Santa Cruz de la Sierra
11 Septiembre 2015

Dicen que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte para denotar las diferencias entre los dos sexos. Un nuevo estudio revela que también difieren en el momento del día en que son más activos en el sexo. Mientras que los hombres prefieren hacerlo por la mañana, ellas son más nocturnas.

Se trata de un estudio de la marca de juguetes sexuales Lovehoney realizado con 2.300 adultos. En concreto, el intervalo de tiempo en que las mujeres tienen la libido más alta es entre las 23 y las 2 horas. Por su parte, los hombres se activan más entre las 6 y las 9 de la mañana. Según los datos del estudio, sólo un 16% de los varones encuestados confesó querer tener sexo antes de dormir.

Esta investigación también revela que un 68% de las mujeres y un 63% de los hombres han salido con alguien cuyo deseo sexual no era compatible con ellos. Además, otra de las diferencias entre los dos sexos se encuentra en el deseo sexual. La mitad de los hombres afirmaron que su interés era constante; en cambio las mujeres piensan que su estado de ánimo afecta a su deseo.

Richar Longhurst, copropietario de Lovehoney, dio un poco de esperanza a esta incompatibilidad: “Lo que es alentador es que la mayoría de la gente tiende a encontrar la felicidad sexual con una pareja que tiene necesidades similares.”

Redacción: Leo.bo

Fuente: Imujer.com

10 Septiembre 2015

La liberación sexual sigue creciendo. Las nuevas generaciones, en general, asumen con total naturalidad el bi, trans, homo y tantos otros géneros, que años atrás eran casi insultos.

Gran parte de la sociedad, que se define como “normal”, con o sin aceptación de la diversidad, se sigue preguntando las causas de tal cuestión, como si existiera una anormalidad, enfermedad o algún hito terrible que determinó la diferencia. La pregunta es siempre la misma: ¿son elecciones que hacemos o nuestra sexualidad viene ya impuesta como sello con nuestro nacimiento? Innato o adquirido, la ciencia sigue investigando, pero cada vez hay mayores certezas de bases biológicas prenatales como predisponentes. La orientación sexual, al igual que la zurdera responderían a un patrón biológico.

Los heteroflexibles se definen como heterosexuales y, en cierta forma, lo son. Los encuentros esporádicos que buscan son totalmente libres y sin compromisos emocionales. No son bisexuales. No se enamoran de sus parejas, no ventilan sus preferencias ni desean a los dos sexos por igual.

Para la mayoría de los gays, los heteroflexibles son excelentes amantes. Y es que, como se brindan esporádicamente, en secreto y con tanta curiosidad, lo dan todo. Se dejan, disfrutan y quieren más.

Por su parte, el bicurioso desea encuentros genitales con penetración. No suele besar al hombre ni practicarle sexo oral, aunque sí le gusta recibirlo.

Lejos de ser una moda, el psicólogo Alfred Kinsey ya estableció una escala sobre la orientación sexual humana en 1950. Determinó que, al igual que la escala de grises (de blanco al negro), algunas personas nos sentimos atraídas por personas del otro sexo en la totalidad de los aspectos, otras, en algún porcentaje y algunas otras en ninguna. Ya por los ´50 estableció estos grados: arranca en 0= heterosexual y llega a 6=homosexualidad exclusiva y dominante.

Según su estudio, la mayoría de las personas nos encontramos en los grados 1 y 2.

El heteroflexible disfruta de esta práctica y lo hace por diversión, para salir de su rutina marital, para aprender, por curiosidad y tantos otros motivos personales.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Tvnws

05 Septiembre 2015

Se trata de fenómeno de "desequilibrio de género". Además, las mujeres son consideradas más confiables que los varones en cuestiones laborales y ocupan la mayor cantidad de empleos.

Una investigación reveló que en una ciudad de China los varones suelen relacionarse sentimentalmente con tres mujeres a la vez. Esto debido a que la población femenina es significativamente superior en número a la masculina.

El singular fenómeno de "desequilibrio de género" se registra en Dongguan, provincia meridional de Cantón, y las cifras del último relevamiento provocaron que un hombre de esa localidad que sólo tenga una novia sea considerado como una "vergüenza".

