Santa Cruz de la Sierra
30 Marzo 2018

Un estudio realizado por la Universidad de California en el cual analizaron la vida sexual de 129 mujeres, descubrieron que tener intimidad trae grandes beneficios a la salud y no solo eso, también nos ayudará a lucir más jóvenes, y para ello, es necesario una cantidad mínima de sexo para que haga un efecto positivo.

Y es que los especialistas mencionaron que la frecuencia con la que se tiene intimidad repercute en nuestro organismo y para sorpresa de muchos, la dosis perfecta para evitar envejecer es nada más y nada menos que tener intimidad mínimo una vez a la semana.

Sí, como lo leíste muy bien, tener una noche de pasión ayudará a que las células envejezcan más lento y hasta tiene un impacto positivo para mejorar aquellos malos hábitos para evitar que tenga repercusiones en la piel como una mala alimentación, exceso de bebidas embriagantes, consumo de tabaco, insomnio, entre otros.

Incluso ese mismo estudio demostró que tener mayor intimidad también tiene repercusiones positivas en el humor de las mujeres y desde luego, también mejora la relación con la pareja pues los problemas son menores.

Eso sí, el sexo debe ser porque se desea y no por obligación o solo por querer ser joven, pues cuando se tiene intimidad de manera involuntaria, no tiene los mismos efectos, según con expertos de la Universidad de Yale, quienes mencionan que muchos matrimonios después de cierto tiempo tienen relaciones por cumplir y de manera monótona, lo que se traduce en varios problemas.

Así que cada vez que tengan ganas de tener una noche de pasión porque así lo desean, tu cuerpo se beneficiará en gran medida.

De hecho los hombres también se benefician pues una investigación realizada en la Universidad de Quebec, refiere que los hombres queman más calorías que las mujeres durante el sexo, así que es más probable que ellos puedan bajar ciertos kilitos en los encuentros amorosos, pues pierden alrededor de 4.5 calorías por minuto, mientras que las mujeres solo queman 3.1 calorías, desde luego la posición también juega un papel importante.

ALGUNOS OTROS BENEFICIOS:

-Reduce los niveles de estrés

-Ayuda a no envejecer tan rápido

-Mejora la regulación sanguínea

-Alivia los dolores musculares

-Evita sufrir episodios de depresión

-Sirve para bajar de peso

-Fortalece el sistema inmunológico

-Aumenta la esperanza de vida

-Mejora la actividad cerebral

-Ayuda al corazón

-Mejora la apariencia de la piel y cabello

Redacción: Leo.com

Fuente: Isalud.com

26 Marzo 2018

En las clases de educación sexual de mi escuela y de las chicas mayores que conocía me llegaba un mensaje claro: si eras mujer, las relaciones sexuales te iban a doler.

La penetración probablemente te haría sangrar. Si tenías muchas relaciones sexuales probablemente te contagiarías de alguna enfermedad de transmisión sexual, que al final te iba a doler, y si te quedabas embarazada… Ya se sabe que las mujeres no gritan tanto en el parto porque se hayan ganado la lotería.

Mientras los chicos oían hablar de orgasmos y erecciones, a las chicas nos insinuaban que nos preparáramos en silencio para lo que se venía.

Y esa idea, de que deberíamos anticipar molestias durante las relaciones sexuales hace que muchas mujeres crean que sentir algo de dolor durante las relaciones íntimas es parte del paquete, no solo la primera vez sino siempre.

Mientras se afanaban por inhibirnos con la imagen de un bebé asomando por nuestras partes más íntimas, nadie se acordó de mencionar cómo hacer placenteras las relaciones sexuales.

“Simplemente acepté las molestias”                        

“Yo no tenía ni idea de que las relaciones sexuales podían ser otra cosa que no fuera dolor”, dice Jess, de 24 años.

“Estaba tan tensa que era difícil que alguien pudiera entrar en mí, y eso me volvió muy cohibida. Creía que el clítoris era algo que tocabas unos segundos y tenías un orgasmo. Pero eso no era suficiente para hacer que llegara al clímax, así que pensé que debía tener algún problema. Me habían dicho que tener relaciones sexuales podía doler, así que simplemente acepté las molestias”.

Pero el año pasado, gracias a una pareja atenta que Jess define como “un chico al que le gustaba el juego preliminar al sexo y era muy generoso” y a cierta exploración en solitario, esta joven británica se dio cuenta de que el dolor no era algo inherente a las relaciones sexuales.

