Santa Cruz de la Sierra
30 Diciembre 2017

En estos momentos en el mundo hay más de 200.000 multimillonarios. Pero pocos de nosotros, meros mortales, lograremos algún día entrar en este privilegiado club. La culpa de que no nos hagamos de oro la tienen básicamente nuestros hábitos financieros, explica el portal económico Vesti Finance.

A continuación les mostramos los cuatro errores más comunes que cometemos a la hora de gestionar nuestros dinero. Si los evita, estará más cerca de ganar el primer millón.

1. No ahorrar lo suficiente

Por lo común, la mayoría de las familias viven con arreglo al salario que perciben, pero cuando sus ingresos aumentan, no tienden a ahorrar, sino a gastar más.

Sin embargo, siempre será imposible tener dinero suficiente para satisfacer todos nuestros deseo. Así que quienes más éxito financiero tendrán a largo plazo serán aquellos que empiecen ahorrar en los momentos que vean incrementarse sus ingresos.

2. Endeudarse para pagar cosas que se deprecian

La gente pide créditos porque no tiene oportunidad de pagar por un objeto todo lo que cuesta de una vez. Algunas de las cosas que compramos de este modo pierden valor con el tiempo: por ejemplo los electrodomésticos o los automóviles.

Mejor endeudarse para adquirir cosas que no pierdan valor con el tiempo. Más conveniente es ahorrar si lo que quieres es comprarte un coche y evita pedir dinero en el banco.

3. Confiar demasiado en la ayuda del Estado

Uno de los errores que cometemos es albergar demasiadas esperanzas en la ayuda del Estado, especialmente en el cobro de las pensiones de la jubilación. Pocas son las personas que pueden contar con una pensión en su vejez que les permita vivir dignamente sin recurrir a otras fuentes de ingresos.

De tal forma que lo mejor es no contar con el ‘hermano mayor’ y confiar en uno mismo para ahorrar dinero para la vejez digna. Y hacerlo mientras trabajemos y estemos llenos de energía.

4. No realizar inversiones

Ahorrar capital no basta para hacernos ricos: también hay que también saber gestionarlo para que generen ganancias. Por ello es mejor invertir una parte del dinero ahorrado en negocios, aunque hay que hacerlo después de analizar cuidadosamente todos los peligros de la inversión.

La inversión es el mejor método de aumentar considerablemente las ganancias, aunque conlleven riesgos. Para evitarlos, es necesario diversificarla: es decir, poner el dinero en distintas empresas y también tener efectivo no invertido disponible por si acaso.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: lapatilla

29 Diciembre 2017

El té y las infusiones se consumen desde el siglo III a. C. Se cree que el emperador chino Shen Nung ordenó hervir toda el agua para, de este modo, prevenir infecciones. A esa agua le cayeron varias hojas de un árbol de té silvestre y la combinación le pareció deliciosa. Lo mismo ocurre con los baños: ya en la antigüedad, Cleopatra se bañaba en leche de burra y, con el paso de los años, se han ido incorporando pétalos de flores a es te ritual que muchos consideran romántico.

Estas tradiciones milenarias favorecen de muchas maneras nuestro cuerpo, pero ¿sabemos todo sobre las propiedades que tienen ciertas infusiones o baños y sus ingredientes?

Toñi Leal, experta en belleza y asistente de bienestar del hotel Royal Hideaway Sancti Petri, hace un recorrido por los diez ingredientes que, según ella, deberían hacer parte de nuestro ritual diario de relajación física y mental para optimizar el estado de nuestro organismo y piel.

Jengibre desintoxicante

El jengibre es un ingrediente que no debe faltar en casa. En infusiones, mejora el estado de la garganta, posee un efecto desintoxicante y potencia las defensas. En el baño, sirve para abrigar el cuerpo. De hecho, la mayoría de la gente suda bastante al añadir el jengibre en sus bañeras. Y si usted se envuelve en una sábana inmediatamente después del salir del baño, el efecto desintoxicante se puede prolongar durante otro par de horas. Añada un tercio de una taza.