Y, si piensan que las mujeres sufren de alguna manera el hecho de compartir a sus parejas, están muy equivocados, pues ellas prefieren hacerlo que quedarse sin novio.

Además, las empresas tomaron como política de empleo contratar más a mujeres que a varones, pues según dicen sus funcionarios, son más confiables que los chicos. Por ello, los hombres comentan que en ese lugar es más fácil encontrar pareja que empleo.

Pero las situación no para allí, al ser las mujeres las más favorecidas para los trabajos, son ellas las que también mantienen a sus parejas.

"Hay muchas mujeres en Dongguan, y lo que quieren no es dinero, sino un hombre", explica un Xiao Lin, un hombre desempleado que vive en la ciudad.

Redacción Leo.bo

Fuente: La Capital

02 Septiembre 2015

Los preservativos se venden con distintos estilos y texturas, pero cuando se trata de tamaño, la mayoría de los hombres optan por la talla única.

Sin embargo, según un estudio publicado por el Consejo de Información y Educación sobre Sexualidad de Estados Unidos, los condones se desprenden durante las relaciones sexuales más de un cinco por ciento de las veces. Otro estudio, realizado por el Consejo Indio de Investigación Médica, dijo que hasta el 20 por ciento de los preservativos no funcionan correctamente debido a que no adoptan el tamaño correcto de los hombres que lo usan.

Ahora, el diseñador taiwanés Guan-Hao Pan creó una gama de condones que garantiza que los hombres siempre elijan el tamaño adecuado. Los preservativos Love Guide se empaquetan en tubos de colores brillantes, con una circunferencia que corresponde a la de los condones en su interior.

Vienen en cinco tamaños, cada uno representado por un vegetal o fruta, desde el pepino (el más pequeño, que mide tres centímetros de diámetro) hasta el calabacín, de cinco centímetros. Otros tamaños se comparan con la banana, la zanahoria o el nabo.

Cada tubo contiene 12 paquetes con un condón, que están diseñados para parecerse a las rebanadas de la fruta o verdura en cuestión.

En declaraciones a la revista Dezeen, Pan dijo: "Los estudios demuestran que más del 60 por ciento de los usuarios eligen un tamaño incorrecto cuando van a comprar. Además de la incomodidad, la selección de un tamaño inadecuado aumenta el riesgo de deslizamiento y ruptura".

"Un condón se hace mucho menos eficaz si no tiene el tamaño correcto, o su punta no se comprime cuando se usa", agregó. "Puede causar embarazos y/o enfermedades de transmisión sexual".

El diseño de Pan aún no está en producción. Un sondeo no científico entre las mujeres en la redacción del diario británico The Telegraph sugirió que los hombres tímidos nunca serían lo suficientemente valientes como para agarrar el tubo de pepino (el más pequeño) y pasar por la caja del supermercado; a diferencia de la variedad de calabacín (el más grande), que probablemente será el que más rápido desaparezca de los estantes.

Otros han señalado que, al menos en Reino Unido, los pepinos, las zanahorias, las bananas y los nabos son todos más o menos del mismo tamaño, y que nadie parece saber la diferencia entre un pepino y un calabacín.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Tvnws

28 Agosto 2015

Unicef alertó a las mujeres sobre las frases que pueden estar indicando que la relación es tóxica. "Identifica los mensajes, ¡eso no es amor!", explica desde la cuenta de Facebook.

En plena era de los smartphones, en la que puede dar un auténtico ataque de nervios si se olvida el teléfono móvil en la casa, está claro que una buena parte de las relaciones sentimentales se suceden a través de aplicaciones como WhatsApp.

Es habitual mandar decenas de mensajes a lo largo del día con la pareja para explicar como estamos pasando la jornada. La mayoría de ellos son amigables. Sin embargo, existen una serie de textos que pueden indicar que el çonyugue no te quiere. Al menos, así lo ha explicado la cuenta de Facebook de Unicef.

