Santa Cruz de la Sierra
10 Abril 2018

Las canas no necesariamente tienen que ver con edad. Y es que, aunque en la mayoría de las personas surgen porque el paso del tiempo hace que las células pigmentarias del cuero cabelludo vayan muriendo hasta que el folículo se queda sin melanina -sustancia que le da color a la hebra-, hay veces que la genética interviene y las canas llegan antes de lo esperado.

Cuando esto ocurre, el cabello muestra otras señales de envejecimiento que pueden convertirse en un verdadero dolor de cabeza, según señala el peluquero Enrique Iglesias.

“Entre los signos de envejecimiento del cabello, además de las canas, podemos mencionar que el cabello se pone opaco, pierde el brillo, la suavidad y la elasticidad. Esto también depende mucho del trato que le demos con los químicos, porque cuando se abusa de ellos el cabello envejece más rápido”, explica Iglesias.

Más allá de la opción de lucir tus canas al natural o cubrirlas con tinte, el peluquero sugiere mantener el cabello canoso en buenas condiciones y para eso es necesario que intensifiques el cuidado y la hidratación. Las mascarillas de humectación profundas son ideales para aplicarlas una vez a la semana. Estas se deben usar a la par con un tratamiento más intensivo en el salón de belleza para tener como resultado un pelo saludable y lustroso.

“Hay que trabajar mucho con la hidratación, con productos que le devuelvan la suavidad al pelo. También hay procedimientos que son más profundos y que trabajan reparando la hebra. Algunos de esos que se aplican en los salones de belleza se conocen como la queratina, el bótox con colágeno y las células madres”, explica Iglesias.

Si te niegas a lucir una cabellera canosa, puedes optar por teñir la raíz o por hacerte “highlights”, de manera que puedas disimular los cabellos grises.

Además, Iglesias destaca que el envejecimiento se combate de adentro hacia afuera, por lo que recomienda una alimentación saludable y el uso de vitaminas y ácido fólico.

Si lo vas a teñir

Por más “de moda” que pueda estar el pelo grisáceo, nada te obliga a llevarlo si no quieres, sobre todo en este momento en el que las opciones para teñirlo son tan variadas.

Por un lado, puedes mantener el color que solías tener antes de las canas o probar con algún color diferente que van desde los más clásicos hasta los tonos fantasía, como azul, violeta, rosado, anaranjado y amarillo.

Si vas a hacer un cambio radical, lo más recomendable es ir donde un profesional para que lo realice tal y como se debe. Pero, si deseas retocar la raíz con el mismo color que tienes en el resto de la hebra, puedes hacerlo en casa.

El peluquero Alfredo Monterola, portavoz de L’Oreal París en Puerto Rico, señala que si vas a teñirte el cabello en casa tomes en cuenta los siguientes consejos:

-Cuando compres el producto, mires la caja que sea el tono que están buscando. Teniendo claro lo las diferencias entre los tonos que muestran entre el “before” y lo que es “after”.

-Cuida tu cabello con un champú y un acondicionador adecuado para que este en óptimas condiciones siempre.

-Ten a la mano más de una caja de tinte. Sobre todo, si tienes mucho cabello o si es largo porque no es agradable que los estés tiñendo y a mitad se te acabe el producto.

-Cuando es un retoque de canas no apliques en toda la hebra porque de lo contrario vas a obtener un tono más claro en el crecimiento y se pone más oscuro en la hebra porque estaremos aplicando tono sobre tono y entonces se ve más oscura.

-No es necesario pasar una peinilla para distribuir el color si saturaste bien la hebra con tinte.

Todo depende del crecimiento. La aplicación es bien individual pero no se recomienda aplicar un próximo tinte antes de dos semanas de haber aplicado uno.

-No laves el cabello con agua muy caliente porque arranca el color. Siempre es importante lavarlo con agua templada a fría para que esa cutícula selle y el color permanezca por más tiempo.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Imujer.com

 

08 Abril 2018

Te la pruebas, la pagas y te la pones. Algunos repiten esta fórmula sin pensar en las consecuencias, pero para los expertos está claro que las prendas nuevas tiene que pasar por la lavadora. ¿Por qué? Es imposible estar seguros de cuántas personas se probaron la misma pieza y esto puede transmitir liendres, sarna y otras enfermedades infecciosas.