Leche para hidratar

La leche posee numerosos beneficios, pero en una infusión con té puede, además, favorecer nuestro estado de ánimo. La causa: es rica en triptófano, un aminoácido que nos permite generar serotonina, el neurotransmisor encargado de producir una sensación de placer y bienestar. Además, posee proteínas y resulta estimulante. Por otro lado, la leche proporciona humedad a la epidermis, puede ser un buen calmante para las quemaduras de sol y revitaliza la piel seca. Vierta de dos a cuatro tazas de leche en su bañera. Cuanto mayor sea el contenido graso de la leche, mejor para su piel.

Del olivo, aceite y hojas

Las infusiones con hojas de olivo surten un efecto antiedad, ya que son ricas en polifenoles. Además, son antioxidantes y favorecen la presión arterial. Por su parte, el aceite de oliva en la bañera nutre la piel.

Miel para la suavidad

Es el componente perfecto para combinar con un té o con leche caliente. Aporta una gran cantidad de minerales y surte efectos antisépticos y cicatrizantes. En la bañera, procure combinar la miel con el aceite de oliva para que este último se mezcle con el agua y no quede flotando en la parte superior. Así, conseguirá que ambos ingredientes entren en mejor contacto con su piel. De inmediato notará la suavidad que esta mezcla le proporcionará a su cuerpo.

Té de “rosehip”

El té de “rosehip” es una bebida enormemente valorada por sus propiedades nutritivas. Esta hierba contiene muchos componentes antiinflamatorios como zinc, alfahidroxiácidos, vitaminas y antioxidantes. También es remineralizante y muy efectiva contra el acné. Se debe llenar la bañera hasta la mitad con agua muy caliente y añadir aproximadamente cuatro bolsitas de té. Déjelas reposar al menos diez minutos antes de sumergirse. Si mientras se baña se toma un té rooibos, mucho mejor.

Harina de avena coloidal

Cuando se utiliza correctamente en el baño, la harina de avena coloidal puede aliviar la piel seca, la picazón o las inflamaciones. Llene una taza de copos de avena. Tritúrela hasta que se convierta en un polvo fino y añádalo al baño. Permanezca en la bañera por 15 minutos.

Manzanilla, antiestrés

La manzanilla tiene propiedades sedantes suaves, por lo que es buena aliada para combatir el estrés y mejorar la digestión. Prepare una infusión con tres o cuatro cucharadas de flores de manzanilla en medio litro de agua hirviendo y déjela enfriar. Llena la bañera con agua caliente y añada la infusión. Buena para el estrés.

Cítricos, sal y café

Para eliminar el cansancio y reactivar los músculos, no hay mejor aliado que el café. Si se siente bajo de ánimo o poco preparado para iniciar el día, no dude en sumergirse en un baño preparado con tres tazas de sal, una taza de café, una taza de leche en polvo, un limón y una naranja. Al final del baño se sentirá revitalizado.

El vino, buenísimo

Es ampliamente conocido que el vino puede surtir efectos positivos sobre la salud. En su justa medida, ayuda a perder peso, mejora la actividad cerebral, aumenta las endorfinas, optimiza la salud dental y reduce el colesterol. Pero ¿en el agua del baño? Intente añadir cuatro tazas de vino tinto y una taza de miel a la bañera previamente preparada a unos 37 grados centígrados. Un baño como este estimula la producción de colágeno y elastina de la piel, combate el envejecimiento gracias a los polifenoles de la uva, impide la acción de los radicales libres y estimula la circulación sanguínea y linfática.

Pétalos de rosa

Las rosas no solo tienen un aroma exquisito, sino que también reaniman la piel cansada y son ideales para los mejores momentos románticos. Prepare el baño a 37 grados centígrados, añada cuatro gotas de esencia de rosas al agua y cubra la superficie con pétalos de rosas. Estas son el ingrediente perfecto para las pieles más sensibles o resecas. Es un gran depurativo. Además, mejora la capacidad respiratoria y es un gran antioxidante.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: EFE

27 Diciembre 2017

Los niños y adolescentes que sufren abusos, son testigos de violencia, son intimidados o se enfrentan a otras adversidades son más propensos a desarrollar enfermedades cardiovasculares en la edad adulta, según una nueva declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón publicada en 'Circulation'.