“Eso es una mentira”, le dijo a la cadena de televisión BBC Three.

Cuándo hay razones médicas y cuándo psicológicas y sociales

La videobloguera Hannah Wilton forma parte de un grupo de veiteañeras que están utilizando YouTube como plataforma para ofrecer una conversación honesta sobre la sexualidad femenina.

“La razón por la que muchas mujeres tienen relaciones sexuales con dolor es porque no nos enseñan a disfrutar de nuestra sexualidad“, dice.

Por supuesto que en ciertas circunstancias, el dolor durante el coito puede ser síntoma de algo más grave.

“El dolor en la vagina puede estar causado por candidiasis (una infección fúngica provocada por una levadura de la especie Candida), por una enfermedad de transmisión sexual, por vaginismo (una condición por la que los músculos del conducto se contraen con fuerza) o por irritación por contacto con el látex de los condones o con el jabón”, dice Swati Jha, portavoz del Colegio de Obstetras y Ginecólogos de Reino Unido (RCOG, por sus siglas en inglés).

Según Jha, “el dolor dentro de la pelvis puede ser consecuencia de una enfermedad inflamatoria en la pelvis, de la endometriosis, de fibroides o del síndrome del colon irritable”, y anima a cualquiera que le preocupe el dolor durante o después de las relaciones sexuales a que consulte su caso con un médico o especialista en salud sexual.

Pero, según la doctora Kirstin Mitchell, investigadora de la Universidad de Glasgow, en Escocia, “también hay toda una variedad de razones psicológicas y sociales para el dolor“.

Ella es la académica que lideró en 2017 un estudio que encontró que casi un 10% de las mujeres sexualmente activas de Reino Unido de entre 16 y 24 años experimentan sistemáticamente dolor durante las relaciones sexuales.

Los autores del estudio definieron dolor sistemático como el experimentado durante tres meses o más.

Derecho al placer

“Si una mujer no tiene el tipo de relaciones sexuales que le gustaría tener, si no está bien excitada, si no tiene la confianza en sí misma para hablar de lo que le gusta o de lo que no le gusta, entonces el sexo puede ser doloroso”, dijo Mitchell.

En opinión de esta experta, “con frecuencia las mujeres sienten que no tienen tanto derecho al placer como los hombres. A veces sienten dolor con las relaciones íntimas y creen que simplemente así es para las mujeres”.

Para llevar a cabo la investigación Intimate Justice: A Critical Analysis of Sexual Satisfaction (“Justicia íntima: un análisis crítico de la satisfacción sexual”), publicado en enero de este año, la investigadora Sara McClelland, de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, les preguntó a hombres y mujeres que describieran qué significaba para ellos una baja satisfacción sexual.

Mientras los hombres le hablaron de aspectos como el aburrimiento o la indiferencia de sus parejas sexuales, las mujeres con frecuencia mencionaban el dolor.

¿Un problema verbal?

Kim Loliya ha experimentado dolor en sus relaciones íntimas y ahora lidera una campaña para reivindicar el derecho de las mujeres al placer, como editora de la revista Sex+zine en internet y como fundadora de un servicio de educación sexual con sede en Londres.

Loliya cree que la incomodidad durante las relaciones sexuales no es necesariamente resultado de un problema físico, sino de uno verbal.

“Las mujeres sienten que no pueden decir que les duele durante las relaciones sexuales. El adoctrinamiento social dice que “a las chicas se las mira pero no se las escucha””, dice Kim.

“Cuando sienten dolor muchas veces las mujeres creen que son ellas las que tienen algún problema y les da miedo que eso afecte a su pareja. Se sienten responsables y avergonzadas por ese dolor. A menudo no se dan cuenta de que lo que desencadena el dolor es la inseguridad para con su cuerpo”.

Para restablecer esa sensación de comodidad y seguridad, la doctora Mitchell anima a las parejas a dar un paso atrás.

“Las relaciones sexuales no tienen por qué ser con penetración. Si te da un gran placer estimular el clítoris con los dedos, haz eso. Siempre debería haber un ascenso mutuo, gradual, en el que uno escucha al otro“.

La desinformación de las películas

Pero las imágenes que nos llegan de lo que son las relaciones sexuales no siempre promueven ese proceso.

