Santa Cruz de la Sierra
13 Noviembre 2014

El hombre más alto del mundo, 2,51 metros, y el más bajo, 54,6, fueron a tomar un té en Londres. Parecería el principio de un chiste, pero ocurrió de verdad. La reunión fue organizada por el libro Guiness de los récords.

Se trata de Sultan Kösen de nacionalidad turca y Chandra Bahadur Dangi, nepalí. Ambos se reunieron en un jardín del centro de Londres para tomar té y charlar por un rato. "Estoy feliz de encontrarme con el hombre más alto del mundo, tenía curiosidad por ver a mi extremo opuesto", dijo Dangi, de 75 años. "Me preguntaba a qué altura de la pierna me llegaría", respondió el turco Sultan Kösen, de 32 años.

La gran altura de Kösen es debida a un tumor que le afectó a su glándula pituitaria. En el año 2010 fue operado en los Estados Unidos y está controlado por medicación, por lo que se espera que no crezca más. 

Redacción: Leo.bo

Fuente: AFP

11 Noviembre 2014

Los hombres muchas veces argumentan ser más simples que las mujeres a las que tratan de complicadas y vuelteras, e incluso apuntan que ellas en lugar de manifestar sus deseos, inventan excusas que ellos dicen que ya no creen. 

El sitio Código Nuevo que reúne opiniones desde una mirada masculina elaboró una lista de las "mentiras" que los hombres ya no le creen a las mujeres.

1. No soy celosa. "Ellas nos intentan hacer creer que no hay ningún problema en que tengas amigas, ni tampoco en que salgas de fiesta. Quizá las primeras semanas sea así, pero en cuanto te toman cariño, esa a la que no le molestaba nada de lo que hicieras se convierte en una maldita que cualquier cosa que hagas en la que estén involucradas otras mujeres, aunque no tengas intención de hacer nada, se va a convertir en un huracán de broncas sin sentido".

2. ¿Qué querés hacer? "Lo mejor es no contestar, lo preguntan por intentar parecer comprensivas y tolerantes. En realidad tienen planeadas las citas para los próximos dos años".

3. No estoy enojada o cualquier frase que lleve la palabra "nada". "No me pasa nada, nada a secas y derivados es todo igual a 'te voy a defenestrar con mis amigas maldito cretino'. La pregunta es ¿por qué no nos decís las cosas? Quizás algo no estuvo bien, pero al menos lo podríamos hablar en lugar de intuir que la cara de mala que ponés es porque en algún momento de los últimos 30 segundos hemos herido sus sensibles corazones con una palabra elevada".

4. Hacé lo que quieras. "Esto se traduce en 'Sos mío y, si hacés lo que querés te estrujo'. Si pensás eso, hacelo".

5. Qué linda es tu amiga. "Es una trampa, no caigas. Ya está pensando en mil maneras de matarla entre terribles sufrimientos para que no se acerque a ti".

6. El tamaño no importa. "Entones el de los pechos tampoco".

7. Dame tu móvil un segundo que no tengo batería. "Tus conversaciones de whatsapp y tus mensajes de Facebook van a ser revisados enseguida".

8. Jamás dejaría que un hombre me mantuviese. "Atrevete a no pagar la cena en una cita y esa será la última vez que la veas".

9. Es la primera vez que siento esto por alguien. "Mentira. Las mujeres se enamoran una media de 3 veces por año pero siempre serás el primer gran amor, el primer gran encuentro sexual y el primero que se traga todo lo que dice".

10. No soy una chica fácil. "Lo dicen para justificarse porque se acostaron en la primera cita, y así lo hicieron cada vez, pero es mejor no admitirlo".n sitio que reúne opiniones masculinas desenmascara las excusas que los hombres dicen que "ya no se tragan" de sus parejas femeninas a quienes tratan de "vuelteras". 

Redacción Leo.bo

Fuente: La Capital

10 Noviembre 2014

¿No tengo suerte en el amor?. ¿Solo me atraen los hombres que no me convienen y mis relaciones me dejan cada vez más heridas, que no llegan a cerrar?. ¿Por qué fracaso en el amor?.

