Santa Cruz de la Sierra
04 Septiembre 2015

La desaceleración de China tiene lugar en momentos que la Reserva Federal analiza elevar las tasas de interés.

China intentó aplacar los temores de que su economía en desaceleración podría hacer caer el crecimiento mundial y señaló que no se verá arrastrado a devaluaciones cambiarias de pagar con la misma moneda.

Yi Gang, vicegobernador del banco central chino, dijo este viernes que la economía de su país es sólida pese a la liquidación del mercado bursátil y que el yuan se mantendrá estable. Habló en una entrevista en Ankara donde están reunidos los ministros de finanzas y banqueros centrales del Grupo de 20 naciones.

“Los principios económicos fundamentales de la economía china están bien”, dijo Yi. “Nadie puede hacer predicciones exactas sobre la volatilidad del mercado, pero confío en que el tipo de cambio del renminbi será más o menos estable en torno del nivel de equilibrio”.

La creciente desaceleración y la devaluación en China están enfriando la confianza de los inversores, alterando las monedas y dejando el índice MSCI de mercados emergentes por debajo de 16 por ciento en lo que va del año. El borrador de un comunicado preparado antes de la reunión mencionó “la reciente volatilidad en los mercados financieros” y la necesidad de controlar posibles derrames.

Los diseñadores de la política tratarán los problemas en China sin referirse directamente a éstos en la declaración final, según un integrante de la delegación rusa que habló bajo condición de anonimato.

La moneda china avanzó 1,5 por ciento contra el dólar hasta el 2 de septiembre desde que alcanzó un mínimo en cuatro años de 6,4510 yuanes el 12 de agosto.

“Seguramente hablaremos de la situación en China más intensamente y escucharemos con atención la visión que tienen las propias autoridades chinas”, dijo el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble.

‘Aterrizaje movido’

Después de haber sido los niños mimados de la economía mundial en tanto contribuyeron a sacarla de su recesión de 2009, los mercados emergentes desde China hasta Brasil han decaído ahora a raíz de un comercio en baja, una deuda creciente, precios más bajos de las materias primas y un dólar estadounidense en alza. La liquidación en los mercados de valores ya está llevando a establecer paralelos con la crisis financiera asiática de los años 1990.

“La desaceleración china será un aterrizaje movido pero no llegará a un aterrizaje brusco”, dijo en una entrevista en Cernobbio, Italia, Nouriel Roubini, presidente de Roubini Global Economics. “Los mercados se están volviendo demasiado pesimistas con el crecimiento económico chino y la capacidad de sus autoridades de política para manejar esa desaceleración del crecimiento y también manejar los movimientos de la moneda y el mercado bursátil”.

La desaceleración de China tiene lugar en momentos que la Reserva Federal analiza elevar las tasas de interés en los Estados Unidos por primera vez en nueve años.

Las probabilidades de un aumento en septiembre se redujeron desde 40 por ciento hasta 28 por ciento a fines de julio, según datos sobre futuros recopilados por Bloomberg. La probabilidad de octubre es de 40 por ciento y la de diciembre de 57 por ciento.

Redacción: Leo.bo

Fuente: EFE

28 Agosto 2015

La economía de Brasil, la séptima del mundo, entró en recesión en el segundo trimestre del año, al caer su PBI un 1,9% en relación a los tres primeros meses y acumular dos trimestres seguidos de contracción, informaron hoy fuentes oficiales.

El descenso de la economía fue del 2,6% en comparación al segundo trimestre del 2014, según los datos divulgados hoy por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

En el primer semestre, el Producto Bruto Interno (PBI) acumula un descenso del 2,1% y en los doce meses cerrados en junio pasado, la caída alcanza el 1,2%.

El frenazo de la economía brasileña se debe principalmente a una abrupta caída de la inversión, del orden del 8,1% con respecto al primer trimestre, y a un descenso del 2,1% del consumo, mientras que el gasto público se expandió un 0,7%.

El Gobierno brasileño ha tomado una serie de medidas para corregir el desequilibrio en las cuentas públicas con que terminó en el 2014, que han incluido un recorte de gastos, un aumento de los impuestos y la restricción del acceso al crédito.

