Santa Cruz de la Sierra
24 Noviembre 2016

La cantante pop Kylie Minogue lució irreconocible durante su estadía por Australia, donde el martes participó de los premios ARIA Awards, durante el que dio un encendido discurso sobre matrimonio entre personas del mismo sexo que fue largamente aplaudido.

Pero al día siguiente, mientras desayunaba en el hotel Park Hyatt de Sídney, Minogue lució irreconocible mientras parecía discutir con una amiga. Tensa, sin maquillaje y visiblemente demacrada, la estupenda cantante australiana de 48 años fue sorprendida por las cámaras de Walker.

Su pareja, Joshua Sasse, estuvo junto con ella en el escenario de los ARIA Awards la noche anterior, apoyándola en su mensaje. Sin embargo, no había rastros de él la mañana siguiente en el hotel.

Al levantarse de su mesa, pudo verse que Minogue llevaba consigo una maleta, lo que hizo presumir a los presentes que emprendería su regreso a Londres, donde está radicada desde hace años.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: EFE

29 Marzo 2016

Una turista inglesa, de 65 años, intentó alcanzar a nado un barco que zarpó el sábado por la noche sin ella del puerto de Funchal, y cuatro horas después fue rescatada por pescadores, informaron el lunes las autoridades portuarias.

Un grupo de pescadores localizó el sábado a medianoche a 500 m de la costa, en plenas aguas del océano Atlántico, a la mujer, temblando de frío y agarrada a una pequeña maleta, indicó Félix Marques, responsable del puerto de Funchal (capital de la isla portuguesa de Madeira)

Los pescadores ubicaron a la mujer alertados por sus gritos, agregó.

Según el diario popular Correio da Manha, la turista abandonó el crucero Marco Polo en Funchal, donde había hecho escala, tras discutir con su marido. Decidió entonces volver a Gran Bretaña en avión.

Desde el aeropuerto, en la costa este de la isla, la mujer vio pasar de lejos el barco de la compañía británica Cruise & Maritime Voyages, rumbo a Lisboa. Luego se dirigió a la costa y se lanzó al agua hacia las 20H00 para nadar hacia el crucero, según Marques.

Cuatro horas más tarde, fue rescatada y trasladada a un hospital de Funchal, con hipotermia. Según la cadena SIC, su marido ya no se encontraba sin embargo en el barco y habría tomado el primer vuelo hacia Inglaterra.

Redacción: Leo.bo

 

Fuente: Tvnws

07 Marzo 2016

Un hombre nigeriano mató a un amigo y compatriota el domingo en Nalasopara, en la periferia de Bombay, tras una discusión sobre quién era el mejor futbolista del mundo, Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, informó este lunes la policía india.

"Los dos jóvenes nigerianos discutían sobre fútbol. Uno era fan de Messi y el otro de Cristiano Ronaldo. La disputa comenzó. La víctima arrojó entonces un vaso a la cara del acusado", explicó el agente Kiran Kabadi.

"El vaso se rompió y provocó heridas leves. Después de eso, el acusado tomó los restos del vaso roto y atacó a la víctima, que murió después de haber perdido mucha sangre", añadió el policía, precisando que el agresor había sido acusado formalmente de asesinato.

El acusado, de 21 años, acababa de estar celebrando el cumpleaños de la víctima, que tenía 34 años.

Redacción: Leo.bo

 

Fuente: Mundodeportivo.com

20 Marzo 2015

Desde tiempos inmemorables los seres humanos hemos encontrado pretextos para segregarnos unos de otros: los que aman a los perros o a los gatos, quienes prefieren el chocolate a la vainilla, té o café, los que vieron el vestido negro con azul o blanco con dorado. Pero de todos estos no existe una trivialidad que nos polarice tanto como el eterno debate sobre los atributos femeninos.

Bien decían The Rolling Stones, “No siempre puedes obtener lo que quieres”, por lo que si uno se viera forzado a elegir estar con alguien con la curvilínea forma y predominante trasero como el de Beyoncé, Jennifer Lopez, Jessica Alba o Kim Kardashian o escoger mujeres cuyas cualidades emanan del busto como dos enormes cascadas de piel y carne, como las que poseen Kate Upton, Sofía Vergara o Scarlett Johansson.

