Santa Cruz de la Sierra
09 Diciembre 2014

El metabolismo depende de varios factores como el peso, la altura, el sexo, y la edad de las personas, variables que a la vez influyen en la cantidad de músculo que tenga nuestro cuerpo.

La grasa corporal es un órgano frío que como no hace gran cosa, en comparación al músculo, requiere poca energía. El músculo, en cambio, es un órgano caliente (como sugiere el rojo intenso que lo caracteriza, a diferencia del tono blancuzco de la grasa), que tiene más exigencias, requiere más energía y hace que el metabolismo basal sea más alto. Un cuerpo con mayor porcentaje de masa muscular en relación con la cantidad de grasa que tiene, quema más calorías sin moverse que un cuerpo más “fofo”, que tiene más grasa y/o menos masa muscular.

Esto explica por qué a las mujeres les cuesta más bajar de peso que a los hombres. A diferencia de los hombres, ellas acumulan grasa extra en las caderas y cintura que está destinada a funcionar como fuente de energía para el bebé durante el embarazo. Al tener una mayor proporción de grasa que de músculo, su metabolismo es más lento y queman menos calorías.

Hasta los 25 años, una mujer sana tiene hasta un 22% de grasa en su cuerpo. A partir de entonces, el porcentaje sube progresivamente hasta superar el 31% después de los 60. En el hombre, el porcentaje aceptable de grasa pasa de 15% hasta los 25 años a un 23,5% pasados los 60.

El paso de los años

Uno de nuestros grandes problemas a la hora de evitar el sobrepeso es que el cuerpo va perdiendo naturalmente músculo a medida que envejecemos. De la misma manera, con la edad crecen los depósitos de grasa.

Menos músculo y más grasa equivale a un metabolismo menos activo y a un menor gasto de calorías. Éste es un mecanismo de “defensa natural” del cuerpo frente a la falta de comida que heredamos de nuestros antepasados. En el pasado, las personas que envejecían tenían menos posibilidades de procurarse alimento cazando animales, tarea para la que se necesitaba mucha destreza física. Al tener un menor acceso a la comida, el cuerpo de las personas que envejecían debía adaptarse para conservar más energía, es decir, para acumular más grasa. De esta manera, la grasa tenía más utilidad que el músculo a la hora de asegurar la supervivencia.

Si somos sedentarios y ya pasamos los 30 años, nuestro cuerpo empieza silenciosamente a quemar cada vez menos calorías. Por esta razón, aún cuando no aumentamos la cantidad de comida que incorporamos, engordamos casi sin darnos cuenta. La cosa empeora si vamos agregando cositas a nuestra alimentación cotidiana.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Clarin.com

05 Diciembre 2014

A los 44 años y luego de sufrir neumonía murió en Gran Bretaña Keith Martin, conocido en todo el planeta por convertirse oficialmente en el hombre "más gordo del mundo". Con muchísimos problemas de salud en la mayoría de su edad adulta, Martin no soportó las múltiples complicaciones que vivió durante los últimos años de vida.

El hombre, quien vivía postrado, reconoció que la mayoría de su sobrepeso se debía a la gran cantidad de comida chatarra que consumía a diario: 20 mil calorías, diez veces más de lo recomendado para gente de su misma edad. El régimen de Martin impresionaba: estaba compuesto por seis huevos fritos para el desayuno, y pizzas, kebab, comida china y Big Macs para el almuerzo y cena. Todo regado por litros de café y gaseosas colas.

Pero su ingesta no terminaba allí. El día se complementaba con snacks de todo tipo, chocolates, sandwiches, dulces, galletitas y otro tipo de comidas.

Martin llegó a pesar 444 kilogramos, momento en los que sufrió demasiadas complicaciones de salud. Es por eso que en marzo último decidió someterse a una cirugía gástrica que le posibilitó perder más de 150 kilos. El médico que lo operó atribuyó a cuestiones psicológicas el comportamiento de Martin.

"Keith, como muchas personas, tenía algunos problemas emocionales y se volcaba a la comida para confortarse", señaló Kesava Mannur, quien lo sometió al cinturón gástrico. "Ese tipo de comportamiento no es nada nuevo, pero lo que sí es nuevo es cuán fácil es para la gente en esa situación comprar un montón de comida barata", añadió en declaraciones recogidas por el diario Mirror.