Según dijo a La Nación el dermatólogo Ezequiel Struminger, no conoce casos de contagio que se hayan producido por usar ropa nueva sin lavar, pero no es descabellado que algo se pueda transmitir en el contacto con la piel.

Nunca tuve un paciente que haya llegado al consultorio por alguna alergia que tuvo después de ponerse ropa nueva. Hay una fantasía que tiene que ver con el ‘ve a saber de dónde viene’ y eso hace que se pueda contagiar, pero son fantasías paranoicas”, dijo Struminger.

El dermatólogo explicó que algo que sí puede pasar es que se contagie sarna con el contacto de un tejido y la piel pero “no sería lo común”. Sin embargo, para Struminger, “el sentido común nos dice que hay que lavar la ropa nueva” antes de usarla, sobre todo si es ropa interior. “Nadie se contagia una sífilis de un calzoncillo pero nunca sabes quién la usó”, explicó.

Lo cierto es que para que una bacteria o virus viva en una prenda, tiene que ser muy poderosa y es casi imposible que pase. Los hongos podrían subsistir, pero es necesario que la persona con la infección se frote la prenda antes de devolverla al perchero.

Otra razón para lavar la ropa antes de usarla es por los químicos que se utilizan al momento de fabricarla. Según Struminger, pueden provocarte una alergia incluso cuando te estás probando la prenda.

Si bien se está impulsando la fabricación de textiles que repelen los microbios, como dice el dicho, es mejor prevenir que lamentar. Lavar la ropa nueva antes de usarla es un pequeño gesto que podemos hacer para tener la conciencia (y la piel) tranquila.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: Isalud.com

09 Abril 2018

Las algas marinas, una fuente de alimentación poco aprovechada y abundante en el estado mexicano de Baja California Sur, México, se han convertido en una alternativa de nutrición y salud para personas y animales gracias los esfuerzos de investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Con un alto contenido en minerales, carbohidratos, fibra, aminoácidos esenciales, ácidos grasos omega 3 y 6, betacarotenos y vitaminas, las algas buscan ser aprovechadas en la fabricación de pastas, pasteles y galletas, entre otros productos, por los Investigadores del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar) del IPN en el estado.

“En México aproximadamente tenemos 1,200 especies de algas marinas en todas las costas mexicanas, pero la península de Baja California (noroeste del país) es algo especial porque la mayor abundancia algas lo tenemos en la región”, dijo en una entrevista con Efe Margarita Casas Valdez, integrante del Sistema Nacional de Investigadores.

“De las algas obtenemos productos de alto valor comercial como los alginatos y el agar, una especia de gelatinas que se utilizan tanto para la alimentación humana como para elaborar productos farmacéuticos y medios de cultivo además como forraje para el ganado y alimento para gallinas de postura y pollos en engorda y para camarón”, explicó.

La investigadora destacó que las algas cuentan con un “alto valor nutricional” y los catalogó como alimentos nutracéuticos, es decir, “tienen un aporte nutricional importante, pero también benefician la salud de los consumidores”.

Casas Valdez señaló que los aportes que reporta el consumo de algas son reducir los niveles de lípidos, colesterol y triglicéridos en la sangre, así como la obesidad abdominal. Además, sus ácidos grasos omega 3 y 6 ayudan al crecimiento del cerebro y mejoran la vista en el desarrollo temprano de los embriones.

También tienen propiedades antibióticas, antivirales, antifúngicas, antioxidantes, anticancerígenas, anticoagulantes, antitumorales, hipoglicémicas (que disminuyen el azúcar) e hipocolesterolémicas, y producen sensación de saciedad.

En tanto, Tonatiuh Chávez, doctor en Ciencias Marinas e integrante del proyecto, destacó la versatilidad de las algas: “Son plantas marinas y al igual que las terrestres hay un gran variedad de las cuales nos podemos alimentar y es tan fácil como recolectarlas, lavarlas y agregarlas a diferentes recetas”.

Chávez puso como ejemplo el sushi japonés y los caldos, platillo al que se pueden agregar y en el que su sabor no causa tanto impacto por su toque salado.