La Organización No Gubernamental ha subido una imagen a su cuenta de Facebook en la que recopila cinco situaciones que pueden denotar que puede ser mejor abandonar la pareja. La instantánea forma parte de una campaña llamada "No te cortes" que ha sido promovida en la Comunidad de Madrid a través de las redes sociales y que busca combatir la violencia machista desde su momento más primigenio. Es decir, desde que comienza a través del teléfono móvil con lo que, en un principio, parece un inocente mensaje. "¿Recibes o mandas mensajes como estos? Ten claro que no es amor ¡Identifícalos!", explica a través de su cuenta.

A continuación cinco mensajes que indican que la relación es tóxica:

1. "Hacés más caso a tus amigas que a mi".

2. "No quería hacerte daño, sabés que lo hago porque te quiero".

3. "Ey bonita ¿qué te pusiste hoy? Sabés que no me gusta que los demás vean lo que es mío. Mandame fotito para darte el OK".

4. "¿Conectada a esta hora? ¿Si no es conmigo con quien hablás?"

5. "Si me dejas, recuerda que tengo unas fotos que no te gustaría que los demás vieran".

De esta forma, Unicef pretende concientizar a las mujeres de que la violencia de género no se inicia con agresiones físicas, sino con comportamientos concretos que, poco a poco, pueden tornar en violencia. "La violencia no se inicia normalmente con agresiones físicas sino con comportamientos de dominio y abuso, sin que, en muchas ocasiones, la adolescente tenga conciencia de estar sufriendo dicha violencia", explica el grupo en su página Web en español y, a su vez, también en Facebook.

A su vez, mediante la imagen (que ya ha sido compartida por más de 4.000 personas), la organización busca que las mujeres abandonen las relaciones tóxicas antes de que sea demasiado tarde. La campaña -que ha usado como soporte las conversaciones de miles de usuarios de WhatsApp- ha recibido ya miles de "Likes" en esta famosa red social, así como algún que otro comentario que afirma que la violencia de género no solo afecta a las mujeres, sino también a los hombres.

Redacción Leo.bo

Fuente: La Capital

13 Agosto 2015

Los resultados de un estudio de un grupo de investigadores sobre más de 5.700 personas revelaron que las chicas padecen más trastornos, pero que el hombre demora tres veces más en reponerse de la separación.

Un equipo de científicos de la universidad estadounidense de Binghamton, en Nueva York, y del University College de Londres concluyó que las mujeres experimentaban más dolor que los hombres tras una separación, pero que luego eran capaces de aprender y sobreponerse, mientras que ellos siguen adelante sin recuperarse.

Los especialistas realizaron una nueva encuesta en más de 5.700 personas para bucear aún más en los efectos del desamor y lo publicaron en la revista Evolutionary Behavioural Sciences.

De acuerdo a lo expresado por el investigador de antropología en Binghamton University y líder del estudio, Craig Morris, estas diferencias tienen un fundamento biológico y casi económico: "En términos simples, las mujeres evolucionaron para invertir mucho más que un hombre en una relación", destacó el profesional».

El origen de esta diferencia se remontaría, según su hipótesis, a un pasado muy lejano: "Un breve encuentro amoroso podría conllevar nueve meses de embarazo seguido de muchos años de lactancia para las mujeres ancestrales, mientras que los hombres podrían irse literalmente unos minutos después del encuentro, sin tener inversión biológica alguna".

Esto explicaría que las mujeres sean más exigentes sobre la selección de una pareja de calidad, y por ello más sensibles a su pérdida. Y también explicaría que los hombres sintieran menos dolor al principio, ya que ellos evolucionaron, según Morris, para competir por la atención de las mujeres.

"El hombre probablemente sienta la pérdida profundamente y durante un período de tiempo muy largo a medida que comprende que debe volver a empezar a competir de nuevo para reemplazar lo que ha perdido". Pero, en ese caso, tienden a reaccionar ante una ruptura de una manera más autodestructiva: "Esto puede durar meses o años. Ellos tienden a 'seguir adelante' con frecuencia con otra relación", relató Morris.