Martin se hizo famoso cuando protagonizó el documental 444 kilos y casi muere, que emitió el Canal 4 británico. Su historia se hizo conocida en todo el mundo porque permitió que se conociera el método con el cual logró bajar 150 kilos.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AP

02 Diciembre 2014

El presidente de Bolivia Evo Morales, sugirió hoy que los miembros de las Fuerzas Armadas que no cuiden su aspecto físico no puedan ascender en la escala militar.

"El pueblo ¿cómo quiere ver al militar, sea sargento, suboficial, oficiales? Quieren verlos físicamente preparados, intelectualmente formados", aseveró Morales durante la entrega de equipamiento deportivo para la Escuela Naval Militar de un pueblo de la región de Cochabamba (centro).

Según el mandatario, estar formados físicamente es la "tarea" y la "responsabilidad" de los militares.

"Vamos a exigir (...) al oficial que no cuida el aspecto físico, como les planteaba en la reunión semanal con el mando militar, qué mejor (que) ese oficial no tenga derecho a ascender", arguyó.

También señaló que otro de los objetivos que debe tener el Ejército boliviano es el de formar, en sus filas, a atletas preparados para representar al país en competiciones internacionales.

"Ahora no veo, no escucho que cadetes u oficiales estén compitiendo y garantizando medallas en eventos deportivos internacionales", agregó.

Morales, un reconocido amante del fútbol, ha reprochado en otras ocasiones a profesionales bolivianos que no estén en buena forma física y también ha lamentado públicamente los malos resultados de los atletas de su país en competiciones deportivas internacionales.

En septiembre pasado, durante una visita a una escuela de formación, el gobernante riñó a futuros maestros de gimnasia porque no fueron capaces de saltar vallas y parecían, a su juicio, mujeres embarazadas.

Redacción Leo.bo

Fuente: EFE

05 Noviembre 2014

La revista PLUS Model publicó un revelador reportaje de la modelo de tallas grandes Katya Zharkova y una serie de impactantes estadísticas sobre cómo el tamaño medio y el peso de las modelos han cambiado en las últimas dos décadas.

Su posición plantea una serie de preguntas acerca de cómo hemos llegado a ver las figuras femeninas ideales, y nos recuerda que hubo un momento en que no se esperaba que las modelos aspiraran a ser tan delgadas.

Mira a continuación las impresionantes imágenes sacadas por la fotógrafa Victoria Janashvill, junto con algunas de las estadísticas.

 “Hace diez años las modelos de tallas grandes, utilizaban en promedio tallas entre la 12 y la talla 18” señala el artículo.

Victoria Janashvili “La mayoría de las modelos de agencias de tallas grandes hoy en día utilizan tallas entre 6 y 14, y los clientes a veces siguen expresando su descontento” dicen los editores.

 “La mayoría de las modelos de pasarela cumplen con los criterios físicos de índices de masa corporal para la anorexia”.

 “El 50% de las mujeres usan una talla 14 o más grande, pero la mayoría de las tiendas de ropa estándar se adaptan a tamaños de 14 o más pequeños.”

“Si seguimos ignorando y creemos que dependemos de los demás para decidir lo que queremos ver, el cambio nunca va a suceder. Tenemos que ser proactivos, pacientes y realistas”, advierten.

Nadie debería ser alentado a morirse de hambre o de odiar sus propios cuerpos, ya que no coinciden con los estándares y ficciones photoshopeadas poco realistas que forman parte de los anuncios y la publicidad que vemos a diario. Todos deberíamos adoptar una actitud más realista, natural y positiva hacia nuestros cuerpos.

La fotógrafa Victoria Janashvill dice que espera que campañas de concientización del cuerpo como ésta, ayuden a las mujeres con más curvas a sentirse más aceptadas. “No me gusta la etiqueta de “tallas grandes” en general”, dice ella. “Algunas mujeres tienen más curvas, algunas mujeres son más flacas, otras un poco más bajas o un poco más altas y creo que cada una de ellas tiene su belleza propia”.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Venezuelaaldia

31 Octubre 2014

Un simple comentario cruel puede cambiar completamente la vida de una persona. Tras ser avergonzada por su novio debido a su obesidad, una londinense de 22 años se embarcó en una cruzada para tomar el control de su cuerpo y perdió 82 kilogramos.