El equipo científico a cargo de Casas Valdez trabaja en el Laboratorio de Macroalgas en la ciudad de La Paz, capital de Baja California Sur, donde celebran jornadas de degustación de los alimentos que se elaborar a partir de la planta y en las que se da conocer su utilización para activar así la economía local.

El proyecto, que inició hace 25 años, en principio utilizó las algas marinas Sargassum (sargazo) y Macrocystis pyrifera (sargazo gigante) para alimentar cabras, ovejas y gallinas de postura a nivel experimental.

La investigadora recordó que existió una campaña para dar a conocer a los ganaderos de la región los beneficios de las algas en la dieta del ganado, sobre todo en la época de sequía, cuando disminuye la disponibilidad del forraje.

“Se comprobó de manera científica que las gallinas alimentadas con algas marinas produjeron huevos con 26 % menos de colesterol y lo mismo ocurrió cuando se incorporaron al alimento de los camarones, reduciendo en un 27 % el colesterol en los crustáceos”, apuntó.

Casas Valdez explicó que en México actualmente solo se cosechan tres especies de algas para utilizarlas en la producción de fertilizantes y aditivos para alimentos y “realmente no existe una cultura de consumo, como en países del continente asiático”.

Lamentó que se desaprovechen “porque las algas del género Ulva se encuentran en todas las costas de México” y su aporte nutricional es extenso.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: EFE

04 Abril 2018

Veamos si eres capaz de acertar en una pregunta que casi 150 médicos, nutricionistas y preparadores físicos respondieron mal.

La pregunta es sencilla: cuando alguien hace ejercicio y pierde peso, ¿a dónde se va esa grasa que perdió?

Tus opciones son:

a) La grasa se convierte en energía o calor

b) La grasa se convierte en músculo

c) La grasa se convierte en dióxido de carbono y agua

Si respondiste a o b, no te preocupes, eres parte de los 147 expertos que también se equivocaron en una encuesta que realizó el científico Ruben Meerman, investigador de la Escuela de Ciencias Biomoleculares de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia.

La respuesta más común fue que la grasa se convierte en energía, el problema es que esto va en contra de la ley de la conservación de la materia, a la cual obedecen todas las reacciones químicas.

En cuanto a la opción b, Meerman aclara que es imposible que la grasa se convierta en músculo.

La respuesta correcta es la c, lo cual convierte a los pulmones en “el principal órgano excretor de la grasa”, según explica Meerman en un estudio publicado en la revista British Medical Journal, en 2014.

“El agua que se forma puede ser expulsada a través de la orina, las heces, el sudor, el aliento u otros fluidos corporales”.

“Si pierdes 10 kilos de grasa, 8,4 kilos se expulsarán a través de los pulmones y los 1,6 kilos restantes se convertirán en agua”, escribió Meerman a mediados de marzo en el portal The Conversation.

“En otras palabras, prácticamente exhalamos todo el peso que perdemos”.

¿Por qué los médicos estaban equivocados?

De los 150 expertos encuestados, solo 3 respondieron correctamente.

Meerman condujo su encuesta entre especialistas australianos, pero según le cuenta a BBC Mundo, ha encontrado la misma concepción errónea en Estados Unidos, Reino Unido y varios países europeos.

 “La forma en la que actualmente las universidades enseñan el metabolismo se centra exclusivamente en la energía en la molécula que se metaboliza”, le dice Meerman a BBC Mundo.

Meerman se refiere a esto como el “mantra de energía que entra–energía que sale”. En su estudio, menciona que los cursos de bioquímica en las escuelas se enfocan mucho en la producción de energía.

Exhalar la grasa

Las conclusiones de Meerman se basan en que además de las comidas y bebidas que ingerimos, también debemos tener en cuenta el oxígeno que inhalamos.

Por ejemplo: si a tu cuerpo ingresan 3,5 kilos de comida y de agua, más 500 gramos de oxígeno, en total son 4 kilos que deben volver a salir.

“De lo contrario, ganarás peso”, escribe Meerman.

Según él, “perder peso requiere desbloquear el carbono almacenado en las células de grasa”.

Al respirar producimos carbono, entonces, ¿si respiramos más, perderemos más de esa grasa convertida en carbono?

“Desafortunadamente no”, escribe Meerman. “Respirar más de lo necesario solo causará hiperventilación, lo cual solo te causará mareo o un desmayo”.

