga tiene lactucina, una sustancia relajante que afecta al cerebro de manera similar al opio.

Atún, Los pescados como el atún y el salmón son altos en vitamina B6, una sustancia que el cuerpo necesita para crear melatonina y serotonina. Otras comidas altas en esta vitamina son el ajo crudo y el pistache.

Arroz. El arroz tiene un alto índice glucémico, por lo que comerlo podría darte sueño según un estudio australiano.

Cereales. Un bowl de tus cereales favoritos podría ser la mejor forma de terminar el día, según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos. El snack combina dos componentes importantes para conciliar el sueño: carbohidratos y calcio.

Té de manzanilla con miel. De acuerdo a los investigadores, tomar té está asociado al incremento de glicina, un químico que relaja los nervios y los músculos y actúa como un sedativo suave. El azúcar natural que está en la miel eleva levemente la insulina y permite que el triptófano entre más fácil al cerebro, de acuerdo a la nutricionista Lindsey Duncan en DrOz.com. Una combinación perfecta.

Kale. Esta supercomida está muy de moda y no es para menos. Entre sus muchas propiedades, el calcio que tiene sus hojas ayuda al cerebro a crear melatonina. La espinaca también es una gran opción.

Hummus. Los garbanzos también son grandes fuentes de triptófano, ¿qué mejor que comerlos triturados con un poco de aceite y limón?

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Isalud.com

 

19 Abril 2018

Las dietas nos obligan a dejar de lado muchos alimentos que nos gustan y nos hacen felices, pero como informa la página de la universidad de Harvard Medical School, hay muchos de ellos que son saludables y no deberíamos abandonar. Es más, deberíamos intentar incorporar la mayor cantidad posible todos los días.

 Para obtener información sobre qué alimentos contienen el mayor impacto nutricional, la nutricionista y profesora adjunta de Harvard, Teresa Fung, detalló cuáles son y qué beneficios nos traen.

1. Salmón: Wste pescado es una gran fuente de proteínas saludables, ácidos grasos omega-3 y vitamina D que fortalece los huesos. “Intenta comer al menos una vez a la semana”, sostiene Fung.

2. Coles de bruselas: Estas verduras tienen alto contenido de nutrientes. “Ofrecen un grupo completo de vitaminas, que incluyen vitamina A, vitamina C, vitamina K, potasio y ácido fólico”, dice. Son amargos y por eso mucha gente se resiste a comerlos, así que ella recomienda asarlos con una pizca de aceite de oliva y cubriendo con nueces picadas.

3. Arándanos: Son muy ricos en antioxidantes, vitamina C, vitamina A y fibra. Ella sugiere mezclarlos con alguna otra fruta y yogur natural para hacer un batido.

4. Frutos secos: Las almendras sin sal, las nueces y hasta los pistaches son un aperitivo saciante que proporciona una “infusión de aceites, proteínas y vitamina E muy saludables. Dependiendo del tipo de nuez que elija, una onza puede generar 200 calorías o más”, explica, así que el límite de su ingesta diaria es solo un puñado chico.

5. Yogur natural: Para obtener una dosis de probióticos saludables para el intestino, proteínas, calcio, magnesio, vitamina B12 y ácidos grasos esenciales, el yogur natural es ideal. “El problema es que algunas de las marcas tienen demasiada azúcar”, dice Fung.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Isalud.com

 

08 Abril 2018

Adoptar una dieta saludable para tu corazón a lo largo de tu vida puede ayudarte mucho a mantenerte en forma a medida que envejeces. “De hecho, la enfermedad cardíaca en gran medida es prevenible“, dice Walter Willett, M.D., profesor de epidemiología y nutrición en la escuela de salud pública T.H. Chan en Harvard. “Consumir una dieta saludable, combinada con no fumar y la práctica de ejercicio físico regular, puede prevenir aproximadamente un 80% de los casos de enfermedades cardíacas”.

Como regla general, una dieta saludable para el corazón se debe centrar en granos integrales, grasas saludables, proteína magra y frutas y vegetales de colores variados. Y debes limitar los carbohidratos refinados, azúcar y grasas saturadas.

Pero, ciertos alimentos son particularmente buenos para el corazón, ya que han sido asociados específicamente con arterias más limpias, reducción del colesterol, de la presión sanguínea y/o de la inflamación. Incorporar más de ellos a tu dieta saludable puede ayudar a disminuir tu riesgo de padecer una enfermedad cardíaca.