Estas medidas, unidas al aumento de la inflación, la subida de los tipos de interés y la pérdida de confianza ante el escenario económico, han afectado en los últimos meses a la inversión y al consumo.

Por sectores, la industria perdió un 4,3% con respecto al primer trimestre del año, la agricultura un 2,7% y los servicios se contrajeron un 0,7%.

Los esfuerzos de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, por recortar el gasto, aumentar los impuestos y contener la inflación han hecho poco por restaurar la confianza de los consumidores e inversores y han generado problemas al interior de la coalición de Gobierno.

La inversión cayó un 8,1%, un declive por octavo trimestre consecutivo, en la racha bajista más larga desde el inicio de la serie actual de datos en 1996.

El consumo de los hogares bajó un 2,1% debido a que el desempleo alcanzó máximos en cinco años y los precios al consumidor escalaron cerca de un 9% en 12 meses.

El índice de aprobación a Rousseff ha caído a cifras de un dígito en sondeos recientes mientras la economía se estanca y la situación política empeora, ante crecientes evidencias de un esquema de sobornos en que se sustrajeron miles de millones de dólares de empresas estatales.

El PBI de Brasil avanzó el año pasado un tímido 0,1%, frente a la expansión del 2,7% registrada en el 2013 y el crecimiento del 1% del 2012.

Según las previsiones del Gobierno, la economía se contraerá un 1,49% este año, aunque el mercado financiero es más pesimista y calcula que el PBI se contraerá cerca de un 2,06%, según una reciente encuesta elaborada por el Banco Central.

Redacción: Leo.bo

Fuente: EFE

27 Agosto 2015

La Bolsa de Shanghái cerró el jueves con una fuerte subida de más de 5%, tras el descalabro de principios de semana, en un mercado optimista gracias a las ganancias de la víspera en Wall Street.

El índice principal terminó en alza de 5,34%, es decir, 156,30 puntos, hasta 3.083,59 puntos. Había perdido 8,5% el lunes y 7,6% el martes. La Bolsa de Shenzhen escaló 3,33%, hasta 1.752,21 puntos.

El índice Dow Jones de Nueva York cerró el miércoles con una subida de casi 4%, tras seis sesiones consecutivas de repliegue, gracias sobre todo a los indicios de la Reserva Federal de que no subirá las tasas de interés el próximo mes debido a las dificultades económicas de China.

"La fuerte progresión en Nueva York contribuye ampliamente a apoyar el mercado en China", dijo a la agencia AFP Zhang Yanbing, analista de la agencia Zheshang Securities.

"La moral de los inversores sube, pero una recuperación tomará tiempo", advirtió.

Los mercados siguen preocupados por la desaceleración de la segunda economía mundial y los riesgos de un contagio a nivel planetario, puesto que el PIB chino supone un 13% del crecimiento mundial.

Las principales bolsas europeas comenzaron la sesión de este jueves en alza de más de 2%, en sintonía con Wall Street y en una muestra de confianza a las medidas tomadas por el gobierno chino para calmar los mercados.

A las 11:10 horario GMT el índice Footsie 100 de los principales valores de mercado de valores de Londres subía 2,41%, ubicándose en los 6.123,59 puntos, mientras que el CAC-40 de París lo hacía el 3,02 por ciento. Frankfurt también abrió en números verdes, y ya muestra un progreso de 3,13% en el índice Dax de los treinta valores estrella. En tanto que en la Bolsa de Madrid el Ibex 35 avanza el 2,72%, y la Bolsa de Milán subida del 2,45 por ciento.

Los mercados asiáticos también se recuperaron este jueves, aprovechando la tendencia positiva en Wall Street, aunque los expertos advirtieron de la perspectiva de que la desaceleración de la economía en China augure más turbulencias en el futuro.

El miércoles, la Bolsa de Nueva York cerró en alza, revirtiendo la tendencia tras seis jornadas con pérdidas, después de que un miembro de la Reserva Federal reconociera que la desaceleración en China podría generar una menor demanda en Estados Unidos y que este escenario podría retrasar la decisión del emisor de subir las tasas de interés.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AFP

26 Agosto 2015

Según Yao Yudong, director del Instituto de Finanzas del Banco Popular de China, las intenciones del Sistema de Reserva Federal de EEUU de recrudecer la política monetaria en septiembre constituyeron la causa principal de la caída mundial del mercado de valores, según informó el periódico gubernamental chino China Daily.