“La única representación que mucha gente tiene sobre la logística del sexo es lo que se ve en películas pornográficas o en las de Hollywood“, dice Hannah Witton, la videobloggera de YouTube.

“En ambos casos las mujeres están listas (para la penetración) desde el primer momento. No te muestran la realidad de las relaciones sexuales: las torpezas, los juegos preliminares, la suavidad que se convierte en intensidad pero que en raras ocasiones empieza así. ¡Y tampoco te muestran el lubricante! Lo que puede ser muy erótico”, comentó Witton.

Según Lydia, una británica de 21 años, todavía existe el estigma de que el lubricante es solo para el sexo anal, pero utilizarlo le cambió totalmente la vida sexual.

Antes “me dolían la relaciones sexuales, sentía tensión, irritación y solo quería que se acabaran todo pronto”.

Claire, de 24 años, le dijo a BBC Three que ella empezó a sentir menos dolor cuando tomó más control en sus relaciones sexuales.

“Nos damos más besos, jugamos más antes de la penetración y nos aseguramos de que estoy superrelajada. Después yo tomo el liderazgo del ritmo de la penetración. Eso me funciona mejor que pedirle a mi pareja que vaya más despacio, porque lo hace tres veces y después se olvida”.

Según Kim Loliya, “hay que desaprender eso de que la excitación femenina es complicada o da mucho trabajo, ideas que aún persisten en nuestra cultura”.

“Todavía se asume que lo que es placentero para el hombre debería ser placentero también para la mujer. Pero eso no es necesariamente así, como muchas mujeres te podrán contar. Y ya es hora de que aceptemos eso”, dijo la editora y educadora del Instituto del Placer de Londres.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

19 Marzo 2018

Mujeres y hombres nos cuestionamos en repetidas ocasiones el por qué de los gemidos femeninos durante el sexo. Los hombres por lo general son menos expresivos auditivamente. Aunque la razón de las mujeres no siempre es consciente, esto tiene una razón de ser.

Un estudio de la Universidad Central de Lancashire y la Universidad de Leeds, realizado en 2011, revela que una gran cantidad de las mujeres que emiten sonidos durante la actividad sexual con su pareja, no lo hacen precisamente por una sensación de placer, sino por una especie de poderío y control sobre la situación.

Según los resultados de encuestas realizadas a mujeres entre los 18 y los 48 años de edad, se pudo establecer que los sonidos producidos por ellas son una especie de motivación a su pareja, no la consecuencia de una sensación corporal. Las mujeres encuestadas resaltaron que el momento previo a la copulación es el que más placer les causa, pese a este no es el instante en el que más sonidos producen.

Los momentos más placenteros de la relación sexual para la mujer, según lo revelado en el estudio, son los instantes de manipulación del clítoris y el sexo oral, no precisamente durante la penetración vaginal.

No te confíes de los sonidos, estos puedes ser producidos de forma consciente o inconsciente. Eso depende de la persona y el momento.

Redacción: Leo.com

Fuente: Imujer.com

11 Marzo 2018

Por lo general, la Astrología define cómo es nuestra personalidad y forma de ser, por eso, en ocasiones, cuando una persona hace algo raro, todos decimos: debe ser por su signo.

Con el sexo ocurre lo mismo, porque lo que les gusta a las Escorpio, por ejemplo, no es lo mismo que adoran hacer las Leo o las Acuario.

El signo del zodiaco también define nuestro punto débil en la intimidad, ¿quieres saber cuáles son tus debilidades en materia sexual de acuerdo con tu signo zodiacal? Entonces sigue leyendo:

Aries

Las mujeres Aries siempre están dispuestas a intentar cosas nuevas con su pareja. Les encanta practicar nuevas posiciones sexuales. su punto débil es que a veces pueden fallar al darle placer a su pareja porque pierden la concentración en segundos.

Tauro

Ellas adoran el contacto de piel a piel. Son excelentes amantes, pero a veces pierden tanto tiempo en el juego previo que cuando llega el momento del clímax se cansan y no cumplen con su cometido.

Géminis

Las mujeres Géminis pueden tener doble personalidad al momento del encuentro sexual. Al principio pueden preferir las caricias y en un segundo comienzan a moverse intensamente. Esto podría confundir a su pareja, que al final termina sin entender qué fue lo que quería.

Cáncer

Son muy buenas parejas sexuales, solo que tienen un pequeñísimo problema, no se atreven a buscar nuevas formas de placer y siempre hacen las mismas posiciones y lo hacen en el mismo lugar.