Sin embargo, el objetivo no es agregar más alimentos (y más calorías) a tu ingesta diaria sino usar estos alimentos saludables para el corazón para reemplazar los que no lo son tanto.

“No puedes esparcir nueces sobre un helado de chocolate con crema y pensar que estás haciendo algo bueno para tu corazón”, dice Alice Lichtenstein, D.Sc., directora y científica sénior en el laboratorio de nutrición cardiovascular en la Universidad Tufts. “Necesitas comer un puñado de nueces como merienda en lugar de un puñado de papas fritas, o agregarlas a una ensalada en lugar de queso”.

Así que cuando estés buscando opciones saludables para el corazón, aquí te presentamos 7 alimentos que se distinguen.

Avena

Todos los granos integrales son buenos para tu corazón (entre otras cosas). De hecho, un análisis de 14 estudios publicado en la revista Circulation en 2016, encontró que por cada porción de granos integrales consumidos a diario, el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular disminuyó un 9% (en comparación con no consumir granos integrales).

Pero la avena es un grano integral que merece un reconocimiento especial por su capacidad para reducir el colesterol.

“La avena es particularmente rica en fibra soluble,” dice Willet. “Y se ha demostrado que la fibra soluble se une al colesterol y lo mantiene fuera del flujo sanguíneo”. Existe suficiente evidencia que lo respalda por lo que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)  permitió incliuir en la información de la etiqueta de la avena y de ciertos productos de avena la afirmación “puede ayudar a reducir el colesterol”.

Para obtener los beneficios, necesitas consumir al menos 3 gramos de fibra soluble por día, esa es la cantidad en 3/4 de taza de hojuelas de avena seca. Las personas que consumieron esa cantidad vieron sus niveles de colesterol LDL “malo” bajar un promedio de 9.6 mg/dL y el colesterol total por 11.6 mg/dL., según un análisis de 28 estudios que involucró a 2,519 personas que fue publicado en la revista científica American Journal of Clinical Nutrition en 2014.

Manzanas

Según el Departamento de Agricultura, las manzanas son la segunda fruta más consumida (los plátanos o bananas son el número uno), y por suerte también ofrecen algunos beneficios importantes para la salud del corazón.

La fruta, especialmente en su cáscara, es rica en antioxidantes flavonoides, como quercetina y antocianinas (las manzanas rojas), que han sido vinculados a efectos cardio protectores.

Y un estudio de 160 mujeres postmenopáusicas en 2012 encontró que aquellas que consumieron 75 gramos de manzana deshidratada diario (equivalente a 2 manzanas frescas aproximadamente) bajaron su colesterol total en un 9% y el colesterol LDL 16% después de 3 meses. Después de 6 meses de comer una manzana por día, el colesterol total disminuyó por 13% y el colesterol LDL disminuyó 24%. Además, las manzanas son la principal fuente de fibra soluble, ya que una manzana mediana proporciona 1 gramo aproximadamente.

Sardinas

El pescado es la mejor fuente dietética de ácidos grasos omega-3, un tipo de grasa que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. La Asociación estadounidense del corazón recomienda consumir 2 porciones de pescado de al menos 3 1/2 onzas a la semana.

Según un análisis de 14 estudios que involucró un total de 1,378 personas, publicado en la revista Atherosclerosis en 2017, aquellos que consumieron entre 0.7 y 5 onzas de aceite de pescado diario mostraron mejoras significativas en los niveles de triglicéridos y colesterol HDL. Los triglicéridos bajaron un promedio de 9.7 mg/dL, y los niveles de colesterol HDL subieron en promedio de 2.3 mg/dL.

Desafortunadamente, algunos tipos de pescado ricos en omega-3 tienen demasiado mercurio (como la macarela o el atún blanco) o son caros (como el salmón). Las sardinas son una opción baja en mercurio y tienen casi 1,000 mg de omega-3 en solo 3 1/2 onzas. Además no son caras y como vienen en lata son convenientes.

Nueces

Las nueces son una buena fuente de grasas no saturadas así como fibra, proteína y una variedad de minerales y antioxidantes.