El experto chino señaló que el recrudecimiento de la política monetaria puede conducir también a las caídas de las cotizaciones de las acciones norteamericanas y tras ello, una venta masiva de los activos por todo el mundo, lo que podría conducir a una nueva crisis financiera mundial.

No es la primera acusación de China contra EEUU por la evolución del mercado global de valores, inmediatamente tras la caída de las bolsas de Shanghái y Shenzhen este lunes hasta su mínimo histórico, la agencia Xinhua señaló que esta caída siguió al desplome del día anterior del mercado de fondos norteamericano.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, por su parte declaró que la caída de los índices bursátiles de China tiene un componente político.

Según el representante de la Administración de Obama, Pekín contiene "la caída libre" en las bolsas "manipulando artificialmente con la economía china", declaraciones que ponen en entredicho el éxito de la próxima visita de Xi Jinping a EEUU, según destacó la revista norteamericana Foreign Policy.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Reuters

26 Agosto 2015

Las principales bolsas europeas abrieron este miércoles perdiendo algo más del 1%, en la estela de Wall Street, debido a que los inversores siguen pendientes de la situación económica en China.

Sin embargo, la tendencia se revertía hacia las 13:00 GMT con el índice FTSE-100 de los principales valores de Londres en 0,1%, y el Dax de Frankfurt, 0,06 por ciento. En París, el CAC 40 abrió a -1,44%, pero luego trepó hasta 0.2%, mientras el Ibex 35 de Madrid recuperó el 1,41 por ciento que perdía en el inicio.

La víspera, la bolsa de Nueva York cerró en baja con el índice Dow Jones Industrial Average y perdió 1,29%.

Los mercados europeos se habían, sin embargo, recuperado el martes impulsados por las medidas monetarias anunciadas por China. Tras un "lunes negro", los mercados europeos habían saludado con alzas la decisión del banco central chino PBOC de rebajar un 0,25%, a 4,60%, los tipos de interés a un año, que sirven de referencia, así como las reservas obligatorias de los bancos, por lo que dispondrán de mayor margen para el crédito.

No obstante estos anuncios, este miércoles, la bolsa de Shanghái cerró con una caída de 1,27%, y no logró poner fin a dos días de descalabro bursátil en China.

En cambio, la Bolsa de Tokio sí reaccionó positivamente a esas medidas, y cerró este miércoles con una subida superior al 3%, tras varias sesiones consecutivas de caídas.

En este contexto de reacciones dispares, los analistas son muy precavidos. "Esto no ha terminado. Incluso si las medidas de política monetaria adoptadas por el Banco Central chino han contribuido a tranquilizar la situación de ayer (martes), la percepción de riesgo en los mercados financieros mundiales sigue siendo muy elevada", advierten los analistas de Commerzbank.

Pese a que el Banco Central de China anunció el martes un recorte de las tasas de interés de referencia y rebajó el nivel de reservas obligatorias para los bancos, el mercado no logró reafirmarse.

"Las fluctuaciones que alternaron ganancias y pérdidas sugieren que los inversores no saben todavía cómo interpretar estos anuncios", dijo a la agencia Bloomberg News Bernard Aw, analista de IG Asia.

Las acciones chinas han perdido cerca del 40% de su valor desde mediados de junio, lo que llevó al gobierno a intervenir para frenar las pérdidas, comprando títulos pero también obligando a los grandes inversores a mantener sus posiciones.

"El sentimiento predominante entre los inversores es vender, sin importar lo que haga el Gobierno", explicó a Bloomberg Ronald Wan, presidente del grupo Partners Capital International en Hong Kong. "El mercado va a seguir bajo presión durante algún tiempo", afirmó.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Reuters

 

25 Agosto 2015

La presidente brasileña, Dilma Rousseff, sostuvo hoy que espera una situación mejor para el país el próximo año, aunque aclaró que Brasil "va a seguir teniendo muchas dificultades". "No hay cómo garantizar que la situación será maravillosa, porque no será así", admitió en una entrevista con una emisora de San Pablo.