La declaración se basa en una revisión de investigaciones científicas existentes publicadas en revistas médicas revisadas por pares que documentan una fuerte vinculación entre experiencias adversas en la infancia y la adolescencia y una mayor probabilidad de desarrollar factores de riesgo como obesidad, presión arterial alta y diabetes tipo 2 antes que aquellos que no experimentan experiencias adversas.

Estos factores de riesgo elevan la probabilidad de desarrollar enfermedades y afecciones del corazón y los vasos sanguíneos en la edad adulta, que incluyen enfermedad de las arterias coronarias, ataques cardiacos, derrames cerebrales, presión arterial alta, obesidad y diabetes tipo 2.

"En primer lugar, la verdadera tragedia es que los niños están expuestos a estas experiencias traumáticas--lamenta la presidenta del grupo de redacción de la declaración y profesora asociada de epidemiología en la Universidad de Emory en Atlanta, Georgia, Shakira Suglia--. Estamos hablando de niños y adolescentes que sufren abuso físico y sexual y son testigos de violencia. Tristemente, las consecuencias negativas de experimentar estos eventos no finalizan cuando la experiencia termina, sino que dura muchos años después de la exposición".

"Queremos prevenir que estas cosas sucedan, así como evitar las consecuencias de salud que surgen de tener estas experiencias", añade Suglia. La adversidad se define comúnmente como cualquier cosa que los niños perciben como una amenaza a su seguridad física o que pone en peligro su estructura familiar o social, incluyendo abuso emocional, físico o sexual, negligencia, intimidación por pares, violencia en el hogar, divorcio de los padres, separación o muerte parental, abuso de sustancias, vivir en un vecindario con altas tasas de delincuencia, falta de vivienda, discriminación, pobreza y la pérdida de un familiar u otro ser querido.

 Casi el 60 por ciento de los estadounidenses informan de un evento adverso durante la infancia. La forma en que la adversidad alimenta las anomalías cardiovasculares y metabólicas sigue sin estar clara, pero la evidencia actual sugiere que la conducta, la salud mental y las reacciones biológicas al aumento del estrés parecen desempeñar un papel.

Por ejemplo, las reacciones poco saludables al estrés, como fumar o comer en exceso, pueden estar detrás del mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes en este grupo. Se sabe que el estrés recurrente y crónico en la infancia incrementa el riesgo de depresión, ansiedad y trastornos del estado de ánimo entre los niños y adolescentes, lo que a su vez conduce a comportamientos poco saludables que a menudo conducen a patologías cardiovasculares y metabólicas. Los niveles de estrés crónicamente altos o los picos repetidos pueden alterar el desarrollo y la función inmunes, metabólicos, nerviosos y endocrinos normales.

No todos los niños que crecen haciendo frente a adversidades desarrollan enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, un hallazgo que sugiere la existencia de una variedad de factores biológicos, ambientales, culturales y sociales que pueden ayudar a reducir el riesgo y prevenir el desarrollo de enfermedades. Los autores señalan que hacen falta más investigaciones para comprender mejor estos factores que algún día podrían conducir al desarrollo de estrategias preventivas.

Actualmente, no existen pautas nacionales para que los proveedores de servicios de salud vigilen a niños y adolescentes en relación a la adversidad. "Necesitamos más investigación para comprender mejor cómo ayudar a las personas que han tenido adversidades en la infancia para prevenir o retrasar el desarrollo de enfermedades cardiacas y vasculares", plantean.

Los autores advierten que la evidencia es observacional y no necesariamente prueba causa y efecto. Sin embargo, agregan, el cuerpo de investigación en rápido crecimiento es un indicador importante de que la adversidad infantil es un modulador potente y crítico de la enfermedad y la salud.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: isalud.com

25 Diciembre 2017

La causa de la dificultad que muchas personas experimentan a la hora de entablar y mantener relaciones románticas podría estar vinculada con la evolución de la sociedad, explica Menelaos Apostolou, profesor de ciencias sociales de la universidad de Nicosia de Chipre, en un estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences.

Apostolou realizó una encuesta entre 1.900 estudiantes universitarios y comprobó que casi la mitad admitía tener dificultades considerables a la hora de entablar relaciones, en particular al inicio y en el mantenimiento de las mismas. Según la conclusión del investigador, ello no se debe a errores concretos, sino a la evolución de las sociedades, ya que la gente vive ahora en un ambiente muy diferente al del entorno en que evolucionaron sus antepasados.