Las nueces en particular pueden tener una pequeña ventaja gracias a sus altos niveles de ácido alfa-linolénico antiinflamatorio, un tipo de grasa omega-3 que se encuentra en los alimentos vegetales. Según un estudio publicado el año pasado en la revista médica Journal of the American College of Cardiology, las personas que consumieron una porción de 1 onza de nueces 5 o más veces a la semana disminuyeron 14% el riesgo de enfermedad cardiovascular (cardiovascular disease, CVD) que aquellos que no comían nueces. Pero aquellos que consumieron una o más porciones de nueces por semana tuvieron una disminución de un 19% en el riesgo de CVD.

Otra revisión publicada el año pasado en la revista Clinical Nutrition encontró que el consumo de nueces ayuda a mejorar la función endotelial, lo que significa un mejor flujo sanguíneo a través de tus vasos sanguíneos y en tu corazón.

Lentejas

La categoría de alimentos conocida como legumbres o leguminosas (que incluye lentejas, frijoles, garbanzos, y guisantes secos) es reconocida por sus beneficios a la salud del corazón.

Estas proteínas vegetales son bajas en grasas, ricas en fibra y ricas en nutrientes como el potasio y la vitamina B folato que se ha vinculado con una presión arterial baja.

Según un análisis de 26 ensayos clínicos aleatorios de 2014 una porción de legumbres por día (aproximadamente 2/3 de taza) disminuyó el colesterol LDL por un 6.6 mg/dL.

Si bien puedes aprovechar el poder de las legumbres consumiendo cualquier variedad, las lentejas tienen una gran ventaja: Estas son rápidas. A diferencia de la mayoría de los frijoles secos que requieren remojarse y cocinarse por al menos una hora, las lentejas solo necesitan un rápido enjuague y se cocinan en menos de 20 minutos.

Arándanos

Las moras o bayas (de todos los tipos) obtienen algo de atención bien merecida por sus beneficios para la salud del corazón. Obtienen sus colores, rojo y azul, de los antioxidantes antocianinos.

Los arándanos tienen uno de los niveles más altos de antocianinas, con 120 mg por media taza. Algunos ensayos clínicos han demostrado que una ingesta alta de antocianinas puede ayudar a disminuir la presión arterial, el colesterol LDL y además reduce la inflamación. Un estudio que dio seguimiento a más de 150,000 hombres y mujeres por 14 años en el 2011, encontró que aquellos que consumen más de una porción de arándanos por semana tienen un 10% de disminución en la hipertensión comparado con aquellos que no comían arándanos.

Col rizada (kale)

Los vegetales de hoja verde oscura son el grupo de alimentos universalmente saludables, ricos en muchos nutrientes beneficiosos. Y todos tienen grandes dosis de magnesio y potasio, ambos de los cuales son importantes para ayudar a regular la presión arterial.

Entre los vegetales de hoja verde, la col rizada se destaca del resto pues también contiene niveles altos del antioxidante luteína. La luteína recibe mucho del crédito por su papel en ayudar a prevenir la degeneración macular. Además, varios estudios han vinculado los niveles altos de este pigmento amarillo en la sangre a una disminución de los niveles de los marcadores inflamatorios y de la arteriosclerosis.

Pero debes notar, que la col rizada tiene altos niveles de vitamina K y consumir mucho de esta vitamina puede interferir con los medicamentos anticoagulantes, especialmente si de repente consumes demasiado. Así que si tomas estos medicamentos, consulta con tu médico antes de darte un atracón de ensalada de kale.

Redacción: Leo.com

Fuente: Isalud.com

17 Marzo 2018

Piense en la deliciosa hamburguesa que comió la semana pasada. La carne estaba jugosa; el pan, blando; y el tomate y la lechuga, frescos. No tenía demasiada salsa, pero tampoco le faltaba. La mezcla de todos los ingredientes conformaba bocados perfectos. Después de esa exquisita experiencia gastronómica, ¿qué diría si le contáramos que ese manjar estaba preparado con carne de caballo? Posiblemente no sea su caso, pero ocurrió en la Unión Europea hace cuatro años. Irlanda dio la voz de alarma: cuatro grandes cadenas de supermercado retiraron de sus neveras las hamburguesas congeladas tras descubrir que contenían ADN equino.