Según reveló la mandataria, aún "no se sabe cuál será la repercusión de todo lo que está ocurriendo en la economía internacional" y, en especial, de las turbulencias que afectan a China, que se ha convertido en el principal destino de las exportaciones brasileñas.

"Vamos a tener un efecto China muy acelerado, todo el mundo piensa que se trata sólo de commodities y no es sólo eso", declaró y agregó: "Estamos frente a una retracción del mercado internacional; vamos a tener que lidiar con la desaceleración internacional".

Rousseff remarcó que, ante este escenario, la economía brasileña requerirá "mucho cuidado" en 2016. Sin embargo, se manifestó esperanzada en que el plan de ajuste fiscal que ha adoptado su gobierno, que incluye un fuerte recorte del gasto público y un aumento de la recaudación tributaria, ayudará a minimizar el impacto externo en la economía nacional.

"Las medidas comenzaron a ser implantadas y no tenemos cómo estar peor en el futuro", prometió la mandataria, para quien, pese a la prolongación de la crisis en la economía de Brasil, "tampoco será la dificultad extrema que muchos pronostican".

El país está al borde de la recesión y este año cerrará con una contracción de al menos un 1,5 por ciento, de acuerdo con datos oficiales. Analistas del mercado financiero estiman que la economía se encogerá este año casi un 2% y esa tendencia se mantendrá en 2016, para cuando se prevé que se contraiga otro 0,24%, en un escenario de fuerte presión inflacionaria y aumento del desempleo.

No obstante, Rousseff optó por criticar el "pesimismo" que los mercados tienen respecto al futuro del país, aunque dijo "comprender" la insatisfacción de la sociedad, pues "las personas siempre quieren que todo sea resuelto inmediatamente".

La delicada situación económica y el impacto del escándalo de corrupción en la estatal Petrobras, en el que están implicados medio centenar de políticos, en su mayoría de la base oficialista, han arañado la imagen de Rousseff, quien fue reelegida el año pasado pero cuya tasa de aprobación ha caído a mínimos históricos del 8%, según determinadas encuestas.

Como consecuencia de ese clima económico y político, la oposición ha convocado a multitudinarias protestas, como las que el pasado 16 de agosto llevaron a la calle a casi un millón de personas que exigieron la renuncia o destitución de la mandataria.

Las acciones de la petrolera estatal Petrobras y la minera privada Vale, grandes exportadoras a China, llegaron a caer más del 9 por ciento ayer en la Bolsa de Valores de San Pablo, de acuerdo con la agencia de noticias Ansa. La plaza bursátil paulista cerró ayer con una baja del 3,03 por ciento a los 44.336, un valor similar a los registrados en 2009 cuando en Brasil se sintió el impacto de la crisis financiera global.

"No estoy citando el tema China para decir que mañana vamos a tener una catástrofe, no estoy diciendo eso. Estoy diciendo que estamos ante una desaceleración que nos afecta sólo a nosotros en Brasil", declaró hoy Rousseff al relacionar la situación en el gigante asiático con el escenario económico brasileño.

"Cuando volví de la reunión de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en Rusia (hace dos meses) creía que era una situación superable, pero no tenía en cuenta esta caída sistemática (de las bolsas), a partir de ahora uno no sabe", comentó.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AFP

25 Agosto 2015

China ha rebajado en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia para préstamos y depósitos a un año, comunica Bloomberg. De este modo, a partir del próximo miércoles, 26 de agosto, la tasa de depósitos se situará en un 1,75%, mientras que la de préstamos quedará fijada en un 4,6%. Se trata de la quinta reducción de este tipo desde el pasado mes de noviembre.

Al mismo tiempo, el Banco Popular de China ha rebajado el coeficiente de reserva exigido a la mayoría de los bancos del país. Estas medidas prevén estabilizar la situación económica tras el desplome de las bolsas chinas del pasado lunes.

El mayor desplome bursátil del gigante asiático desde 2007 desencadenó una ola de caídas en los mercados de todo el mundo. EE.UU., así como países asiáticos, europeos, latinoamericanos y de Oriente Medio experimentaron algunos de los mayores desplomes de los últimos años.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AP

21 Agosto 2015

La desaceleración de la economía en China, la dimisión del primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, y los titubeos de la Reserva Federal para descongelar los tipos de interés han creado un cóctel demoledor para Wall Street, donde el Dow Jones cayó 500 puntos en un día y 1.000 enteros en una semana.