Según la psicóloga, sexóloga y psicoterapeuta, Clarisa Hernández (www.psicoclaramente.es) muchas mujeres brillantes, socialmente exitosas, independientes, fuertes y autosuficientes se plantean preguntas como estas al repasar su vida amorosa y comprobar que incluye una larga lista de fracasos, frustraciones y de relaciones poco satisfactorias.

Hernández, autora de ‘El libro del buen amar’ ha identificado cuatro patrones sentimentales que llevan a muchas mujeres a perderse en el amor y explica cómo mirar en lo más profundo para comprender sus relaciones con los hombres y el amor, y la forma de encontrar una nueva y sana manera de amar y ser amadas.

Sobre la razón por la que muchas mujeres exitosas sufren fracasos en el amor, la experta comenta a Efe: “La fuerza para enfrentarse a retos y superarlos se dan en muchas áreas en las que las mujeres alcanzan el éxito gracias a sus capacidades académicas, científicas, artísticas, técnicas o políticas. Incluso pueden ser idealizadas y ser símbolos sociales o culturales de una época, como las denominadas ‘superwomen’ o “supermujeres’".

“Sin embargo –prosigue la experta- ese éxito no sucede en la dimensión amorosa pues se pueden producir dificultades, conflictos personales e interpersonales que terminan en un bloqueo emocional y éste se perpetúa en el intento de establecer nuevos vínculos amorosos duraderos”.

Para la psicóloga, esos fracasos afectivos reiterados son incomprensibles para las personas que rodean a esas mujeres triunfadoras en otros ámbitos. "A veces familia, amigos y compañeros de trabajo no entienden la razón de que esas mujeres se embarquen en relaciones insatisfactorias y destructivas”.

Detrás de esta sucesiva elección de hombres que no le convienen, que puede convertirse en reiterativa, para la psicóloga "en muchas mujeres se encuentra la búsqueda de una manera de satisfacer una imperiosa necesidad de afecto que procede del pasado, en la mayoría de las ocasiones de su infancia”.

“La compulsión por repetir patrones o formas de comportamiento similares indica una forma distorsionada y forzada de dirigir una relación amorosa hacia un destino que no es espontáneo”, añade la autora de ‘El libro del buen amar’.

Estos patrones sentimentales son “una o varias ideas preconcebidas que una mujer maneja ante una situación que no necesariamente es un encuentro amoroso. Ella se encarga de recrear lo que debería ser esa relación, en un intento neurótico de forzar la realidad para que se logren esas ‘tozudas ideas’ suyas”, sostiene Hernández.

Destaca esta profesional que algunos autores han estudiado la relación entre los vínculos que establecieron los sujetos en su infancia con sus progenitores y las relaciones amorosas en su vida adulta, y han comprobado que el “código de la intimidad” que aprendieron los sujetos participantes en dichos estudios , es una experiencia que condiciona la forma de vivir el amor.

“¡Algunas personas quedan atrapadas intentando resolver lo que no pudo suceder en su infancia respecto del amor de sus padres y ese bloqueo sigue perpetuándose en su etapa adulta!”, enfatiza.

La psicóloga Hernández ha identificado cuatro estilos personales de comportamiento que tienden a repetir algunas mujeres exitosas en la vida, aunque perdidas en el amor, y aporta consejos prácticos para salir de cada uno de esos patrones sentimentales inadecuados y cultivar, lo que denomina "el buen amar".

LA BUSCADORA DEL PRÍNCIPE AZUL

Según este modelo:

-- El príncipe es un ser que aparece en el imaginario femenino como alguien atractivo, bueno y valiente. Es el buen chico que toda madre quiere para su hija. Pero la mujer se aburre con este hombre mítico y prefiere buscar un chico rebelde y desequilibrado con el que sentir la pasión y el peligro. Definitivamente está muy ocupada y el aburrimiento ha sido sustituido por los altibajos del amor-pasión y el sufrimiento.