Lo mismo ocurrió en otros veinte países que fueron víctimas de este fraude alimentario que minó la confianza de los consumidores para siempre. "La gente cree que la comida que compra en las tiendas es segura. Y cuando hablo de seguridad alimentaria, me refiero a toda la cadena, desde el suelo en el que se cultiva un alimento hasta el empaquetado", citaba en ese entonces el diario El Mundo, de España, a Ladislav Miko, responsable de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, que a partir de ese momento intensificó los controles y cambió ciertas normas.

Este caso solo es una muestra de que la mayoría de nosotros no sabemos qué comemos. En ocasiones se debe a engaños profesionales, como ese del que fue víctima Europa. A veces es simplemente falta de curiosidad o ingenuidad: no se nos ocurre que lo que indica la etiqueta sea falso. Y, con mucha frecuencia, nuestra ignorancia es producto del lavado cerebral que nos ha hecho el mercadeo.

Víctimas de la publicidad

En 1977 se puso de moda la dieta baja en grasa, impulsada por Estados Unidos. Los productos dietéticos empezaron a aparecer por todas partes y promovían la idea de que eran más saludables. Si no queríamos engordar, eso era lo que debíamos incluir en el carrito de mercado. “Los alimentos son desagradables cuando les quitas la grasa, saben a cartón –explica Robert Lustig, profesor de Pediatría de la Universidad de California, en el documental Fed Up, que estudia la crisis de las dietas con exceso de azúcar en Estados Unidos–. La industria de los alimentos lo sabía y tenía que hacer algo para que la comida supiera sabrosa, entonces ¿qué hicieron? Agregaron azúcar”.

Redujeron la grasa en un 50% y duplicaron el dulce, que, de acuerdo con Lustig, si se consume en exceso le envía señales equivocadas al cerebro, que empieza a pensar que tiene hambre todo el tiempo. Por esta razón, como lo explica el documental, los jóvenes con sobrepeso en Norteamérica no adelgazan, a pesar de hacer ejercicio y consumir solo alimentos bajos en grasa. Han sido víctimas del mercadeo, que los llevó a creer que lo correcto era buscar la mayonesa ‘dietética’ en el supermercado.

El mercadeo es poderoso. Y una encuesta que realizó el New York Times el año pasado lo demuestra. Les preguntaron a cientos de nutricionistas de la Sociedad Americana de Nutrición y a cientos de estadounidenses qué alimentos consideraban que eran saludables y cuáles no. Uno pensaría que, en general, unos y otros coincidirían, pero esto no ocurrió en todos los casos. Sí, tanto los expertos como el público piensan que las manzanas, las naranjas y la avena son saludables, pero hay muchos productos en los que no se ponen de acuerdo. Por ejemplo, para la población, en general, una barra de cereal es un 71% saludable; los nutricionistas, por el contrario, dicen que es un 28% saludable. Esto se debe, principalmente, al mercadeo. La publicidad nos ha dicho que esas barras de cereal son maravillosas en todo sentido, pero según los expertos no lo son tanto.  

Para la muestra, un botón

Al avanzar en este texto tal vez ha pensado: “No, a mí no me engañan”. Así que aquí le dejamos una pequeña prueba para que confirme qué tanto sabe sobre lo que come y para que, a partir de este momento, esté más atento.

Leche de almendras

Es la bebida del momento. Para los intolerantes a la lactosa es un sueño hecho realidad, porque pudieron volver a comer cereal y a tomar café latte. Muchos la consumen porque siguen una dieta vegana o porque tienen la idea de que es más nutritiva que la leche de vaca, gracias a las almendras, conocidas por tener un alto nivel de proteínas y vitaminas. Es deliciosa, pero podríamos decir que su nombre no es del todo acertado, ya que según estudios realizados en el Reino Unidos (y citados en el portal Business Insider), la bebida contiene solo un 2% de almendras. Por lo tanto, si una manotada de este fruto seco tiene 160 calorías y 6 gramos de proteínas, una taza de su leche contiene 30 calorías y solo un gramo de proteína.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: Imujer.com

 

21 Febrero 2018

Un estudio científico realizado en Francia entre 105.000 personas vinculó el consumo de alimentos "ultratransformados", como las bebidas gaseosas y los cereales azucarados, al riesgo de cáncer.

La investigación, llamada NutriNet-Santé y divulgada el jueves, se basa en cuestionarios contestados en internet entre 2009 y 2017 por participantes con una media de edad en torno a los 43 años.