Leo

Ellas se preocupan por satisfacer a su pareja, pero pueden ser molestas al preguntarles a su pareja que si le gusta lo que hace o si no es genial en la cama, cosa que enfría el momento.

Virgo

El peor error de las Virgo en la intimidad es que quieren dominar siempre y no se preocupan por lo que a su pareja le gusta.

Libra

Ellas son espontáneas y les encanta hacer el amor en lugares no convencionales. Esto puede ser interesante al principio, pero llega un momento en que la cosa ya se torna aburrida y su pareja, quizá, busque tener sexo de manera un poco menos atrevida.

Escorpio

Ellas son super sexuales. Tanto es así que buscan hacer el amor noche y día, lo que puede resultar agobiante para su pareja.

Sagitario

No se preocupan mucho por innovar. Ellas prefieren experimentar el sexo como algo de rutina y no buscan nunca probar nuevas cosas.

Capricornio

Ellas suelen tener dificultades en la cama y no saben cómo decirle a su pareja qué es lo que les gusta y qué no.

Acuario

Son las más honestas que pueden llegar a lastimar los sentimientos de su pareja al decirle que no están disfrutando para nada lo que hacen en la cama.

Piscis

No son muy atrevidas al momento de tener sexo. Ellas prefieren los movimientos suaves y tradicionales. No son la pareja ideal de ninguna persona que quiera buscar nuevas experiencias en el sexo.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: Imujer.com

10 Marzo 2018

Aunque no lo creas, tu signo zodiacal influye en buena medida al atraer al sexo opuesto y hoy sabrás quiénes son las mujeres sexualmente atractivas para los hombres por naturaleza, ya que su signo zodiacal así lo determina. ¿Serás una de ellas?

6. CAPRICORNIO

Cuando a una mujer Capricornio le gusta un hombre, hace todo lo necesario para conquistarlo, pues tiene una seguridad incomparable y no descansa hasta conseguir lo que quiere. Sabe cómo manejar a la perfección el arte de seducir y se lanza con seguridad y tranquilidad.

A pesar de que en ocasiones se frena un poco para percatarse de que la otra persona también esté interesado en ella, no tarda en obtener respuesta, pues tiene una mirada muy expresiva la cual es su principal arma cuando de seducir se trata.

Es ideal para los hombres: Virgo, Capricornio y Tauro.

5. ESCORPIO

Las mujeres escorpio son arriesgadas y seguras por naturaleza. Sabe exactamente cómo seducir con sus palabras, sus miradas y sus gestos. Puede ser la mujer más tierna del mundo pero todo se transforma cuando un hombre que la atrae, invade su mente.

La escorpio es una maestra en el arte de la seducción, siempre [o la mayoría de las veces] consigue que el hombre que llena sus pupilas, la voltee a ver. Su enigmática personalidad hacen de esta mujer una verdadera adicción.

Es ideal para los hombres: Aries, Cáncer y Piscis.

4. CÁNCER

A pesar de que necesita cierta incitación o alguna señal, es capaz de actuar por sí misma cuando se lo propone. Ella prefiere comunicarse a través de los gestos y las miradas en lugar de las palabras. Es una mujer que conquista por su auténtica personalidad y su plenitud una vez que conversa con la persona, pues es una mujer muy atenta.

Es sexualmente más atractiva para los signos de Aries, Virgo y Capricornio.

3. SAGITARIO

La mujer sagitario es una de las más candentes del zodiaco. Para ella, el sexo es uno de los elementos más importantes en una relación y sabe exactamente cómo seducir al hombre que le atrae. Le encantan los juegos en la cama y complace a su pareja cuando quiere y como quiere.

Odia las rutinas y es muy activa. Es de las mujeres más seductoras y experimentales que podrás encontrar y jamás se negará a incorporar cambios en su vida íntima.

Hombres con los que es más compatible: Leo, Tauro, Libra.

2. ARIES

Desafiante, guerrera y muy sensual. La mujer aries no necesita decir mucho para conquistar, basta con que voltee a ver al hombre que le interesa para que este se de cuenta de que ella quiere algo más. Tiene una mirada muy provocativa y eso es algo que enloquece a ellos.