“Existen razones para creer que la mayoría de las adaptaciones que llevamos realizando hasta la actualidad evolucionaron en un ambiente en el que la elección de pareja estaba más regulada, cuando los matrimonios se organizaban”, explica el profesor, citado por Live Science. No en vano, el matrimonio concertado o arreglado fue una práctica común hasta el siglo XVIII, aclara el portal.

En este sentido, Apostolou explica que el ambiente cambió rápidamente y la gente no tuvo suficiente tiempo de adaptarse. Ahora la mayoría de las personas se basan en preferencias personales y buscan pareja según criterios propios, a lo que se añade la introversión y de la timidez, que no fueron un problema en el pasado, cuando los matrimonios se organizaban.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: Tvnws

25 Diciembre 2017

La primera vez que tuve un ataque de pánico, estaba en un bote. Fue de noche en un ferry en el puerto de Vancouver. La cabina, un espacio abierto, rodeado de ventanas y lleno de filas de asientos de espera, estaba casi vacía y muy silenciosa. El agua era suave. Mi pecho se tensó desde mi interior y no podía respirar, o no podía recuperar el aliento. Sabía que era el fin y no sentía nada más que terror. Imagina a un pez desesperado y condenado que cae al fondo de un bote pesquero.

El pánico a un ataque de pánico se siente como algo físico y real que está dentro de mi cráneo. Es como una mano que tira hacia atrás de la superficie de mi cerebro, como cuando un mago tira de un pañuelo para revelar que debajo no hay nada, excepto que el pañuelo no se mueve y el mago sigue jalando una y otra vez. Puedo incluso jadear cuando esto sucede, pero nadie se da cuenta. Durante años, nadie se ha dado cuenta.

El pánico de un ataque de pánico se siente físico y real.

El miedo intenso que bulle bajo la superficie de un ataque de pánico generalmente, para mí, no tiene origen claro. Simplemente sucede. Sucede cuando me estoy quedando dormido, o cuando estoy solo viendo una película. Sucede en el trabajo. Sucede cuando estoy comiendo. Sucede durante el sexo. En el súper, dejo una canasta llena de artículos sin pagar junto a la puerta mientras camino hacia afuera tambaleándome, respirando con dificultad mientras la mano tira de mi cerebro y el miedo hace metástasis. Me toco el cuello para sentir mis pulsaciones.

Los síntomas físicos se relacionan principalmente con la hiperventilación. Respiro demasiado rápido, lo cual elimina más dióxido de carbono de mi sangre del que produce mi cuerpo. El dióxido de carbono es un producto de desecho, pero también es parte de un equilibrio existente en la sangre entre ácidos y bases que mantiene a la sangre un poco más básica o alcalina (con un pH de entre 7.35 y 7.45) que neutral (pH 7). El CO2 es ácido cuando se mezcla con agua, como en la sangre, por lo que una disminución anormal del CO2 vuelve a la sangre más básica de lo normal, un escenario con efectos fisiológicos inmediatos.

Al principio, hay alfileres y agujas en mis manos y brazos. Una bola caliente y pesada se forma dentro de mi pecho. Se siente como un puño apretado. Los alfileres y las agujas se congelan a medida que saturan mi piel y luego mis músculos. El cambio en el pH reduce el número de iones de calcio en mi sangre, lo que resulta en un aumento de la irritabilidad nerviosa y muscular. Después, los músculos de mis manos y la parte baja de mis brazos comienzan a trabarse, contrayéndose y volviéndose difíciles de mover. Mis manos son como garras, retorciéndose y temblando.

Mi cabeza se contrae a su manera. Mi visión se reduce a túneles. Estoy respirando demasiado, pero no puedo recobrar el aliento, así que respiro con más fuerza. Todo es miedo, garras e hiperventilación. Este es el punto en que algunas personas se desmayan. Sus cuerpos, ahora liberados de la maldición del pánico, son capaces de restaurar el orden químico rápidamente. Nunca me he desmayado durante un ataque de pánico. A veces logro disiparlos, y tomo mucho Benadryl. El Xanax me ayuda, pero no suele ser suficiente. A veces, pienso que ya se detuvo sólo porque mi cerebro ya está completamente agotado.