Un grupo de investigadores franceses y brasileños se interesaron por los "alimentos ultratransformados", que, según ellos, "contienen a menudo cantidades más elevadas de lípidos, lípidos saturados, azúcares y sales añadidas, así como una densidad más débil en fibras y vitaminas".

El estudio publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ) concluyó que "el consumo de alimentos ultratransformados está asociado a un riesgo más elevado de cáncer" en general (acrecentado de 6% a 18%), y de cáncer de mama (de 2% a 22%).

Los científicos constataron en ese grupo 2.228 casos de cáncer, de los cuales 108 mortales y 739 específicamente de mama.

Los alimentos sobre los cuales estimaron que hay un riesgo comprenden panes, dulces, postres, cereales, bebidas azucaradas, carnes transformadas (albóndigas, "nuggets", jamón con aditivos…), pastas y sopas instantáneas, platos congelados y en barqueta, etc.

En un editorial, el BMJ subrayó que el estudio solo propone una primera observación, que "merece una exploración atenta y más profunda".

"El vínculo entre causa y efecto está todavía por demostrar", según el Instituto Nacional de Salud y de Investigación Médica de Francia, que cofinanció el estudio.

Otros factores pueden entrar en juego, según la revista científica, puesto que "por ejemplo, el tabaquismo y una actividad física débil estaban mucho más extendidos entre los participantes que consumían una mayor proporción de alimentos ultratransformados".

Redacción: Leo.com                   

Fuente: isalud.com

21 Febrero 2018

Un estudio científico realizado en Francia entre 105.000 personas vinculó el consumo de alimentos "ultratransformados", como las bebidas gaseosas y los cereales azucarados, al riesgo de cáncer.

La investigación, llamada NutriNet-Santé y divulgada el jueves, se basa en cuestionarios contestados en internet entre 2009 y 2017 por participantes con una media de edad en torno a los 43 años.

Un grupo de investigadores franceses y brasileños se interesaron por los "alimentos ultratransformados", que, según ellos, "contienen a menudo cantidades más elevadas de lípidos, lípidos saturados, azúcares y sales añadidas, así como una densidad más débil en fibras y vitaminas".

El estudio publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ) concluyó que "el consumo de alimentos ultratransformados está asociado a un riesgo más elevado de cáncer" en general (acrecentado de 6% a 18%), y de cáncer de mama (de 2% a 22%).

Los científicos constataron en ese grupo 2.228 casos de cáncer, de los cuales 108 mortales y 739 específicamente de mama.

Los alimentos sobre los cuales estimaron que hay un riesgo comprenden panes, dulces, postres, cereales, bebidas azucaradas, carnes transformadas (albóndigas, "nuggets", jamón con aditivos…), pastas y sopas instantáneas, platos congelados y en barqueta, etc.

En un editorial, el BMJ subrayó que el estudio solo propone una primera observación, que "merece una exploración atenta y más profunda".

"El vínculo entre causa y efecto está todavía por demostrar", según el Instituto Nacional de Salud y de Investigación Médica de Francia, que cofinanció el estudio.

Otros factores pueden entrar en juego, según la revista científica, puesto que "por ejemplo, el tabaquismo y una actividad física débil estaban mucho más extendidos entre los participantes que consumían una mayor proporción de alimentos ultratransformados".

Redacción: Leo.com                   

Fuente: isalud.com

12 Febrero 2018

Si eres uno de los miles de estadounidenses que toman estatinas, como la atorvastatina (Lipitor y su genérico) o simvastatina (Zocor y su genérico) para disminuir el colesterol, te pueden haber dicho que evites tomar jugo de toronja. Esto es porque puede intensificar la potencia de estos medicamentos además de aumentar las probabilidades de padecer efectos secundarios, principalmente dolor muscular.

También es arriesgado combinar ciertos medicamentos con decenas de otros alimentos, incluyendo algunos que forman parte de una dieta saludable, como son la col rizada [kale] y los vegetales de hoja verde. Esto no significa que debes evitar totalmente este tipo de alimentos, solo debes ser precavido. En la mayoría de los casos, “por lo general se recomienda esperar al menos de 2 a 4 horas entre el alimento o el jugo y el medicamento”, dice Dima Qato, Pharm.D.,PhD., profesora asistente de la universidad de Illinois en Chicago, que ha estudiado la interacción entre los alimentos y los medicamentos. Habla con tu médico sobre tus medicamentos específicos y tu dieta. A continuación enumeramos algunos alimentos comunes que pueden interactuar con tus medicamentos y sugerencias de cómo protegerte.