Una vez que saca las armas de la seducción, no hay quien la detenga. Por supuesto, sale exitosa en la mayoría de las ocasiones y siempre hay prospectos que están tras de ella, pues es su intensidad durante el sexo, es realmente incomparable.

Signos con los que es más compatible: Escorpio, Leo, Sagitario, Acuario.

1. LEO

Una mujer fuerte, femenina, decidida y muy delicada. Cuando se trata de seducir, es de las mujeres más valientes del zodiaco y muchas veces provoca envidias de sus amigas, ya que pocas son las que logran el éxito que ella tiene con los hombres.

Se hace la difícil pero de forma racional, pues sabe perfectamente lo que a los hombres les atrae de las mujeres: ni muy fácil ni muy difícil y ella sabe cómo equilibrar eso de la mejor manera. Estudia cada uno de sus movimientos, de sus miradas, de sus palabras. ¡Toda una maestra!

Los hombres con los que es más compatible son: Libra, Géminis y Sagitario.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: Imujer.com

08 Marzo 2018

Mónica llevaba 5 años en pareja con Juan y 2 años viviendo con él cuando, una noche, ella no volvió a la casa. Estaba con otro hombre.

“No fue algo planificado. Pasó”, cuenta sobre aquel romance. “Me di cuenta de que estaba enamorada de él (Juan), pero que no me daba lo que necesitaba“.

A los días ella terminaría confesándole el engaño a su pareja y durante un tiempo intentarían recomponer la relación. Pero finalmente se separaron.

Recién con la terapia Mónica logró aceptar que la relación con Juan le hacía daño porque él no la quería ni valoraba tal como ella lo hacía.

“Me estaba humillando al seguir con él”, reconoce. Por eso, agrega, nunca se sintió culpable de haberlo engañado.

Aún así, ella no se llama Mónica y él no es Juan. La argentina de 37 años pidió a BBC Mundo el anonimato para contar un amorío que describe como “la única forma de sobrevivir” que encontró.

La infidelidad es “un tabú universal y aún así es universalmente practicado”, afirma la psicoterapeuta Esther Perel en su libro The state of affairs: rethinking infidelity (“La situación de los amoríos: repensando la infidelidad”).

No en vano, escribe, la infidelidad es el único pecado mencionado en dos mandamientos de la Biblia: uno que prohíbe hacerlo y otro que prohíbe siquiera pensarlo.

“La conversación actual sobre los romances tiende a ser divisoria, moralista y corta de vista”, dice Perel en su libro, que se publicó en octubre y se convirtió en “un best seller inmediato”, según el diario estadounidense The New York Times.

La experta, considerada una referente actual en temas de relaciones amorosas modernas, asegura que esta “nube de culpa y secretismo” se cierne en particular sobre las mujeres, tanto cuando engañan como cuando son engañadas.

¿Qué es ser infiel?

“La definición de engaño varía de persona a persona”, le dice a BBC Mundo la socióloga Alicia Walker, autora del libro The secret life of the cheating wife: power, pragmatism, and pleasure (“La vida secreta de la esposa infiel: poder, pragmatismo y placer”), publicado en noviembre.

“Todos vamos por el mundo asumiendo que existe un concepto universal de lo que es engañar, pero la realidad es que dos personas pueden estar en la misma pareja y tener diferentes definiciones de lo que significa“, agrega.

La docente de la Universidad Estatal de Misuri, en Estados Unidos, explica que para algunas personas la infidelidad implica relaciones sexuales, mientras que para otras la intimidad emocional ya constituye una traición.

¿Y qué hay de pagar por sexo, mirar pornografía, enviar mensajes con contenido erótico o estar en contacto con una expareja? La línea no siempre se traza en el mismo lugar.

Ese es el principal motivo por el cual distintos estudios de EEUU afirman que la infidelidad femenina oscila entre el 26 y 70%, y que la masculina va del 33 a 75%, indica Perel en su libro.

A lo que agrega: “Sean cuales sean los números exactos, todos están de acuerdo en que están subiendo. Y muchos dedos señalan a las mujeres como las responsables del aumento”.

La psicoterapeuta belga señala que, en comparación con 1990, las mujeres engañan 40% más, mientras que los números entre varones se han mantenido.

Incluso, “cuando la definición de infidelidad incluye no solo relaciones sexuales sino también involucramiento romántico, besos y otros contactos sexuales, las estudiantes universitarias engañan significativamente más que sus contrapartes masculinas”, escribe.