Se vuelve al camino del buen amar cuando:

++ Se prefiere lo cotidiano, lo posible, la ternura, frente a la pasión, a lo extraordinario o a lo imposible. La mujer se tiene que dar cuenta de que el amor imposible es una de las trampas del amor-pasión, un sentimiento efímero que se basa en la dificultad y que su vida, de esta manera, irá a la deriva.

BESADORA DE SAPOS

Según este modelo de amor:

-- El hechizo maligno que ha aprisionado al sapo queda roto por el acto de amor de un beso femenino, que lo convierte en príncipe. La dinámica de este tipo de relación se basa en la obstinación de querer cambiar a la pareja y este objetivo se convierte en una obsesión. Es un reto que no depende de ella, pero la mujer cree que lo conseguirá con sus cualidades personales.

Se vuelve al camino correcto del buen amar cuando:

++ Se reconoce la gran dificultad que supone saber lo que necesitan los demás. Ella debe darse cuenta de que es erróneo creer que a un hombre se le puede proporcionar todo lo positivo sin que él mismo quiera participar e implicarse en el cambio.

MUJER PATERA

Este modelo amoroso consiste en:

-- Esta pequeña embarcación simboliza a aquella mujer que ayuda a un hombre a cruzar de una orilla a la otra. Son mujeres que han sobrevivido a numerosas y difíciles experiencias amorosas, que intentan encontrar hombres desahuciados, a menudo con poca formación, jóvenes e inexpertos, que tienen que empezar de nuevo y que, ante los ojos de esos hombres, ellas son como dioses. La idea es que ese hombre infantil o necesitado de formación o dinero, terminará siendo un hombre de verdad gracias a ella.

Para volver a la senda correcta del buen amar:

++ La mujer se tiene que percatar de que ha dejado de lado sus aficiones o incluso sus amigos y ha apostado tanto por crear a ese hombre completo, que cuando éste decide continuar solo, ella volverá a estar perdida.

MUJER ONG

Según este modelo amoroso:

-- Es aquella mujer que –al igual que una organización no gubernamental u ONG- cuida de los demás, la que se vuelca, la que no sabe decir no, la defensora de los pobres, la que siempre está dispuesta a saltarse los dictados de la razón, cuando cree que tiene ante sus ojos una buena causa. Ella necesita siempre a alguien a quien cuidar, como si fuera una enfermera con un paciente.

Se vuelve al camino del buen amar cuando:

++ Ella empieza a pensar en sus propias carencias personales y a darse cuenta del modo en que intenta compensarlas o negarlas ocupándose de las necesidades de su pareja, en vez de las suyas propias.

¿ESTOY PERDIDA EN EL AMOR?

¿Cómo puede una mujer darse cuenta si está atrapada en alguno de los cuatro patrones sentimentales que la abocan a fracasar en el amor? Clarisa Hernández da algunas claves para averiguarlo:.

“En general, seguir un patrón supone tener unas ideas preconcebidas de cómo hay que guiarse al relacionarse con otros. Si cada relación entre dos individuos que sienten impulsos afectivos o eróticos es diferente, porque las personas son únicas, la existencia de un patrón crea la falsa impresión de que son iguales”, asegura esta psicóloga.

De acuerdo a Hernández, "no es que las personas, en este caso los hombres, sean iguales, sino que las pautas de la relación con ellos se basan en una serie de ideas de la propia mujer que están condicionadas por sus experiencias anteriores, y de ese modo ella intenta evitar el fracaso y ser imprescindible a toda costa".

"Para una mujer, seguir un guión o patrón amoroso también implica intentar ser diferente a como ella es, es decir, llevar una careta que le sirve, tanto para protegerse de los demás, como para crear una imagen más cercana a lo que esa mujer cree que las personas de su entorno esperan de ella", señala esta experta.