En cuanto a la forma de vivir las sensaciones, la investigación reveló reflejó que las mujeres sufrieron emociones más intensas tras la separación. La ira, ansiedad, depresión y miedo, así como la incapacidad para funcionar en el trabajo y en los estudios, aparecieron como síntomas extremos de la ruptura de pareja. Estas también tuvieron su reflejo en respuestas físicas, que ellas experimentaron con más intensidad que los hombres, y que fueron las siguientes: náuseas, incapacidad para comer, ataques de pánico, cambios no deseados en el peso y una sensible merma del sistema inmunológica.

Del lado masculino, mostraron una mayor intensidad en la pérdida general de concentración y la insensibilidad emocional.

Según Morris, la mayoría de las personas experimenta un promedio de tres rupturas amorosas antes de alcanzar los 30 años, y al menos una de ellas afecta lo suficiente como para interferir sustancialmente en la calidad de vida durante semanas o meses: «La gente pierde trabajos, los estudiantes no van a clase y algunos individuos pueden desarrollar patrones de comportamiento extremadamente destructivos después de una ruptura sentimental", explicó el profesional. Por ello defendió que entender mejor estas respuestas puede ayudar en el apoyo del dolor tras la ruptura de una relación y para tratar de mitigar sus efectos en individuos de alto riesgo.

Redacción Leo.bo

Fuente: La Capital

12 Agosto 2015

En España se preparan para el estreno de la segunda temporada de Adan y Eva (Dating Naked, en su versión en inglés), un reality show en el que un grupo de hombres y mujeres conviven en una isla paradisíaca con el fin de encontrar pareja.

Según los distintos medios de ese país, para esta edición los productores escogieron a hombres bien dotados. De todos modos, indicaron que, de las más de 2 mil personas que se presentaron para estar en el programa, eligieron a un grupo muy diverso. Habrá un asiático, un negro y un fisicoculturista.

La intención de la producción fue mezclar sujetos con cuerpos torneados con sujetos que jamás pisaron un gimnasio. ¿El objetivo? Aumentar la competencia en la isla entre los participantes.

En su primera temporada Adan y Eva - producido por Eyeworks España para Canal Cuatro - se convirtió en un verdadero éxito de audiencia. La versión que realizaron en Estados Unidos también tuvo buenos resultados.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Tvnws

04 Agosto 2015

Hombres y mujeres regulan de manera distinta su temperatura corporal y no responden del mismo modo ante los aires acondicionados, según han observado investigadores del hospital Universitario de Maastricht (Holanda) que han presentado sus resultados en la revista Nature Climate Change.

La investigación concluye que el cuerpo masculino suele generar más calor que el femenino con un mismo nivel de actividad, por lo que los hombres suelen preferir que el aire acondicionado esté a una temperatura más baja que las mujeres.

Los autores del trabajo recuerdan que los protocolos de climatización de edificios se basan en una normativa establecida hace medio siglo que toma como referencia el metabolismo de un hombre de 40 años y 70 kilos.

Esta discriminación térmica supone una incomodidad para muchas mujeres y provoca problemas de convivencia en los lugares de trabajo, señalan los investigadores. Además, añaden, se gasta más energía para climatizar de la que sería conveniente en muchos casos, lo que supone un gasto económico innecesario para las empresas y un exceso de emisiones contaminantes para el planeta. "Los sistemas de refrigeración y los de calefacción deberían regularse en cada edificio en función de las personas que trabajan en él", ha declarado por correo electrónico Boris Kingma, primer autor de la investigación.

Estudios anteriores habían observado que los hombres suelen preferir trabajar con una temperatura ambiental unos tres grados más baja que las mujeres. Así, mientras los hombres prefieren -de media- que las oficinas estén a 22 grados, las mujeres se sienten mejor a 25.

Pero ningún estudio había aclarado la causa de esta discrepancia. ¿Es por una cuestión de carácter o de metabolismo? ¿Es que los hombres son más calurosos y las mujeres más frioleras? ¿O es que el cuerpo masculino y el femenino generan y disipan el calor de manera diferente?

La nueva investigación es la primera que relaciona las preferencias de temperatura de hombres y mujeres con el metabolismo de cada persona. Y llega a la conclusión de que la zona de máximo confort térmico es la misma para ambos sexos: cuando la superficie de la piel se encuentra a unos 33 grados.

