Santa Cruz de la Sierra
Martín Melgar

Martín Melgar

Write on Lunes, 18 Marzo 2019

El Gobierno dispuso la salida obligatoria del país de un grupo de ciudadanos venezolanos, a quienes acusa de “actividades conspirativas” que afectan el orden público.

El Ministerio de Gobierno, mediante un comunicado, informó que el domingo en un operativo migratorio se identificó a 14 venezolanos en situación irregular, y que no tienen oficio, ni actividad económica lícita.

La Defensoría del Pueblo reportó que eran 15 venezolanos que estaban albergados en la casa del migrante Casa del Migrante, lo que fueron llevados a la Dirección de Migración.

Según el comunicado del Ministerio de Gobierno, los extranjeros “confesaron estar involucrados en acciones conspirativas  y participar en actividad políticas que afectan el orden público a cambio de dinero”.

El ministro Carlos Romero, refiriéndose a este caso, dijo que se tratan de personas que ingresaron ilegalmente para “hostigar” a la embajada de Cuba. La semana pasada hubo una manifestación de venezolanos en esa sede diplomática.

Según Romero, los venezolanos admitieron haber recibido dinero para esa acción, y que además fueron periodistas de un medio prestigioso -evitó dar el nombre- quienes les habían pagado.

Sin embargo, el Ministro consideró mentira la versión de que periodistas les hayan pagado, puesto que al mostrarles fotos de los mismos los venezolanos no los reconocieron.

De acuerdo con el comunicado, seis venezolanos serían expulsados del país, mientras que ocho, al ser solicitantes de refugio se someterán al proceso normativo del caso.

Sin embargo, el ministro Romero aseveró que se trata de cinco que serán puestos en frontera y siete que son solicitantes de refugio.

Redacción: Leo.com                                                                                                     

Fuente: Erbol

 

 

 

 

Write on Lunes, 18 Marzo 2019

Tanto en el tiroteo en una escuela de Brasil el pasado miércoles como en el ataque este viernes contra dos mezquitas de Nueva Zelanda hay un patrón similar al de ataques en escuelas de Estados Unidos o de recientes atentados extremistas en Europa.

Según Gabriel Zacarias, profesor de Historia en la universidad Unicamp del estado brasileño de São Paulo, ese patrón muestra algunas características comunes entre los autores de las masacres.

Entre ellas, el investigador asegura que el atacante acumula generalmente sentimientos de frustración no resueltos y alienación social, con una crisis de masculinidad en buena parte de los casos.

Los autores de estos crímenes recurren a las armas como una supuesta forma de mostrarse viriles y se toman fotos con las armas para proyectar una imagen de “guerrero”.

Tras llevar a cabo sus ataques, hay muchos casos en los que deciden quitarse la vida.

Según expertos, comprender este patrón puede ayudar a prevenir futuros ataques.

Aunque es importante destacar que atentados así son fenómenos complejos y con múltiples causas, y que Estados Unidos, Brasil y Nueva Zelanda presentan realidades bastante diferentes.

Tal y como ocurrió en el ataque contra la escuela del municipio brasileño de Suzano y en los tiroteos en las mezquitas de Christchurch, los atacantes suelen ser hombres jóvenes.

En general, tienen dificultad de inserción social. Aunque en muchos casos no mostraron señales de violencia hasta entonces, acumulaban algún tipo de resentimiento sobre la sociedad y comunidad donde vivían.

Otra característica importante es que suelen tener acceso a armas y/o un fetiche hacia ellas.

Armados, estos hombres publican a menudo en redes alguna foto de ellos que anticipa los ataques. Uno de los asesinos de Suzano publicó en Facebook imágenes de él con máscaras y armas que parecen haber sido usadas en el ataque a la escuela.

Después protagonizan el acto de violencia en sí, generalmente en lugares con alta concentración de personas y aparentemente aleatorios, pero que muchas veces son también simbólicos de su frustración social.

Los atacantes de la escuela de Brasil, por ejemplo, eran exalumnos del centro. Uno de ellos había sido expulsado de la escuela el año pasado.

En el caso de los atentados en Nueva Zelanda, el principal sospechoso -que transmitió en vivo en Facebook el ataque con una cámara colocada en su cabeza- tenía un fuerte discurso contra inmigrantes y antiislamista.

¿Qué deberían hacer las redes sociales ante sus contenidos de extrema derecha tras la emisión en Facebook de los tiroteos en Nueva Zelanda?

Por último, el “guión” de los autores de ataques masivos a menudo termina con su suicidio. Es lo que parece que ocurrió en Suzano: las investigaciones apuntan a que uno de los tiradores mató al otro y luego se quitó la vida.