“Por lo tanto, tener un patrón sentimental muy reiterativo nos da la pauta de que hay un modelo disfuncional de comportamiento”, precisa esta terapeuta y sexóloga.

Según Hernández “la mujer se acomoda en el código amoroso que más recompensas le ha dado, pudiendo convertirse en su prisionera. La imagen del personaje que quieren representar se apodera de ella y, por eso, los mitos del amor romántico y los cuentos de hadas le vienen como anillo al dedo”.

Redacción: Leo.bo

Fuente: La Prensa

07 Noviembre 2014

Qué es lo primero que se fija un hombre en una mujer. Para muchos la respuesta es: los senos. Pero esto no es nada nuevo, el busto es una de las zonas que genera mayor atracción en el género masculino. ¿Pero por qué ocurre esto? ¿Es cuestión de evolución? ¿Rezagos de la época de lactancia?

Aunque no lo crean, determinar el motivo científico del porqué de esta obsesión masculina ha sido tema de varias investigaciones. Pero hasta ahora no se ha podido determinar a ciencia cierta. Algunas teorías señalan que esta excitación hacia los senos se debe a que de niño uno fue alimentado por los pechos de la madre. Sin embargo, esa hipótesis es muy debatible.

Según indica el portal ABC, existen tres teorías que son las más aceptadas dentro de la comunidad científica, y que logran explicar de una manera satisfactoria esta fijación del hombre.

1) La verdadera fijación está en el trasero

Esta hipótesis, llamada teoría del eco genital, señala que el hombre primitivo se interesaba principalmente por el trasero de la mujer, ya que al caminar con la cabeza gacha y con joroba esta parte femenina estaba en su línea de visión. Sin embargo, al empezar a caminar erguidos y sobre dos piernas cambiaron de campo visual.

Al ya no verse con claridad el trasero, los pechos empezaron a destacar más. La teoría también indica que la evolución hizo que el busto creciera y se balanceara para simular la anatomía del trasero y seguir atrayendo la atención de los hombres.

2) Cuestión de hormonas

Esta teoría tiene como protagonista principal a la oxitocina, hormona que puede liberarse tras la estimulación de los senos. Se  considera que este es el motivo por el cual los hombres sienten mayor atracción hacia los pechos, ya que esta hormona ayuda a fortalecer los lazos entre el hijo y la madre durante el periodo de lactancia, y luego en la pareja durante el acto sexual.

3) ¿Sinónimo de riquezas?

Esta teoría vuelve a centrarse en la evolución. Señala que en la antigüedad una mujer con pechos grandes tenía acceso a gran cantidad de alimentos y podía amamantar en mayor cantidad a los hijos, es decir, una descendencia más sana y fuerte. Complementando esta hipótesis, algunos estudios afirman que los hombres de menos estatus socioeconómico tienden a buscar parejas con pechos grandes, ya que tratan de encontrar alguien que posea recursos suficientes para mantener una familia.

Redacción: Leo.bo

Fuente: El Comercio

29 Octubre 2014

Las mujeres aseguran que los hombres son indescifrables. Ellos dicen exactamente lo mismo de las féminas. Vivimos en una suerte de enjambre de preguntas sin respuestas. Y en esa necesidad por tratar de develar los misterios del sexo opuesto recurrimos a todo tipo de estrategias que van desde la lectura del horóscopo hasta la terapia de pareja. Todo vale cuando de entender al otro se trata.

Dicen, quienes saben, que sólo basta con observar con atención los pequeños gestos para poder llegar a las grandes verdades. En medio (o dentro) de este tipo de teoría hay una que asegura que las posiciones sexuales de los hombres revela el tipo de personalidad que tienen.

Una nota publicada en el portal Askmen.com analiza cómo cada pose refleja miedos, inseguridades, sentimientos y convicciones de los hombres. Acá, un resumen del artículo que servirá para comprenderlos mejor.