Paige Way, quien solía pesar 145 kg, se encontraba manteniendo relaciones sexuales con su novio cuando éste le dijo que su estómago interfería en el acto. Esas palabras le rompieron el corazón.

"Yo era 'la gorda' de mi grupo de amigas. Los hombres decían cosas horribles como 'Dios, miren su tamaño'. No tenía confianza, pero trataba de hacerme creer a mí misma que era feliz siendo gorda. (...) Cuando mi novio hizo ese comentario, supe que no podía engañarme más", dijo.

Paige, cuya dieta consistía en grandes cantidades de comida chatarra, pesaba tanto que en marzo de 2013 un médico le dijo que estaba en peligro de sufrir problemas cardíacos y de que se le cayeran los dientes, según informa The Mirror.

Unos meses más tarde, decidió hacer un cambio: terminó su relación con su novio y empezó a hacer modificaciones en su rutina alimenticia. Durante 90 días se sometió a una dieta de jugos y perdió 50 kilos, pero este cambio tuvo efectos secundarios.

"Era horrible. Estaba feliz de haber perdido peso, pero me sentía terrible. Mis períodos se detuvieron y era un desastre emocional. Después de tres meses, no pude tolerarlo más y decidí perder peso de una forma más saludable", dijo.

Durante los siguientes ocho meses, se alimentó con pequeñas porciones de comida saludable como frutas y ensaladas y todas las semanas caminó ocho kilómetros con su hermana. Ahora pesa tan solo 60 kilos.

"Nunca me he sentido mejor conmigo misma. (...) Creo que todo aquel que no se sienta conforme con su cuerpo debería dar el salto y hacer algo sobre ello. Si yo puedo hacerlo, cualquiera puede", aseguró.

Sin embargo, esta transformación le ha hecho perder a algunas amigas, celosas de la atención que recibe. "Es una lástima que no puedan estar felices por mí, pero al menos ahora se quiénes son mis verdaderas amigas".

También destacó que está agradecida por los dichos de su ex novio, ya que de otra forma no habría conseguido la motivación para dar el paso hacia la salud. "Siempre que pienso en esa noche me avergüenzo. Pero me hizo hacer un cambio. Ahora estoy más feliz que nunca".

Redacción: Leo.bo

Fuente: Tvnws

09 Octubre 2014

Ahora se conoció un estudio que relaciona directamente la obesidad con el uso de los dispositivos electrónicos.

De acuerdo a un análisis usar una computadora o un teléfono inteligente durante la noche podría ser el causante de algunos kilos de más.

Algunos expertos en Estados Unidos han advertido que hay una relación entre la exposición a la luz azul -emitida por los teléfonos inteligentes y las tabletas- y que perjudica el metabolismo y aumenta el hambre.

El efecto secundario que genera dormir con aparatos electrónicos tiene que ver con la 'hormona de sueño', la melatonina, que según remarcan los expertos se ve perjudicada por estas costumbres.

Según publicó Infobae, los niveles saludables de melatonina promueven patrones de sueño regulares, que ayudan al cuerpo a convertir los alimentos y bebidas en energía de manera eficiente. Si la producción de melatonina se ve afectada, los ciclos de sueño del cuerpo se alteran y esto detiene todo ese proceso de alimentos en el cuerpo que es tan eficiente.

Científicos de la Universidad de Granada, España, descubrieron que las inyecciones de melatonina ayudaron a combatir la obesidad y la diabetes en ratas mediante la regulación de sus sistemas. El nuevo estudio, llevado a cabo por expertos de la Universidad de Manchester, está analizando cómo la regulación de los patrones de sueño podría ayudar a los pacientes que ya tienen diabetes, una enfermedad a menudo vinculada con la obesidad.

Su trabajo está todavía en curso, pero hasta ahora el equipo ha encontrado un vínculo entre los patrones circadianos -la regulación de los relojes internos y el dormir- y enfermedades como la obesidad y la diabetes.

Estudios estadounidenses previos ya han sugerido que el uso de una computadora o un teléfono inteligente en la noche puede causar aumento de peso, ya que aumenta los niveles de hambre incluso después de haber comido.

El coautor del estudio Ivy Cheung, de la Universidad de Northwestern, en Chicago, explica que la exposición a la luz tenue, se asoció con un aumento en el hambre que comenzó 15 minutos después del inicio de la luz y todavía se mantuvo presente casi dos horas después de la comida.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: AFP

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