En palabras de Perel, ellas rápidamente han cerrado la llamada “brecha de la infidelidad de género”.

Cuando ellas engañan

 “Solíamos pensar que los hombres engañan por sexo y las mujeres por razones emocionales, porque están enamoradas o porque quieren un nuevo marido”, dice Walker.

Sin embargo, tanto ella como Perel afirman que, en base a sus estudios, los motivos para engañar varían según la persona y no por el género.

De hecho, la mayoría de las más de 40 mujeres que entrevistó Walker para su libro engañaron a sus parejas tras “pasar años o décadas sin sexo o sin que se cumplieran sus necesidades sexuales”.

“En un momento llegaron a la conclusión de que o bien mantenían romances para satisfacer sus necesidades, o bien debían terminar con sus matrimonios. Así que básicamente engañan para quedarse”, dice a BBC Mundo.

Perel también destaca que existe una noción muy estereotípica de la infidelidad, particularmente de la femenina.

En su experiencia, plasmada en el libro en base a décadas de sesiones terapéuticas, conversaciones informales y cientos de comentarios recibidos a través de internet y en charlas que brinda a lo largo del mundo, la mayoría de los amoríos surgen tras años de fidelidad.

Incluso en matrimonios felices.

“Son situaciones difíciles porque (estas mujeres) se encuentran en relaciones de amor y cuidado mutuo”, explicó al programa de radio de la BBC Woman’s Hour.

“No quieren en verdad dejar esas relaciones, pero quieren dejar de ser la persona en la que se convirtieron. Quieren vivir una versión distinta de ellas mismas”, dijo.

Y continuó: “El gran dilema es: ‘O te pierdo a ti o a una parte de mí’. Por eso es tan doloroso, porque en ambos casos se pierde”.

Pero también están las mujeres que engañan luego de años de sufrir menosprecio, soledad, abusos. Es recién en este estado de extremo sufrimiento que cometen la que muchos consideran “la máxima traición”.

Para Perel esto se debe al muy alto precio que paga la mujer infiel.

El estigma de perdonar

La esposa que engaña y la amante que “rompe” con una familia sufren el castigo moral de la sociedad. Lo nuevo es que, tras la normalización del divorcio, también la que perdona al marido infiel es juzgada.

Walker atribuye esto a “la adoración por la monogamia como el único modelo de relación”.

“Operamos bajo este paradigma en que la monogamia equivale a amor y cuidado, y la no monogamia significa que la persona no se preocupa por ti”, afirma.

Según la socióloga, “cuando funcionamos bajo esta ideología, la única respuesta razonable a la infidelidad es divorciarse. Entonces creemos que la persona que se está quedando no se respeta a sí misma o que se está conformando”.

Debido a este estigma, agrega, “muchas personas mantienen la infidelidad de su pareja como un secreto para evitar ser juzgadas por decidir quedarse con él y eso puede derivar en aislamiento”.

En este sentido, uno de los textos más famosos de Perel es justamente sobre la estigmatización que sufrió la política Hillary Clinton por no divorciarse del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, tras el mediático romance que tuvo con la becaria Monica Lewinsky en 1998.

“Algunos romances rompen las relaciones y a veces las relaciones ya estaba muriendo” al momento del engaño, dijo a Woman’s Hour.

“Otros romances sacan a las personas de los estados de autocomplacencia y pereza en los que habían caído, convirtiéndose en un poderoso sistema de alerta que hace que las personas se den cuenta que no quieren perder al otro”.

A veces la persona decide que todavía vale la pena pelear por la pareja o que la persona pierde más (en vínculos familiares, sociales y económicos) al separarse que quedándose.

Perel suele decir que, cuando se encuentra frente a audiencias femeninas, es en este punto de la charla cuando más aplausos recibe.

En definitiva, explica, el 80% de las personas se han visto afectadas por una infidelidad, ya sea como víctima o perpetrador, como amante o confidente, como hijo, familiar o amigo.

Como escribe la experta: “El amor es complicado; la infidelidad aún más”.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

06 Marzo 2018

Que tomen el primer paso y disfruten del sexo son dos de los requerimientos para que una mujer se sienta bien luego de haber tenido un encuentro de una noche.

Lo anterior forma parte de las conclusiones de un estudio realizado en Noruega, en el que se encuestó a 763 personas.