Reconocimiento mediático

Las razones tras el ataque en Brasil todavía son investigadas por la policía, pero según el delegado general encargado del caso, Ruy Ferraz Fuentes, la motivación parece ser una búsqueda de reconocimiento por parte de la comunidad.

“Ellos querían demostrar que podían actuar como (en la masacre de 1999) en Columbine, con crueldad”, dijo a la prensa.

En general, “existe, de hecho, un guión establecido en ataques de este tipo”, dice a BBC Brasil el profesor Gabriel Zacarias, estudioso de casos recientes de extremismo islámico en Francia.

 “La escuela a menudo se identifica como un lugar de opresión y resentimiento, y los autores suelen tener alguna relación traumática con ese lugar. Hay a menudo una dificultad (de los atacantes) de insertarse en lo considerado normalmente aceptable”, afirma.

Zacarias es autor de libros y artículos que analizan esas masacres bajo la óptica de la espectacularización, es decir, de la búsqueda de los perpetradores de atención y reconocimiento por parte de los medios de comunicación.

En el caso de Nueva Zelanda, esta espectacularización es aún más evidente por la transmisión vía Facebook del tiroteo, “algo que recuerda a la escena de una película de acción o a un videojuego, e incluso es una técnica que fue usada también por el (autodenominado) Estado Islámico”.

“Esto sólo muestra que la división de lados, en este fenómeno, es algo ilusorio: el modus operandi (de los atacantes) es el mismo, al tratarse de un fenómeno global con raíces parecidas”, dice.

Armas y poder

En paralelo a la exposición mediática, se identifica también esa búsqueda de las armas como un deseo de empoderamiento.

“El momento en que los tiradores se arman es una especie de fantasía, cuando creen que van a tener una sensación de potencia”, dice el investigador.

“Por eso, antes de realizar los ataques posan como un guerrero (en fotos en las redes sociales), como si estuvieran asumiendo una identidad heroica, aunque no haya nada más cobarde que actos de ese tipo”.

En ese contexto, el suicidio es aparentemente visto por los atacantes como el momento de “gloria y reconocimiento” que no consiguieron en vida.

Como saben que sus actos recibirán gran atención de los medios y de la sociedad, “intentan crear una imagen ‘gloriosa’ de ellos mismos”, explica Zacarías.

Para el profesor e investigador, “ataques de este tipo ya ocurrían mucho antes de que las redes sociales existieran, pero ahora es mucho más palpable: el atacante fabrica la propia imagen y sabe cómo va a ser divulgada”.

“El que comete un atentado sabe que va a ser presentado de una determinada manera en la prensa, en los informativos, en las redes sociales yihadistas. Va a tener un ‘momento de triunfo'”, afirma.

Algunos de estos elementos están presentes también en los atentados extremistas realizados contra objetivos populares en ciudades europeas.

En el caso de Francia, el más estudiado por Zacarías, los atacantes “generalmente son de un estrato social más bajo y de familia de origen inmigrante, (bajo) un preconcepto y con dificultades de ascenso social”.

“Parecen haber encontrado en el terrorismo una forma de dar un sentido más noble a una vida que ya estaba fuera de la norma”.

“Rabia masculina”

Esta es una teoría de diversos estudios sobre perfiles de autores de ataques masivos y sobre las cuestiones de fondo que los llevan a realizarlos, algo bastante estudiado en Estados Unidos donde el problema se ha vuelto casi epidémico en las últimas dos décadas.

Sólo en 2018, tiradores en escuelas dejaron 113 personas muertas o heridas. El país registró, en promedio, una masacre cada ocho días del calendario escolar.

Algunos estudios sugieren que detrás de muchos de los casos hay una posible “crisis de masculinidad”, por la que hombres jóvenes que se sienten desconectados de la sociedad acaban encontrando en la violencia y en la cultura de exaltación de armas de fuego una forma de reafirmarse.

 “Los investigadores dicen que las masacres escolares se convirtieron en el equivalente estadounidense a atentados suicidas con bombas, no sólo una táctica, sino una ideología”, publicó el año pasado el diario estadounidense The New York Times en un reportaje sobre este tema.

“Hombres jóvenes, muchos deprimidos, alienados o perturbados mentalmente, son atraídos por la subcultura de Columbine (escenario de la conocida masacre escolar de 1999 que dejó 15 muertos, incluidos los atacantes, y dio paso a una ola de ataques similares en otras escuelas) porque la ven como una forma de desahogar (su rabia) contra el mundo y obtener la atención de una sociedad que ellos creen que les hace bullying, los ignora o no los entiende”.