Me llevó años darme cuenta de que las personas no pueden ver los ataques de pánico. En el ferry y en las siguientes ocasiones, nadie vio mi temblor. Nadie vio cómo disminuía después en un bar, ni vio que el color me había vuelto a la cara. O que podía pronunciar más de una palabra a la vez.

Cuando esto comenzó en 2004, trabajaba en un hotel razonablemente elegante y moderno. Llevaba el equipaje, conseguía taxis y sostenía conversaciones casuales en los ascensores. Si tienes la leve sospecha de que tu botones está convulsionando mentalmente, no lo mencionas. Solía ofrecerles a los clientes llevarles hielo y les daba consejo sobre los restaurantes. Sólo una o dos veces tuve que excusarme e ir hacia una escalera cercana para respirar en la manga de mi traje de pana color púrpura. Más tarde, a medida que los ataques se hicieron más frecuentes e intensos, tuve que abandonar mi trabajo a mitad de los turnos más pesados. Esto fue un problema. Posteriormente, como editor de un periódico, podía sufrir solo en una oficina, debajo de mi escritorio.

Un par de años después de ese primer ataque de pánico, encontré a una doctora que pudo darse cuenta de que estaba sufriendo uno de esos ataques casi tan rápido como yo lo hice. Me condujo a una sala de espera vacía y apagó la luz. Se sentó a mi lado y yo le conté sobre mi problema.

En los años malos, antes de encontrar la medicación adecuada, terminaba en la sala de emergencias cada dos meses. Los hechos básicos de la situación no eran suficientes. Me sentía fuera de control, y luego sólo sentí terror. Recuerdo que me senté en la parte trasera de un taxi en Baltimore aferrándome a la manija de la puerta, pensando que no podría sobrevivir. No lo haría. Finalmente sucedería, esto estaba más allá de un ataque de pánico. Fallecería. (Salas de emergencia de Baltimore: no son los mejores lugares para tener un ataque de pánico). Le dije por primera vez a una de mis novias que la amaba en una sala de emergencias porque pensé que nunca tendría otra oportunidad de decirlo. Me dieron Ativan en un pequeño cono de papel.

Pasarían años antes de que lograra encontrar la forma de "manejar adecuadamente" mi particular conjunto de enfermedades mentales, en gran parte se debió a mi propia resistencia a tomar medicamentos, pero ese resquicio de comprensión en una sala de espera oscura y vacía fue algo realmente importante. Ahora, cuando pienso en ello, siento una especie de nudo en la garganta.

Los ataques de pánico nunca dejarán de ser parte de mi vida. No he tenido uno en años. Tomo un medicamento llamado Effexor que me ayuda mucho. Tengo ataques de pánico muy pocas veces al año, y son cortos. Mi último ataque de pánico digno de una sala de emergencias fue en Cortez, Colorado, en 2013. Se me terminó el medicamento y no tenía suficiente dinero para resurtirlo. Tres pastillas de Effexor me costaban unos mil dólares. El siguiente enero pude obtener cobertura de seguro médico a través de la expansión de Medicaid, lo cual cubrió mis recetas. Tomaré Effexor de por vida.

Conservo una pequeña reserva de Xanax en mi departamento en caso de emergencia. Hay sentimientos que me gustaría no volver a sentir jamás. No he necesitado tomar uno en años.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: Vice.com

23 Diciembre 2017

Cuando viene la época de fiestas o tenemos algún evento social, y estamos tomando algún medicamento, creemos que ‘no pasa nada’ si no tomamos un par de copas, pero eso no siempre es así, todo depende del tipo de medicina.

De acuerdo con estudios publicados por University of Western Ontario, Londres, le mezcla de alcohol con antidepresivos, reduce considerablemente su efectividad; lo mismo sucede con estos medicamentos:

Antibióticos

Relajantes musculares

Antihistamínicos

Ansiolíticos

Antipsicóticos

Además de reducir su efectividad, y que lo más seguro es que tengas que comenzar de nuevo el tratamiento; estos medicamentos mezclados con alcohol, provocan somnolencia, disminuyen la capacidad de concentración y reacción.