Plátano, vegetales de hoja verde, naranjas, sustitutos de la sal

NO COMBINAR CON

Los inhibidores de la ACE, como captopril (capotena), enalapril (Vasotec)  y lisinopril (Prinivil, Zestril), utilizados para disminuir la presión sanguínea o para tratar la insuficiencia cardíaca. Y evita combinarlos con algunos diuréticos como el triamterene (Dyrenium), utilizado para disminuir la retención de líquidos y para tratar la presión sanguínea.

LA RAZÓN

Estos alimentos tienen un alto contenido de potasio, que ayuda a transmitir señales eléctricas a las células de los músculos del corazón y a otras células. Consumirlos junto con los medicamentos antes mencionados puede aumentar la cantidad de potasio en tu cuerpo y puede provocar un ritmo cardíaco irregular o palpitaciones cardíacas, lo cual puede ser mortal.

Brócoli, col de bruselas, col, col rizada [kale], espinacas

NO COMBINAR CON

Anticoagulantes sanguíneos como la warfarina (Coumadin)

LA RAZÓN

Los alimentos con mucha vitamina K, como los de color verde mencionados anteriormente, pueden reducir la capacidad del medicamento para diluir la sangre. En algunas personas con enfermedad cardíaca puede desencadenar un ataque al corazón o un derrame cerebral. Una vez que comienzas a tomar warfarina, lleva una dieta coherente y de repente no ingieras un exceso de alimentos de hoja verde.

Auténtico orozuz o regaliz negro (o suplementos con extracto de regaliz)

NO COMBINAR CON

Digoxin (Lanoxin), utilizado para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca y el ritmo cardíaco anormal. También es mejor no consumir con la mayoría de los medicamentos para la presión sanguínea, anticoagulantes ni con píldoras anticonceptivas.

LA RAZÓN

El auténtico orozuz negro (y los productos con extracto de regaliz, al contrario de los caramelos con sabor a regaliz) contienen glicirricina que puede provocar un ritmo cardíaco irregular o hasta la muerte cuando se combinan con el digoxin. La glicirricina puede reducir la efectividad de la mayoría de los medicamentos para la presión sanguínea, intensificar los efectos secundarios de los anticoagulantes y subir la presión sanguínea y bajar los niveles de potasio cuando se ingiere con píldoras anticonceptivas.

Queso, yogurt, leche, suplementos de calcio, antiácidos con calcio

NO COMBINAR CON

Tetraciclina.

LA RAZÓN

El calcio en estos alimentos y productos puede interferir con la habilidad del cuerpo de absorber el antibiótico totalmente. Por lo general, la tetraciclina trabaja mejor si se toma 1 hora antes de comer o 2 horas después de la comida.

Alcohol, aguacates, plátanos, chocolate, salami

NO COMBINAR CON

Medicamentos como el metronidazol (Flagyl) y linezolida (Zyvox) utilizados en el tratamiento de las infecciones bacterianas.

LA RAZÓN

Los alimentos mencionados anteriormente, junto con la cerveza de barril, el vino rojo y el licor de cereza contienen tiramina, un aminoácido que puede provocar que la presión sanguínea se eleve si se toma con linezolida. La tiramina también se encuentra en los alimentos añejados, en escabeche, fermentados o ahumados, como los quesos procesados, las alcachofas y la salchicha seca. Juntos, el alcohol y el metronidazol pueden provocar nauseas, calambres en el estómago y vómitos.

Harina de soya, nuez [walnut]

NO COMBINAR CON

Medicamentos para la tiroides como la levotiroxina (Levothroid, Levoxyl, Synthroid).

LA RAZÓN

Estos alimentos ricos en fibra pueden evitar que tu cuerpo absorba el medicamento. Si comes una dieta rica en fibra, prueba tomar tus medicamentos en la noche. Un estudio encontró que los medicamentos se absorben mejor cuando se toman a la hora de dormir en lugar de media hora antes del desayuno, que es lo que generalmente recomiendan en las instrucciones.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

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