“La única manera de que conscientemente puedas aumentar la cantidad de dióxido de carbono que produce tu cuerpo es moviendo los músculos”.

Además de hacer ejercicio, Meerman menciona otras formas en las que producimos dióxido de carbono.

Por ejemplo, una persona de uno 75 kilos produce unos 590 gramos de dióxido de carbono en estado de reposo.

“Ninguna píldora ni poción que puedas comprar podrá aumentar esa cifra”, aclara Meerman.

Al momento de quedarse dormido, una persona exhala unos 200 gramos de dióxido de carbono. Por su parte, el solo hecho de pararse y vestirse hace que se duplique el ritmo del metabolismo. Salir a caminar, cocinar o barrer, lo triplica.

Así, según Meerman, la clave para perder peso está en “comer menos y moverse más”.

“Cualquier dieta que suministre menos combustible del que quemas, logrará que el truco funcione”, concluye.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

06 Abril 2018

El ejercicio constante ayuda al organismo a sentirse mejor, a tener más energía y a vivir más, aseguró hoy el doctor Edward Laskowski en un comunicado de la Clínica Mayo divulgado en Ciudad de México.

“Si las ventajas del ejercicio pudiesen condensarse en un medicamento y embotellarse, probablemente sería el medicamento de mayor venta y más recetado de la historia”, señaló Laswoski, experto en medicina física y rehabilitación y además codirector de Medicina del Deporte de la Clínica Mayo.

Entre los principales beneficios de realizar actividad física constantemente está el control de peso, pues ayuda a prevenir su aumento o mantenerlo, indicó el médico.

“Cuando haces una actividad física, quemas calorías. Mientras más intensa sea, más calorías quemarás”, aseguró.

Explicó que si no se puede ir al gimnasio regularmente debido a la falta de tiempo, lo recomendable es mantenerse activo al subir escaleras o acelerar el ritmo al hacer actividades domésticas.

Aunado a ello, el ejercicio también combate enfermedades como la presión alta o las cardiopatías.

“Estar activo aumenta la lipoproteína de alta intensidad (HDL) o el colesterol “bueno” y reduce el nivel de triglicéridos no saludables. Esto provoca que la sangre fluya normalmente y, por tanto, reduce el riesgo de cardiopatías”, explicó.

Además, practicarlo de manera constante ayuda a prevenir o controlar una gran variedad de problemas de salud como accidentes cardiovasculares, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, depresión, ciertos tipos de cáncer o la artritis.

El ejercicio, dijo el especialista, también mejora el estado de ánimo pues ejercitarse estimula varios químicos cerebrales que pueden inducir un mejor estado de ánimo y relajación, además de aumentar la confianza y autoestima.

Del mismo modo, el experto señaló que la actividad física da energía al cuerpo pues lleva oxígeno y nutrientes a los tejidos y ayuda a que el sistema cardiovascular funcione con más eficacia.

Otra de las ventajas es que para aquellas personas a las que les cuesta dormir, puede ayudar a evitar el insomnio y hacer que el sueño sea más profundo, sin embargo, advirtió, no es recomendable hacer ejercicio antes de dormir debido a que demasiada energía podría alterar el sueño.

Laskowski señaló que el ejercicio también puede hacer sentir a las personas con más energía y más atractivo “lo que tiene un efecto positivo en la vida sexual y puede aumentar la excitación en las mujeres y en los hombres disminuye las probabilidades de tener problemas de disfunción eréctil”.

Finalmente, el especialista explicó que el ejercicio puede ser divertido y promover la sociabilidad.

“Da la oportunidad de relajarse, disfrutar del aire libre o, simplemente practicar actividades que provocan felicidad. También puede ayudar a conectar con la familia o amigos a través de un encuentro social”, dijo.

El especialista recomendó realizar ejercicio con intensidad moderada por 150 minutos o 75 minutos de actividad vigorosa semanalmente.

Recomendó combinar ejercicios como correr, caminar o nadar con entrenamiento de pesas dos veces por semana, pero siempre consultar a un doctor si se empieza un programa nuevo o si se padece de una enfermedad crónica como cardiopatías, diabetes o artritis.

Redacción: Leo.com

Fuente: EFE

06 Abril 2018

El hierro es esencial para el crecimiento y el desarrollo de nuestro cuerpo, pero no todos necesitamos la misma cantidad de este mineral.