En 1968, un grupo de académicos de la Universidad de Illinois realizaron un estudio para entender la relación entre la personalidad masculina y algunas partes clave del cuerpo. Para ello, el equipo liderado por el profesor Jerry S. Wiggins entrevistó a 95 estudiantes varones universitarios y, junto con una serie de cuestionarios sobre rasgos de personalidad y datos demográficos, presentaron diferentes dibujos con siluetas femeninas. Cada uno de ellos tenía proporciones distintas, exagerando en algunos las dimensiones del pecho y los glúteos.

Entre otros hallazgos, los investigadores encontraron que aquellos hombres que prefirieron los senos más grandes tenían una tendencia a tener una mayor cantidad de citas, leer revistas de deportes y una cierta inclinación por el exhibicionismo.

En cambio, los individuos que se sentían más atraídos a los traseros sobresalientes se caracterizaron por tener una manía por el orden, la limpieza, la organización y demás comportamientos obsesivos. Muchos de ellos estudiaban carreras relacionadas a la administración y los negocios; además, no eran muy religiosos.

Hace unos meses Pornhub, el sitio más grande para compartir material pornográfico en video en internet, encabezó una investigación para poner fin, de una vez por todas, al retórico debate sobre qué preferimos los hombres: senos o glúteos. Con semejante poderío, la empresa con sede en Montreal y oficinas en San Francisco, Houston, Nueva Orleans y Londres no tendría por qué hacer ningún tipo de estudios, pero los hizo. Mientras tanto, la población masculina mundial le está muy agradecida.

En conjunto con el periódico suizo 20 Minuten y otro sitio de videos pornográficos, Pornhub y sus estadistas utilizaron las métricas e informes que sus respectivos sitios les arrojaron sobre las tendencias y popularidad en cuanto a las distintas partes del cuerpo más buscadas (y deseadas) por los usuarios. Lo interesante es que las compañías lograron regionalizar los datos alrededor del mundo.

Como a nadie le gusta que se la hagan de emoción, entremos de lleno a los resultados. En México, al igual que los Estados Unidos y gran parte de Sudamérica, preferimos los traseros, mientras que Canadá, la mayoría de los países europeos como Francia, España, Alemania, Italia, el Reino Unido y Rusia prefieren los senos.

Lo que es un hecho es que hace unos 30 años los senos eran los reyes de la devoción masculina, como lo explica Ray B. Browne en su libro Objects of Special Devotion: Fetishes and Fetishism in Popular Culture. De hecho, el autor tiene una muy clara explicación sobre qué fue lo que produjo el cambio para que el mundo entero bajara la vista hacia la parte posterior a la espalda. “El énfasis en el torso superior de las mujeres ha cedido terreno a la zona inferior del cuerpo, específicamente a los glúteos”, explica Browne. “Este cambio ocurrió hace poco, cuando se pusieron de moda los pantalones de mezclilla. Conforme aumentó la venta de los jeans, cada vez se utilizó un mayor número de anuncios publicitarios haciendo hincapié en el trasero."

Redacción: Leo.bo      

Fuente: Tvnws

31 Octubre 2014

Bronca, ira, angustia. El cóctel de emociones que experimentamos después de una pelea con nuestra pareja es variopinto y puede ser fuente de grandes dolores de cabeza. Es que cuando estamos “narcotizadas” por el enojo somos capaces de cometer acciones que nos dejan expuestas, vulnerables y con ganas de salir eyectadas del mundo. Acá, una lista de esos temibles errores, fruto de la resaca iracunda, que deberíamos evitar.

Escena de novela. Eso de llorar, patalear y gritar no funciona. Es probable que las novelas muestren lo contrario, pero en la vida real esto no suele dar buenos frutos. Y menos que menos si hay testigos presentes. Así que olvidate de hacerle una escena, delante de sus amigos o en privado, donde le enumerás, con detalle, todas las razones por las cuales él debería estar agradecido de estar con una gran mujer como vos. Dejá que te baje la ira y, más relajados y con café de por medio, tratá de tener una conversación adulta con él. No sólo será más efectivo sino que te hará sentir mejor. Nadie se siente bien cumpliendo el rol de mujer desquiciada.