Contrario a las féminas, los hombres no se preocupan sobre quién da el primer paso, de acuerdo con los resultados de la investigación realizada por estudiosos de Norwegian University of Science and Technology.

En lo que sí coinciden ambos géneros es en la importancia de que la pareja sexual no sea “incompetente” en la cama.

El doctor Leif Edward Ottesen Kennair, uno de los autores del estudio, indicó que la resistencia de las mujeres en tener intercambios sexuales casuales se debe al pasado evolutivo humano.

“Las mujeres en el pasado tenían mucho más que perder al tener sexo con una pareja sin compromiso; si ellas quedaban embarazadas, el hombre podía irse sin ningún costo de nada sino a su reputación, ya que ella sola tendría que criar al hijo”, dijo a The Sun.

El estudioso añadió que es más común que un hombre llegue al orgasmo durante estos encuentros.

Redacción: Leo.com

Fuente: Imujer.com     

05 Marzo 2018

Muchas mujeres se preguntan si sus habilidades sexuales son suficientes para satisfacer a su pareja. Esta preocupación es válida en cuanto la respuesta se sujete a las necesidades de ambas personas y por supuesto, a los deseos y necesidades de la mujer misma.

Ser buena o no en la cama no es una meta que deba cumplirse con el afán de “servir” al hombre en el acto sexual, más bien será una forma de evaluar si ambos están haciendo lo necesario para que el goce sea igual para ambos.

Para ello, medir el nivel de compatibilidad sexual que compartes con tu pareja será la mejor forma de responder estas dudas e inseguridades que afectan no solo a las mujeres, sino también a los hombres que piensan que no son lo suficientemente buenos para satisfacer a sus parejas.

Deseo sexual similar

Si ambos sienten el mismo apetito sexual la mayoría del tiempo es una buena señal de compatibilidad. Esto solo se puede descubrir una vez que tienes una relación sólida y los encuentro sexuales se vuelvan más regulares. La razón por la que esta sincronía de libido es importante, es porque de esta manera ambos podrán disfrutar el sexo al mismo nivel y no lo sentirán como una obligación de satisfacer al otro.

Si los dos buscan cosas similares entonces van por buen camino.

Ambos disfrutan el autoerotismo

Sabemos que la masturbación es mucho más común en los hombres y por ello la gran pregunta siempre recae en nosotras las mujeres. En todo caso, cuando ambos disfrutan de explorar sus cuerpos de manera individual y conjunta, es un punto a favor a la hora de compartir intimidad, pues se evitará un sentimiento de vergüenza u obligación si es que se desea practicarlo en el momento.

Tienen un acuerdo respecto a la exclusividad sexual

Es decir, si ambos están de acuerdo en tener una relación exclusiva o bien, si están abiertos a experimentar con otras personas, es un GRAN paso para evitar discusiones y malentendidos. Ya sea que estén a favor o en contra de la monogamia, si ambos coinciden en cómo manejar la relación en este sentido, entonces muestran grandes señas de compatibilidad.

Sienten confianza uno por el otro

Tener relaciones íntimas no solo se trata de juntar los cuerpos desnudos, también se trata de unir las almas y dejarte en manos de la persona con la que estás compartiendo tu cama y tu vida. La compatibilidad sexual será imposible si no existe confianza total entre ustedes.

Respetan su individualidad

Lo que puede hacer que dos personas sean realmente compatibles en la cama es la comprensión de que son dos individuos separados, sin obligación de “servir” ni “satisfacer” al otro. Cuando se entiende que a pesar de compartir una relación ya sea sentimental o sexual, cada uno tiene la libertad de poner sus límites, es cuando verdaderamente se tiene sexo por gusto.

El acto sexual debe ser una experiencia libre, sin miedos, ni condiciones negativas que sometan a los involucrados. Es compartir uno de los momentos más extraordinarios que puede vivir un ser humano en un espacio seguro y tranquilizador.

Redacción: Leo.com

Fuente: imujer.com      

Últimas Noticias

Prev Next

Santa Cruz, un destino utópico-

Si bien muchos serán detractores de la palabra ‘utópico’ como calificativo para Santa Cruz, la...

Nicaragua-Otro muerto en protestas

Al menos un muerto y un herido reportó la Policía Nacional en la marcha contra...

Chile-“La congregación Marista casi me d…

Chile-“La congregación Marista casi me destruyó la vida”

“Yo creía que el cuerpo no me pertenecía, que era de la congregación”, fueron las...