La recomendación diaria varía mucho según la edad y el sexo, y depende de si se sigue una dieta principalmente vegetariana o no.

La carencia de hierro es una causa muy común de enfermedad en el mundo: cuando la gente no tiene suficiente puede tener una piel muy pálida, fatigarse fácilmente y sufrir dolores de cabeza o padecer anemia ferropénica.

Pero los alimentos contienen distintos tipos de hierro y el cuerpo no absorbe ese mineral con la misma facilidad de unas y otras fuentes. ¿Cómo podemos asegurarnos de que ingerimos lo suficiente?

¿Cuánto necesitamos y para qué?

La mayor parte del hierro de nuestro cuerpo está presente en los glóbulos rojos, sobre todo como componente de la proteína hemoglobina. Su principal función en este caso es transportar el oxígeno en la sangre para distribuirlo desde los pulmones a los distintos tejidos del cuerpo.

El resto del hierro se encuentra mayoritariamente en la mioglobina, una proteína que provee oxígeno a los músculos, y como ferritina, que es el hierro almacenado sobre todo en el hígado, bazo y médula ósea.

En general nuestro cuerpo tiende a economizar al máximo el contenido en hierro: a diferencia de otros minerales, este no necesita excretarse, y sólo se pierden cantidades muy pequeñas por la orina y el sudor.

Además, es la necesidad fisiológica de hierro de nuestro cuerpo la que regula, hasta cierto punto, su absorción. Eso quiere decir que las personas que tienen carencia de hierro tienden a absorberlo de los alimentos más eficientemente y en mayores cantidades que las personas sanas.

La absorción de hierro casi siempre es mayor:

Durante el crecimiento, ya que aumenta el tamaño corporal y el volumen sanguíneo,

Durante el embarazo, para satisfacer las necesidades adicionales del bebé y

 Después de una hemorragia, incluida la menstruación.

Como referencia, según datos de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés),

Un hombre sano mayor de 19 años necesita unos 8mg de hierro al día

 Un niño de 4 a 8 años necesita unos 10 mg

 Una mujer entre los 19 y los 50 debería ingerir unos 18mg y

  Una mujer embarazada necesita unos 27mg

Según información de la FAO, la organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, las necesidades dietéticas de hierro son casi diez veces mayores a las fisiológicas de nuestro cuerpo: es decir que para absorber 1 mg de hierro por día, habría que consumir en la dieta unos 10 mg, para tener un buen margen de seguridad.

Dos tipos según su origen

Hay dos tipos de hierro, según su origen animal o vegetal.

El de origen animal se llama hierro hemo o hemínico (referente a la sangre) y es de muy fácil absorción por el cuerpo humano.

Todas las carnes lo tienen, especialmente las carnes rojas, y se encuentra en grandes cantidades almacenado en el hígado y en las vísceras.

Por otro lado, el hierro no hemo, de origen vegetal, es mucho más difícil de absorber para nuestro cuerpo.

Algunos de los alimentos vegetales que contienen más hierro son las espinacas, los frijoles o habas, arbejas, las lentejas, la berza y los albaricoques (también llamados chabacanos o damascos).

Dado que la absorción del hierro no hemo es más difícil, las personas vegetarianas necesitan consumir casi el doble de las cantidades de hierro recomendadas al día para cada edad, según información del NIH.

Cómo podemos absorberlo mejor

Ciertos alimentos pueden potenciar o disminuir la absorción del hierro de origen vegetal.

La vitamina C (o ácido ascórbico) favorece esa absorción, mientras que sustancias alcalinas, fosfatos, lignina, oxalatos, fitatos o taninos como el café o el té la reducen.

Así que si quieres sacarle el máximo partido nutritivo a un buen plato de lentejas, mejor acompáñalas con un jugo de naranja y no con un té.

Lo mismo si tomas suplementos de hierro.

Alimentos con mayor contenido de hierro

 Carnes rojas

 Aves

 Pescados y mariscos

 Huevos

 Quinoa

 Legumbres (lentejas, frijoles, arbejas)

 Vegetales de hoja verde (espinaca, berza)

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

05 Abril 2018

La listeriosis es una enfermedad causada por comer alimentos contaminados con la bacteria listeria, que a menudo aparece en alimentos procesados, como carnes procesadas o fiambres, y en quesos blandos o productos elaborados con leche no pasteurizada.