Escribir mensajes llenos de reclamos. Hacés una catarata de críticas donde le recordás desde el primer hasta el último error que, según vos, cometió en la relación. Arremetés contra todos y todo. No se salva ni el amigo que alguna vez fue con ustedes al cine porque se sentía solo, ni esa maldita costumbre que tiene de dejar los zapatos tirados en el comedor. Todo parece terrible visto con la lupa de la ira, por eso, en momentos como ésos es mejor callar. Llamate a silencio, contá hasta diez o date un buen baño de inmersión. Vas a ver que, después de un rato, ninguna de esas cosas resulta tan terrible.

Descarga en las redes sociales. Escribir frases de mujer despechada en Twitter o Facebook no es buena idea. No sólo repelen a casi cualquier mortal sino que, además, tu chico tomará debida nota del asunto y eso te dejará en desventaja. Si tenías argumentos para estar enojada, este tipo de actitudes sólo logrará que esos motivos pierdan peso. Porque, a la hora de la discusión, él podrá sacar a colación tu necesidad de sacar los trapitos al sol y eso, claramente, será una gran forma de desviar la atención hacia los verdaderos motivos del enojo. Antes de descargarte en el mundo cibernético, cortate los dedos (al menos virtualmente).

Controlar el WhatsApp. ¿Cuándo fue la última vez que se conectó? ¿Por qué no me mandó un mensaje todavía? ¿Con quién habrá hablado a esa hora de la madrugada? Son todas preguntas que, seguramente, alguna vez pasaron por tu cabecita. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Todas, alguna vez, nos quedamos pendientes de la última hora de conexión del susodicho y comenzamos a inventarnos posibles explicaciones para su ausencia o presencia en ese mundo de la mensajería (casi) instantánea. No es sano y envenena. Porque después de acumular miles de hipótesis sólo vas a querer lanzarte al muchacho cual leona enjaulada. Glenn Close en Atracción Fatal va a quedar un poroto al lado tuyo. Mejor meté el celular en el freezer hasta que te liberes del ataque persecutorio.

La paranoia. No pasaron dos horas desde “la gran discusión” y vos ya les estás encargando a todas tus amigas que lo traten de buscar en Tinder, Match.com o cualquiera de esos sitios para citas virtuales. Es que vos estás segura que el muy turro está dando vueltas por ahí, en busca de alguien mejor que vos y lo querés agarrar “in fragantti”.  ¿Es necesario? Mejor invertir ese tiempo en salir a recorrer la ciudad, o en ir a ver algún espectáculo de stand up para ahogar las penas en alegrías. De última, si en un par de días todavía no lograron llegar a un acuerdo, quizás puedas visitar vos esos portales de encuentros pero no para rastrearlo a él sino, más bien, para buscar un reemplazo.

Revisar su celular. Esperar que se vaya al baño o aprovechar cualquier otro descuido de él para investigar su teléfono es una de las ideas más recurrentes cuando estamos en modo “enojo”. También se suele hacer en otras ocasiones, pero cuando una está presa del odio estas pesquisas se vuelven más obsesivas porque queremos encontrar en el afuera el motivo de nuestros males. “Si nos peleamos tanto seguramente es porque está con otra que le llena la cabeza”. No sabemos si es así, y revisar su celular tampoco es la manera ideal de enterarse. ¿Mirá si te engancha apretando botoncitos y echando humo por la cabeza? Es triste. Te deja en el quinto subsuelo y encima no sabés si vas a encontrar algún motivo que permita dejar en segundo plano esa actitud intrometida. Porque si no descubrís nada para inculparlo, vas a quedar como una loca celosa y encima vas a haber generado un nuevo motivo de pelea. Y si llegaras a enterarte de algo que no es lo suficientemente claro sólo vas a haber logrado alentar tu paranoia.