Las cifras azotaron hoy al índice de referencia de la bolsa de Nueva York: cerró su peor semana en cuatro años, se situó un 10 % por debajo del récord conseguido el 19 de mayo (lo que en términos económicos se llama "entrar en corrección") y arrebató a la jornada de ayer el dudoso honor de ser la peor del año 2015.

Con 28 de sus 30 componentes con pérdidas superiores al punto porcentual (encabezadas por Apple cayendo un 6,12 % y Microsoft un 5,67 %), el Dow Jones cerró su cuarta sesión de descensos consecutiva en 16.459,75 enteros, después de que 530,94 unidades se fueran en una sola jornada marcando un descenso del 3,12 %.

El pasado viernes había concluido en 17.477,40 enteros (lo que supone un descenso semanal del 5,82 %) y hace poco más de tres meses, el 19 de mayo, situaba su último récord en 18.312,39 unidades.

Lo mismo sucedió con el S&P 500, que cayó hoy un 3,19 % (-64,84 puntos) hasta los 1.970,89, perdiendo así la barrera psicológica de los 2.000 enteros, y el Nasdaq fue el más afectado, con un descenso del 3,52 % (-171,45 puntos hasta las 4.706,04 unidades).

No hace tanto marcaban récords que ahora se pierden en el horizonte: el S&P 500 logró el 21 de mayo los 2.130,82 puntos y el otrora índice tecnológico Nasdaq, que por fin recuperó en 2015 los niveles del "boom de las punto com", conseguía el 20 de julio su última plusmarca con 5.218,85 unidades.

El parqué neoyorquino, como casi todos los del mundo, era así arrasado por las preocupaciones que genera que la economía de China, que comparte la hegemonía mundial junto con la de Estados Unidos, lleve varios meses con claros signos de desaceleración.

China sorprendió la semana pasada con una devaluación de casi un 5 % de su moneda y hoy anunció que el índice gerente de compras (PMI, en inglés) del sector industrial mostró en agosto un descenso de la actividad manufacturera en el gigante asiático que no se veía desde 2009.

Este histórico batacazo de Wall Street fue superior al de otras plazas también muy afectadas como Londres y Milán (-2,83 % cada una) o Madrid y Tokio (-2,98 % cada una), aunque inferior al de París (-3,19 %) y, por supuesto, a las de China: Shangai (-4,27 %) y Shenzhen (-5,42 %).

Sin embargo, además de la problemática en el gigante asiático, el momento comprometido de la economía mundial es unánimemente señalado por los analistas como un fenómeno multicausal, algo que esta semana quedó especialmente patente.

La zona euro se volvió a ver agitada por Grecia, después de que el primer ministro del país, Alexis Tsipras, anunciara su dimisión con el consiguiente adelanto de las elecciones.

Tras haberse aprobado el tercer rescate que aseguraba, al menos a corto plazo, cierta estabilidad en el Viejo Continente, volvió la sensación de vulnerabilidad ante la incertidumbre política en el país heleno.

Y en Estados Unidos, la Reserva Federal volvió esta semana a dar largas en la cuestión de la subida de los tipos de interés. Los tipos están entre el 0 y el 0,25 % desde 2008, una política de estímulo empezada por el entonces presidente el banco central estadounidense, Ben Bernanke, tras la crisis financiera.

Aunque estaba prevista su eliminación para finales de este año, parece destinada a ser el puente entre la crisis pasada y la inminente, si bien no han faltado analistas que apuntan que estos descensos no son sino un reajuste necesario en unas bolsas de valores que tienden de manera natural a la burbuja.

En cualquier caso, completando el cuadro catastrófico, el petróleo de Texas bajó hoy por primera vez en seis años y medio por debajo de los 40 dólares el barril, lo que supone un descenso de más del 70 % en poco más de un año.

Al cierre repuntó y consiguió marcar 40,45 dólares, cifra que sigue siendo bajísima y muy preocupante, sobre todo teniendo en cuenta que el exceso de oferta que lo causa no tiene visos de cambiar de tendencia..

Redacción: Leo.bo

Fuente: EFE

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