A diferencia de muchas otras bacterias transmitidas por los alimentos, la refrigeración no detiene el crecimiento de la listeria. Sin embargo, la cocción y los procesos comerciales como la pasteurización sí destruyen la listeria.

La listeriosis afecta a todas las razas y grupos étnicos, pero las mujeres embarazadas tienen 10 veces más probabilidades de contraer la enfermedad, debido a cambios hormonales que afectan al sistema inmunitario durante el embarazo.

Una madre embarazada puede pasar la listeria a su bebé no nacido sin siquiera saberlo, porque no se sentirá para nada enferma. Sin embargo, la enfermedad puede provocar un aborto espontáneo, la muerte fetal, el parto prematuro, el nacimiento de un bebé con bajo peso, una amplia gama de problemas de salud en el recién nacido o incluso la muerte del bebé.

Por lo tanto, es vital para las mujeres embarazadas evitar los productos lácteos como los quesos blandos a menos que la etiqueta indique que están hechos con leche pasteurizada.

Las hispanas tienen más riesgo

Las mujeres hispanas embarazadas son aún más propensas que la población en general a contraer listeriosis por sus hábitos culturales. En muchas culturas latinoamericanas es común comer quesos blandos como el queso fresco, que a menudo se hacen con leche “cruda” (no pasteurizada). Muchas mujeres simplemente no saben que los quesos blandos hechos con leche no pasteurizada pueden contener bacterias potencialmente mortales.

En algunas comunidades hispanas de Estados Unidos, las personas compran leche cruda y la usan para hacer queso, que luego venden de puerta en puerta. Los vendedores sin licencia también lo venden en carritos. Este queso a veces también se puede encontrar en pequeñas tiendas de barrio.

Síntomas de listeriosis

La listeriosis puede causar fiebre, escalofríos, dolores musculares, náuseas y diarrea o malestar estomacal. Si la infección se propaga al sistema nervioso, puede causar dolores de cabeza, rigidez en el cuello, confusión, pérdida de equilibrio o convulsiones. En casos extremos, puede provocar la muerte o abortos involuntarios.

Cómo prevenir la listeriosis en mujeres embarazadas

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA) recomienda a todas las mujeres embarazadas no comer quesos blandos a menos que estén hechos con leche pasteurizada y seguir estos consejos adicionales para evitar la enfermedad:

NO comer:

· Quesos blandos (como feta, brie, camembert, quesos con vetas azules y quesos de estilo hispano como queso blanco, queso fresco, asadero y panela), a menos que estén hechos con leche pasteurizada.

· Perritos calientes y fiambres, a menos que estén recalentados hasta echar vapor.

· Patés refrigerados o patés de carne.

· Mariscos ahumados refrigerados, a menos que se sirvan en un plato cocido, como una cazuela.

Redacción: Leo.com

Fuente: Isaludo.com

04 Abril 2018

Los antibióticos han sido uno de los mejores descubrimientos en la medicina. Desde que se descubrió la penicilina en el año 1928, la rápida acción contra las infecciones llevó a pensar a muchos médicos y profesionales de la salud que este tipo de fármacos se convertiría en la solución para dejar en el pasado las enfermedades e infecciones ocasionadas por virus, bacterias y hongos. Si bien este tipo de antibióticos siguen siendo una ayuda fundamental en la medicina, estudios recientes han determinado que suministrarlos en exceso puede ser peligroso para la salud y de hecho, puede crear resistencia en diferentes tipos de bacterias, en particular, en los bebés y los niños.

El uso excesivo de antibióticos farmacológicos también ha desencadenado una epidemia de niños y adultos con función intestinal comprometida y enfermedades autoinmunes de diferentes tipos, debido a los desequilibrios en la flora intestinal. Por esta razón, el uso excesivo de antibióticos es poco recomendado y muchos expertos están optando por recetar los clásicos antibióticos naturales que, si bien no son tan poderosos como lo fármacos, sí dan muy buenos resultados y no tienen estos graves efectos secundarios. ¿Conoces los mejores antibióticos naturales?