¡OJO! En personas que tienen problemas gástricos, puede causar sangrado interno, es importante contactar al médico antes de consumir tanto alcohol como irritantes. Las medicinas ya son consideradas agresivas para el tacto gastrointestinal.

Es mejor evitar el consumo del alcohol con este tipo de medicamentos, puedes prevenir complicaciones.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: isalud.com

 

23 Diciembre 2017

Es sabido que durante una sesión de sexo, puede haber ciertos accidentes, algunos bochornosos y otros más graves. Pero ¿habrías imaginado que podrías morir luego de llegar al clímax?

El paro cardiaco súbito es cuando el corazón deja de latir repentinamente; lo cual ocurre normalmente sin advertencia. Si no se trata de inmediato, puede provocar la muerte súbita cardiaca, lo que resulta en alrededor de 350 mil muertes anuales en Estados Unidos. Se sabe que la actividad sexual puede desencadenar eventos cardiacos no fatales como infarto de miocardio, pero ¿es la actividad sexual un desencadenante potencial de eventos repentinos de paro cardiaco en la población?

Un pequeño porcentaje de eventos repentinos de paro cardiaco (SCA, por sus siglas en inglés) están relacionados con la actividad sexual, pero las tasas de supervivencia en esos casos son también bajas, según una carta de investigación publicada en ‘Journal of the American College of Cardiology’ y presentada en las Sesiones Científicas 2017 de la Asociación Americana del Corazón, que se celebran en Anaheim, California, Estados Unidos. A pesar de que estos eventos de SCA relacionados con la actividad sexual fueron presenciados por un compañero, sólo les realizaron la reanimación cardiopulmonar (RCP) en un tercio de los casos.

Los investigadores analizaron la base de datos ‘Oregon Sudden Unespected Death Study’ (Oregon SUDS) entre 2002 y 2015 para descubrir la frecuencia con la que se produjeron SCA durante o una hora después de la actividad sexual en todas las personas mayores de 18 años. Todos los casos registrados de SCA se basaron en informes del servicio médico de urgencias que contienen información detallada sobre la causa del evento de paro cardíaco.

En total, los investigadores identificaron cuatro mil 557 SCA en Portland durante el periodo de estudio de 13 años. De estos, 34 (0.7 por ciento) de los SCA estaban vinculados a la actividad sexual. En promedio, estos pacientes fueron varones de mediana edad, afroamericanos y tenían antecedentes de patología cardiovascular, y la mayoría tomaba medicamentos cardiovasculares. Los pacientes que experimentaron un ACS relacionado con la actividad sexual también tuvieron una mayor tasa de fibrilación/taquicardia ventricular que aquellos que no lo sufrieron.

Solo un tercio de estos casos de SCA recibió reanimación cardiovascular por parte de quienes lo presenciaron. Los investigadores determinaron que la baja tasa de RCP de los testigos representaba menos del 20 por ciento de los pacientes que sobrevivieron al alta hospitalaria.

A pesar de que el SCA durante la actividad sexual fue presenciado por un compañero, se realizó la RCP presencial en solo un tercio de los casos”, lamenta el autor principal del estudio, Sumeet Chugh, director asociado del Instituto del Corazón Cedars-Sinai. “Estos hallazgos resaltan la importancia de continuar los esfuerzos para educar al público sobre la importancia de la RCP por parte de los testigos para tratar el SCA, independientemente de la circunstancia”, añade.

Entre las limitaciones del estudio, los autores apuntan la información desconocida sobre la frecuencia de la actividad sexual, por lo que no se pudo determinar el riesgo relativo en comparación con el reposo y la actividad física. En general, los investigadores encontraron una carga relativamente baja de SCA en relación con la actividad sexual. La mayoría de los casos fueron hombres con antecedentes de enfermedad cardiovascular, además de que algunos casos de SCA tras la actividad sexual también pueden involucrar medicamentos, estimulantes y consumo de alcohol.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: isalud.com

 

20 Diciembre 2017

Las propiedades de la aspirina para la prevención de infartos y de accidentes cerebrovasculares ya son bien conocidas. En los últimos años, además, surgieron estudios que indican que el pequeño comprimido de apenas 0,6 gramos podría reducir la mortalidad por cáncer de colon, recto, estómago y esófago. Y hasta se estudia si también puede prevenir el Alzheimer.