Misionero. A esta clase de hombre no le gustan los riesgos y prefiere seguir las reglas al pie de la letra. La osadía no es lo suyo, por eso, en vez de seguir el sueño de la infancia de convertirse en trapecista, optó por trabajar en la misma compañía desde que se graduó de la secundaria. Lo bueno es que, al no tener una desesperación por la novedad, es más probable que sea fiel y monógamo que un hombre aventurero y amante de la libertad.

El perrito. En esta posición el hombre está en situación dominante. Según el portal, esta preferencia revela un profundo nivel de inseguridad que se pudo haber gestado por los innumerables rechazos sufridos en la adolescencia. De todos modos, también puede analizar como una forma de querer experimentar el sexo de forma más salvaje. Todo dependerá del cristal con que se mire.

Mujer arriba. Sin dudas es una pose que no demanda mucha acción por parte del hombre, sino más bien todo lo contrario. Puede indicar cierto apego a la comodidad. También podría ser indicativo de un varón con alto grado de confianza en sí mismo porque no necesita mostrarse como “dominante” en la cama.

Cucharita. Esto habla de una necesidad de fusionarse con el otro. La relación afectiva es vital para este tipo de hombres, que suelen ser afectuosos y respetuosos. También podría demostrar una baja autoestima, a raíz de haber vivido una adolescencia inestable. Al menos, eso asegura el sitio Askmen.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Clarin.com

16 Octubre 2014

Elegir entre dos cosas buenas puede ser complicado, más si se trata de dos pulsiones básicas: una suculenta cena (hay que alimentarse para sobrevivir) o una sesión amorosa con una atractiva pareja (hay que reproducirse para continuar la especie), pero ellos lo tienen tan claro que dejan sin razón de ser la creencia popular de que «se les conquista por el estómago». En un descubrimiento realizado con unos pequeños gusanos de laboratorio, pero que bien podría aplicarse a algunos seres humanos, investigadores de la Universidad de Rochester en Nueva York han demostrado que el cerebro masculino suprime la capacidad de localizar los alimentos con el fin de centrarse en la búsqueda de una compañera. A ellas no les pasa lo mismo y la diferencia en el comportamiento entre machos y hembras, según publican los científicos en la revista Current Biology, puede deberse a unas sutiles diferencias en los circuitos del cerebro.

«Si bien sabemos que el comportamiento humano está influenciado por numerosos factores, entre ellos las normas culturales y sociales, estos hallazgos apuntan mecanismos biológicos básicos que no sólo pueden ayudar a explicar algunas diferencias en el comportamiento entre hombres y mujeres, sino también a por qué los diferentes sexos pueden ser más susceptibles a ciertos trastornos neurológicos», dice Douglas Portman, profesor del Departamento de Genética Biomédica en la Universidad de Rochester y autor principal del estudio.

Los experimentos se realizaron con el C. elegans, un gusano redondo microscópico que ha sido utilizado por muchos investigadores para entender los mecanismos fundamentales de la biología. Los autores recuerdan que muchos de los descubrimientos realizados utilizando C. elegans se aplican en todo el reino animal, e incluso han dado lugar a una mayor comprensión de la biología humana. De hecho, tres Premios Nobel en Medicina y Química han sido galardonados por sus descubrimientos relacionados con estas criaturas.

Además, este nematodo es particularmente útil en el estudio del sistema nervioso, ya que permite a los científicos entender en gran detalle el desarrollo, las funciones y las múltiples conexiones de toda su red neural.

En esta ocasión, los investigadores se centraron en la actividad de un solo par de neuronas que se encuentran en C. elegans - llamadas AWA- que controlan el olor. El olfato, junto con el gusto y el tacto, son factores sensoriales críticos que dictan cómo C. elegans entiende y se mueve por su entorno, incluyendo la búsqueda de alimentos, la evitación del peligro y la localización de una pareja.

Hay dos sexos de C. elegans, machos y hermafroditas. Aunque los hermafroditas son capaces de auto-fertilizarse, también se reproducen con los machos, y se consideran hembras modificadas.