Aceite de orégano

El aceite de orégano silvestre (Origanum vulgare), tiene un alto poder antibiótico que puede ayudar a combatir diferentes tipos de microorganismos. Este tipo de aceite es de color dorado o amarrillo oscuro, con un olor picante fuerte.

¿Cómo utilizarlo?

Hongos en los pies o las uñas: Agregar un par de cucharaditas de aceite de orégano en una bañera con agua caliente y sumergir los pies 10 minutos. Otra opción es mezclar una gota de este aceite con una cucharadita aceite de oliva y luego aplicarlo directamente sobre los pies y las uñas.

Parásitos e infecciones: Mezclar una gota de este aceite con una cucharadita aceite de oliva y ponerlo bajo la lengua. Mantener esta posición y enjuagar. Repetir 4 veces a día.

 Sinusitis: Poner unas gotas de aceite de orégano en una olla con agua hirviendo e inhalar el vapor.

Pimienta-de-cayena

Este condimento de sabor picante también ha sido utilizado desde la antigüedad por su alto poder curativo y antibiótico. De hecho, actualmente la ciencia está validando su uso como antibiótico natural.

¿Cómo utilizarlo?

 La pimienta de cayena está siendo utilizada en el tratamiento de vulvovaginitis, una infección común en las mujeres. Varios estudios han demostrado que esta especia ejerce un efecto antifúngico y antibiótico considerable en esta condición. Para su uso, se diluye con un aceite esencial como el de oliva. Eso sí, por su acción picante, puede causar sensación de ardor en el primer contacto con la piel.

Ajo

Sin duda el antibiótico natural por excelencia es el ajo. Este ingrediente natural mata no solo a los patógenos y las bacterias, sino también hongos y virus, sin perjudicar la flora intestinal beneficiosa.

¿Cómo utilizarlo?

Por sus fitoquímicos y componentes de azufre de curación, es adecuado para combatir los radicales libres.

Tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas, e incluso cualidades antivirales.

El ajo actúa como un potente antioxidante y protege contra el daño del ADN.

El ajo combate gusanos y parásitos.

Ideal para tratar heridas, hongos en las uñas y en los pies.

 Ayuda a prevenir infecciones intestinales.

NOTA: Para potenciar su efectividad, se recomienda emplear junto con el limón.

Cúrcuma

La cúrcuma es una especia muy utilizada en la medicina tradicional gracias a sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas, antibióticas y analgésicas.

¿Cómo utilizarlo?

 Como antibiótico, la cúrcuma se utiliza para prevenir y combatir la bacteria Helicobacter pylori, común en las úlceras gastroduodenales y otras infecciones.

Miel de abeja

La miel de abeja cruda está considerada como uno de los mejores antibióticos naturales que podemos encontrar. Ya existe evidencia científica que sugiere que la miel de abeja podría ayudar a combatir diferentes infecciones como las ocasionadas a nivel intestinal.

¿Cómo utilizarlo?

Este antibiótico natural se utiliza a menudo para tratar y prevenir infecciones en la piel.

Son varias las investigaciones que aseguran que la miel tiene una acción positiva en la reducción de la cavidad que causan las bacterias responsables de la placa dental.

Es buena para combatir las infecciones relacionadas con la lactancia materna.

La miel podría combatir 250 tipos de bacterias, incluyendo MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina), MSSA (Staphylococcus aureus sensibles a la meticilina), VRE (enterococos resistentes a la vancomicina), Helicobacter Pylori (que puede causar úlceras de estómago).

Redacción: Leo.com

Fuente: Isalud.com

Últimas Noticias

Prev Next

Fue inaugurado por el presidente Morales…

Fue inaugurado por el presidente Morales Uriondo ya cuenta con un centro productivo turístico

El presidente Evo Morales inauguró ayer sábado el centro productivo turístico ‘Calamuchita’, ubicado en el...

Defiende la construcción de la Casa Gran…

Defiende la construcción de la Casa Grande Morales dice que acabará con el ‘Estado inquilino’

El presidente Evo Morales ratificó ayer sábado la decisión gubernamental de acabar gradualmente con el...

Montero Capturan a exreos que apuñalaron…

Montero Capturan a exreos que apuñalaron a un menor

La Felcc logró capturar a dos exreclusos que le propinaron varias puñaladas a un adolescente...