Publicar fotos de falsa felicidad. Eso de subir imágenes a las redes sociales fotos donde aparecemos sonrientes, y abrazadas a flacos en un boliche no es exactamente una gran idea. En primer lugar, el muchacho en cuestión puede darse cuenta de que esas publicaciones sólo buscan generar sus celos y eso te pone en un lugar patético. Por otra parte, es posible que él crea que realmente lo olvidaste y entonces decida no acercarse más a vos para buscar una reconciliación. ¿Sabés la cantidad de parejas que se arruinaron por jugar al teléfono descompuesto? Es tentador hacerse la linda y superada, lo sé, pero es un arma de doble filo. Si bien alguno puede sentir que tiene que salir, cual correcaminos en apuros, a recuperar a su amada antes de que se “la arrebaten”, también hay muchos que se sentirán inhibidos y se irán por completo.

Contarles todo a “las chicas”. Ojo con quiénes son esas chicas. Es mejor que optes por descargarte con una amiga de confianza y no con toda mujer que te cruces en el camino. Además de ser imprudente puede ser inconveniente. Es que si relatás, con enojo, todas las cosas que te molestan de ese “maldito tipo”, sabé que es muy posible que ellas te metan fichas en contra de tu chico y hay que ver si querés cargarte con más negatividad cuando ya estás llena de odio. Quizás es mejor serenarse y hablar manteniendo cierta distancia prudencial con tu irritación. Acordate que la ira enceguece. Además, si te la pasás contando absolutamente todo lo que te molesta de él, ellas van a ir armando un archivo con toda esa data y cada vez que te quejes van a sacar a relucir la lista de errores de tu muchacho, casi invitándote a que tomes una decisión. ¿Realmente querés sufrir esa clase de presión?

Como consejo general, creo que, ni bien nos peleamos con nuestra pareja es mejor dejar que el tiempo y la distancia nos permitan ver las cosas con otra perspectiva. Durante ese tiempo de introspección, conviene mantenerse alejada de las redes sociales, los teléfonos y las influencias negativas. Es mejor ponerse en modo zen y dejar que las cosas fluyan, sin ahogarnos.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Clarin.com

23 Octubre 2014

Las discusiones con tu pareja pueden pasarte factura... en la báscula. Las disputas matrimoniales y un historial de depresión pueden incrementar el riesgo de obesidad en adultos porque alteran el modo en el que el cuerpo procesa los alimentos ricos en grasas. Así lo revela un nuevo estudio que demostró que hombres y mujeres con problemas de depresión y que mantenían acaloradas discusiones con sus cónyuges, quemaron menos calorías y tuvieron mayores niveles de insulina y picos de triglicéridos tras tomar una comida pesada, comparados con otros participantes sin estos factores de riesgo. Quemaron de media 118 calorías menos siete horas después de una única comida, lo que se traduce en un aumento de peso de unos cinco kilos al año.

«Estos resultados no solo identifican cómo estos factores estresantes pueden conducir a la obesidad, sino que apunta a la importancia de tratar los trastornos del estado de ánimo. Las intervenciones en salud mental podrían beneficiar claramente la salud física también», señala Jan Kiecolt-Glaser, director del Instituto de Medicina del Comportamiento en la Universidad de Ohio y autor principal del estudio.

La investigación reclutó a 43 parejas sanas, de entre 24 y 61 años, que llevaban casadas al menos tres años. Como parte del estudio, rellenaron una serie de cuestionarios sobre su satisfacción en el matrimonio, trastornos del estado de ánimo y síntomas de depresión. Los participantes tomaron un menú compuesto por huevos, salchichas de pavo, galletas y y salsa. En total, 930 calorías y 60 gramos de grasa. Dos horas después se les presentaba a las parejas una serie de temas susceptibles de acabar en conflicto para que debatieran.

Los participantes que habían sufrido un trastorno del estado de ánimo y que presentaban más hostilidad en las discusiones de pareja quemaron una media de 31 calorías menos por hora y tuvieron de media un 12% más de insulina en sangre que las personas más calmadas. También se produjo una subida mayor de los triglicéridos, considerados un factor de riesgo cardiovascular.

«La insulina estimula la ingesta de comida y la acumulación de tejido graso en el abdomen, añadido a un menor gasto de energía, aumenta las probabilidades de sufrir obesidad», señala Martha Belury, coautora y profesora de nutrición humana en la Universidad de Ohio, que advierte: «Altos niveles de insulina y triglicéridos elevados indican que el metabolismo de los azúcares y grasas está dañado y son señales del incremento del riesgo enfermedad cardiovascular y diabetes».

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Abc.es

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