Ningún argumento, por lo tanto, para pensar que hay un sexo fuerte capaz de tolerar el frío con una sonrisa y un sexo débil que necesita ser arropado para sentirse a gusto. Lo que ocurre en realidad es otra cosa: el cuerpo masculino suele generar más calor interno y necesita más frío exterior para alcanzar la temperatura superficial confortable de 33 grados. El cuerpo femenino, al no producir tanto calor interno, no necesita que la temperatura exterior sea tan baja.

En la investigación, que se enmarca en un proyecto más amplio sobre las preferencias de temperatura de la población femenina, han participado 16 mujeres con una media de edad de 23 años a las que se pidió que realizaran un trabajo de oficina que requería poca actividad física. Les colocaron sensores de temperatura en catorce puntos de la piel y se calculó cuánto calor generaba su cuerpo con un calorímetro. También se analizó qué porcentaje del cuerpo estaba formado por grasa, una variable que afecta a la producción y disipación de calor. Y se les pidió que contestaran una breve encuesta en la que puntuaron su sensación subjetiva de confort ­térmico.

Los resultados indican que su cuerpo emitía 48 vatios por metro cuadrado (W/m2), una cifra significativamente más baja que los 70 W/m2 que se toman como referencia para personas que realizan trabajo de oficinista sentadas. Ante esta observación, sostiene el investigador Boris Kingma, "los valores de referencia actuales deberían corregirse e incluir los valores reales de las mujeres para reducir el sesgo de discriminación de género en las predicciones de confort térmico".

Los valores de referencia se establecieron en los años 60 a partir de las investigaciones de Ole Fanger, un pionero en el estudio del confort térmico. Aunque Fanger se dio cuenta de que hay diferencias entre personas en las preferencias de temperatura, llegó a la conclusión de que la mayoría de la población tiene preferencias similares. Como referencia, se tomaron los valores de un hombre de mediana edad.

Cincuenta años más tarde, se sabe que el confort térmico varía según el sexo, según la edad y según el índice de masa corporal de cada persona. Las personas obesas, por ejemplo, suelen disipar peor el calor corporal que las delgadas, por lo que a menudo prefieren el aire acondicionado a una temperatura más baja. Las personas ancianas, por el contrario, suelen generar menos calor corporal y preferir el aire a una temperatura más alta.

Los autores de la investigación recuerdan que el consumo de energía en edificios residenciales y de oficinas representan el 30% de las emisiones globales de CO2 y destacan que sus resultados son relevantes de cara a mitigar el cambio climático. Ignorar las diferencias entre personas, escriben en Nature Climate Change, hace que "los edificios sean energéticamente ineficientes", ya que sus ocupantes contrarrestan las deficiencias de la climatización abriendo ventanas o poniendo en marcha ventiladores.

Los investigadores defienden mejorar la eficiencia energética de los edificios ajustando la climatización al perfil de sus ocupantes. "Siempre habrá personas que no estén satisfechas con las condiciones ambientales en grandes edificios", declara Kingma. Pero "en edificios residenciales y de oficinas es posible mejorar". Por el contrario, en edificios por los que pasa una población amplia y heterogénea, como aeropuertos y centros comerciales, "es más difícil".

Aun así, habrá que realizar estudios más amplios antes de cambiar las normativas, sostiene Joost van Hoost, de la Universidad Fontys de Ciencias Aplicadas de Eindhoven (Holanda), en otro artículo publicado en Nature Climate Change. Las dieciséis participantes en la investigación son "una muestra pequeña" y "una reevaluación a gran escala puede ser necesaria para convencer" a los distintos sectores implicados en la climatización de edificios.

Redacción: Leo.bo

Fuente: LaVanguardia

Últimas Noticias

Prev Next

El TSE brasileño Investigan campaña de J…

El TSE brasileño Investigan campaña de Jair Bolsonaro

El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil acató el pedido del Partido de los Trabajadores...

De la caravana de migrantes hondureños M…

Autoridades mexicanas abrieron este sábado su frontera para dejar pasar a mujeres y niños que...

En frontera con Chile 200 vehículos ileg…

En frontera con Chile 200 vehículos ilegales fueron decomisados

El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, informó el viernes que alrededor de 200 vehículos ilegales...