El reportaje de The New York Times citaba como ejemplo un video realizado por el autor de la masacre de Parkland, en Florida, que dejó 17 muertos. “Va a ser un gran acontecimiento. Cuando me veas en las noticias, sabrás quién soy”, decía en la grabación.

Falta de red de apoyo

En una conferencia de 2014, el profesor de Justicia Criminal en la Universidad de Washington Tacoma, Eric Madfis, y estudioso de ataques en escuelas, planteó conclusiones muy similares.

Dijo que las masacres en Estados Unidos no suelen ser causadas por algo aislado, sino por un conjunto de factores: la mayoría de los autores son hombres que han sufrido algún tipo de bullying o aislamiento social, muchos buscan un refuerzo de su masculinidad en las armas de fuego, y algunos tenían antecedentes de problemas mentales, aunque eso era minoritario en los casos que él analizó.

 “Ellos sufrían frustraciones a largo plazo, algo que sucede con muchas personas, pero la diferencia es que la mayoría de la gente tiene alguien en quien apoyarse positivamente cuando sucede. Pero muchos atacantes tenían como único amigo a alguien que los estimulaba a practicar violencia”, afirmó el investigador estadounidense.

En general, dijo, los tiradores también estaban pasando por un momento de ruptura en sus vidas, como ser despedidos del trabajo o expulsado de la escuela, por ejemplo.

Y solían planear de manera minuciosa el acto de violencia que iban a llevar a cabo.

“A veces pasan días o semanas planeando el ataque, los asesinos de Columbine lo planearon por más de un año. Suelen fantasear sobre el día (del ataque) y en ese proceso se sienten fuertes y masculinos”.

 “Tanto en masacres en escuelas como en actos de terrorismo doméstico, los perpetradores usan armas y/o cometen violencia para mostrarse como ‘duros’, como ‘hombres de verdad’. También usan la prensa para crear espectáculos de terror y refirmarse como ‘celebridades'”, escribió en un artículo el investigador Douglas Kellner, de la Universidad de California en Los Ángeles, también autor de estudios sobre masacres de ese tipo.

“Tenemos que ser más críticos de los patrones mediáticos de hiperviolencia e hipermasculinidad que se proyectan como modelos de comportamiento para hombres o que ayudan a legitimar la violencia como modo de resolver crisis personales y problemas”, sugiere.

Gabriel Zacaria señala otros dos puntos. El mundo pasa actualmente por una crisis estructural económica que, en comunidades conservadoras, afecta a la imagen que tienen algunos hombres como “proveedores del hogar”, y muchos no son alentados a lidiar con sus emociones y frustraciones de otras formas que no sea con violencia o brutalidad.

“Para muchos, la violencia es aceptada como positiva y como signo de virilidad, e imponerse por medio de ella suele ser visto como algo heroico”, concluye.

Redacción: Leo.com                                                                                                     

Fuente: BBCMundo

 

 

 

 

Write on Lunes, 18 Marzo 2019

El máximo ejecutivo de la Federación Departamental de Choferes 1º de Mayo, Rubén Sánchez, deslindó responsabilidades sobre el manejo de los 12 millones de bolivianos que recibió la entidad de Vías Bolivia. Denunció que los dirigentes sufren daño psicológico porque los tildan de maleantes, cuando no conocen de ese dinero.

“Mis compañeros de mi directorio ya no salen ni a trabajar, ni el chofer quiere manejar su carro, porque cuando llega a la parada le dicen ‘¿cómo es de los 12 millones que se ha robado tu jefe?’ O sea que aquí  se está causando daños psicológicos hacia la dirigencia, hacia los secretarios generales y hacia los dirigentes del autotransporte”, se quejó Sánchez.

El dirigente salió en conferencia de prensa, junto a su cúpula, después de que el fin de semana se filtró un audio de una reunión interna, en que apunta la responsabilidad a sus antecesores por el manejo de los millones de bolivianos que recibe la Federación, a través de Vías Bolivia, por el cobro de 20 centavos adicionales a los choferes sindicalizados en el peaje de la Autopista.    

Sánchez dijo que el audio se difundió de manera irresponsable, pero reiteró los argumentos que se escuchan en la grabación.

Aseveró que no conoce de los 12 millones que depositó Vías Bolivia a su Federación, y que los anteriores ejecutivos: Franklin Durán, René Vargas e Ismael Fernández tienen que ser los que expliquen qué hicieron con ese dinero.

Recalcó que de esos tres anteriores ejecutivos, sólo Fernández entregó 500 mil bolivianos.

Lamentó que se haya embarrado a los actuales dirigentes con calumnias, cuando lo único que conocen es de esos 500 mil bolivianos que dejó Ismael Fernández.