Se ha observado previamente que los machos y los hermafroditas actúan de forma diferente cuando se los expone a los alimentos. Si se colocan ante una fuente de comida, los hermafroditas tienden a permanecer allí. Los machos, sin embargo, abandonan la fuente de alimento y merodean por el entorno. Los científicos creen que lo hacen porque buscan pareja.

Los investigadores descubrieron que los mecanismos sensoriales -llamados quimiorreceptores- de las neuronas AWA estaban regulados por la identidad sexual de estas células, que, a su vez, controlan la expresión de un receptor llamado ODR-10. Estos receptores responden a los olores químicos que se desprenden de los alimentos y otras sustancias.

En los hermafroditas, se producen la mayoría de los receptores ODR-10, haciendo a los gusanos más sensibles - y por lo tanto más atraídos- a la presencia de alimentos. En los machos, menos de estos receptores están activos, esencialmente suprimiendo su capacidad -y tal vez el deseo- de encontrar comida. Sin embargo, cuando los machos fueron privados de alimentos, produjeron niveles mucho más altos de este receptor, permitiéndoles concentrarse temporalmente en la búsqueda de alimentos.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Abc.es

03 Octubre 2014

“La masturbación se refiere a la estimulación de los órganos genitales con el objeto de obtener placer sexual y usualmente está dirigida a desencadenar el orgasmo. Puede implicar también la estimulación de otras áreas erógenas para aumentar la excitación”, así lo señala un estudio de José Moral de la Rubia de la Universidad Autónoma de Nuevo León en México.

¿Cuánto sabes de la masturbación masculina? Aquí te damos algunos datos poco conocidos, con información de un artículo publicado en The Conversation y elaborado por Spring Chenoa Cooper, profesora de la Universidad de Sydney, y autora del estudio.

1. ¿Cáncer? Masturbarse unas cinco veces a la semana, reducen el riesgo de padecer cáncer de próstata. Esto es porque en el proceso se expulsan agentes cancerígenos potenciales.

2. Cuida el azúcar. Previene el desarrollo de diabetes tipo 2, esto se logra al mejorar el estado de salud del organismo.

3. Más feliz. El orgasmo producto de la masturbación aumenta el nivel de endorfina (la hormona de la felicidad) en el torrente sanguíneo, por lo que reduces el riesgo de padecer depresión.

4. Cuida el sistema reproductivo. La masturbación también puede prevenir indirectamente la infertilidad porque protege de las infecciones de transmisión sexual (ITS) que pueden conducir a la infertilidad.

“El cuerpo humano necesita orgasmos con regularidad. Estamos programados para ello, y para la salud masculina es fundamental”, afirma la sexóloga Gloria Brame.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Clarin.com

03 Octubre 2014

Matthew Attonley nació hombre, pero se sentía mujer. Era una drag queen conocida como Miss Malibú, y hace siete años decidió operarse para cambiar de sexo. Así, Matthew se convirtió en Chelsea. Pero ahora, que tiene 30 años, está arrepentido. Quiere volver a ser hombre porque, dice, ser mujer es agotador.

Según explicó al diario Closer, se dio cuenta de que quiere volver a ser hombre porque es "extenuante" ser mujer. La transexual explica que vestirse, maquillarse y actuar como una mujer es muy duro. Además, señala que nunca se sintió valorada como tal y que por muchas operaciones a las que se someta nunca fue aceptada plenamente como una mujer.

Por eso, le está pidiendo al sistema de salud de su país que le pague las operaciones necesarias para recuperar su identidad sexual y volver a ser Matthew. Chelsea arguye que, debido a su estado de depresión y ansiedad, no puede trabajar y tiene que vivir de las prestaciones sociales del estado.Su decisión ha sido duramente criticada por la asociación británica de contribuyentes, ya que entienden que no es un caso de salud que el sistema público deba cubrir. Un tratamiento de cambio de sexo está valorado en unos 18.000 euros.

Mientras tanto, se cortó el pelo y ya se está inyectando testosterona, en su afán de volver a ser un varón.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: AFP

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