La fama de este medicamento es amplia, y hasta fue considerado uno de los cinco inventos más importantes del siglo XX por la revista Newsweek. Sin embargo, ahora una investigación argentina aporta un nuevo dato sobre uno de los analgésicos más consumidos: el ácido salicílico, su principio activo, favorece la creación de biofilms resistentes que protegen a una peligrosa bacteria, Staphylococcus aureus, en el momento en que se produce una infección, de acuerdo al trabajo realizado por científicos del CONICET y de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena.

“Hace bastantes años que venimos estudiando los efectos que tiene el ácido salicílico, y veíamos que producía cambios en la bacteria a nivel de su virulencia”, explica la investigadora adjunta del CONICET Fernanda Buzzola, del Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica. Sin embargo, el trabajo publicado recientemente en la revista “Frontiers in Microbiology” mostró dos nuevos efectos de la aspirina en Staphylococcus aureus, un microorganismo capaz de causar desde infecciones en la piel y neumonía hasta endocarditis

“La bacteria naturalmente en condiciones que le son desfavorables, por ejemplo al verse amenazada por el sistema inmune, forma biopelículas. Cuando comenzamos a estudiar los efectos del ácido salicílico, esperábamos que fuera inhibidor del biofilm. Sin embargo, lo que vimos fue que aumentaba su formación”, explica Buzzola.

Según la investigación, la sustancia activa de la aspirina toma el hierro de la bacteria y del entorno de esta, lo que induce la formación de esta biopelícula. Al mismo tiempo, en los experimentos realizados en ratones, notaron que aumentaba el número de bacterias colonizantes en la zona de las fosas nasales de los animales.

“Hay que imaginarse como un racimo de uvas recubierto por el polisacárido que las mismas bacterias producen”, describe Buzzola al conjunto de microorganismos protegidos por esta barrera. El biotecnólogo Cristian Dotto, otro de los autores de la investigación, aporta que la bacteria “coloniza a más del 20% de la población sana y uno de los sitios preferentes es en las narinas del huésped, aunque podría llegar tranquilamente a otros sitios”. Y aclara que la presencia del microorganismo no quiere decir que vaya a producirse una infección: para que eso ocurra antes debería existir una lesión en la piel o en las mucosas.

Buzzola, por su parte, agrega: “El tema es que si surge una operación o alguna otra situación debilitante, la bacteria sí podría causar una infección endógena y ahí se torna un grave problema, porque si el paciente estuviera tomando la aspirina, llevaría a que esa infección por Staphylococcus aureus fuera del tipo persistente y tuviera más problemas para ser erradicada debido a que su biopelícula va a ser mucho más robusta”.

Un problema de salud pública

De acuerdo a un informe difundido por el gobierno británico en 2016, para 2050 la resistencia de las bacterias a los antibióticos causará más muertes que el cáncer. Y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió que este es uno de los principales desafíos que enfrentará la salud en este siglo.

“Esta bacteria (por Staphylococcus aureus) está causando problemas, porque se la trataba con el antibiótico meticilina, hasta que empezaron a emerger los resistentes, y se pasó a tratarla con vancomicina. Pero volvieron a surgir resistentes, no solo a ese antibiótico sino que a otros también”, indica Buzzola.

En este escenario, el hallazgo de los investigadores argentinos plantea una dificultad doble para eliminar el patógeno, ya que el biofilm actúa no solo como un obstáculo para las defensas naturales sino también para los antimicrobianos, que no pueden llegar a atacarlo.

“La constitución del biofilm en sí mismo ya es una barrera para el ingreso de ciertos antibióticos, que algunos lo pueden atravesar pero las concentraciones que llegan son muy bajas, y algunas no alcanzan ni a inhibir a las bacterias.Empezaron a aparecer en la comunidad, en individuos que no habían sido previamente hospitalizados y causan infecciones graves. Ahora lo que está pasando es que los clones, que son multirresistentes, están entrando de nuevo al hospital. O sea que son un serio problema de salud pública”, advierte la investigadora.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: isalud.com

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