“Cuando empieza está difamación nos empiezan a decir ‘maleantes, delincuentes, que se han enriquecido ilícitamente’, que comprueben dónde lo tenemos nosotros y como nos habríamos enriquecido ilícitamente. No podemos andar fácilmente en la calle”, dijo.

Reiteró que los dirigentes ya no pueden ni trabajar por las acusaciones públicas. Dijo que ya han aguantado hasta ahora, porque el ciudadano común no los saca de “delincuentes” y eso también afecta a sus familias.  

Anunció que se convocará a un ampliado y que en el mismo los exejecutivos deberán responder por el dinero que manejaron. “Don Franklin Durán, don René Vargas, don Ismael Fernández tienen que venir a explicar a nuestro ampliado que vamos a convocar, porque esos dineros seguramente ellos han debido invertir en algo”, agregó.

No obstante, Sánchez en la conferencia de prensa no se refirió a los casi tres millones de bolivianos que, según Vías Bolivia, recibió en una cuenta conjunta con el dirigente Mario Silva. En el audio filtrado, sí dijo que debía justificar el manejo de ese dinero, pero sus antecesores también.

 Redacción: Leo.com                                                                                                    

Fuente: Erbol

Write on Lunes, 18 Marzo 2019

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que el autodenominado Estado Islámico perdió el 100% de su territorio, aunque las Fuerzas Democráticas de Siria sostienen que la victoria total aún no está declarada.

A medida que la batalla se acerca a su fin, Quentin Sommerville, de la BBC, se encontró con algunos de los que vivían en el último bastión del grupo militante en Baghuz.

El mundo de Hamza Jasim al Ali es pequeño y terrible.

El niño no conoce mucho del mundo, pues ha vivido siempre en el mismo tramo de tierra de unos 40 km a orillas del río Éufrates.

Su viaje, todavía sin fin, lo llevó desde Al-Qa’im en Irak, a través de la frontera con Siria hacia el oscuro centro de lo que era el califato de pesadilla del autodenominado grupo Estado Islámico (EI).

Hamza ha visto más muertes que las que cualquier niño de 12 años podría ver.

Ahora está lejos de su río, sentado en el suelo del desierto en una tienda de campaña golpeada por el viento, al lado de una anciana que apenas conoce.

Su pierna está rota, pero está sanando, y sonríe mientras le hago preguntas.

¿Cómo era la vida ahí adentro del territorio de Estado Islámico?.

“Era buena”, dice, sonriendo de nuevo. “Poca comida o agua y muchos combates. Fueron combates muy duros“.

 

Mujeres y niños de EI están ahora yendo a campos de refugiados.  

¿Todavía te agrada Estado Islámico?

“No. ¿Cómo podrían gustarme después de todo lo que han hecho?“, responde.

Hamza es un huérfano de EI.

Su padre se unió al grupo y se llevó a toda la familia con él. Murió hace cinco meses, junto con la madre de Hamza y sus hermanos y hermanas en un ataque aéreo que fue parte de la batalla para expulsar al grupo de su último dominio en territorio de Siria.

Las víctimas de EI son millones: desplazaron y aterrorizaron a personas en todo Irak, Siria y Libia.

Su tratamiento a los yazidíes fue genocida, según Naciones Unidas. Pero también maltrataron y corrompieron no solo a sus enemigos, sino también a sus propios hijos.

“Fui víctima de la yihad sexual”: el brutal testimonio de Nadia Murad, la ganadora del Nobel de la Paz que fue secuestrada y violada por Estado Islámico

Como parte de un acuerdo de alto el fuego, más de 6.000 mujeres y niños han abandonado el territorio de EI, junto con combatientes heridos.

Procesados

Los sueños del grupo del Estado Islámico de un califato en expansión se han reducido a un minúsculo campamento alrededor de la aldea de Baghuz.

Nada más salir de ahí está el desierto, donde miles de los que abandonan el territorio son procesados. Ahí el aire es agrio y sucio, por lo que muchos están enfermos. Hacen sus necesidades a la intemperie.

 

Grupos de apoyo dicen que miles han salido del último bastión de EI en Siria.  

La mayoría luego se traslada a un campo de internamiento cerca de la ciudad de Hassaka, en el pueblo deAl-Hawl.

Mientras Hamza y yo hablamos, hay un momento de calma en el exterior: los refugiados de EI aún no han llegado, y los de la noche anterior se han montado en camiones de ganado para el largo viaje a través de las carreteras del desierto hasta Al-Hawl.

El drama de la niña que encontró refugio en el boxeo tras escapar de Estado Islámico

Son registrados individualmente por mujeres combatientes kurdas, pero no se sabe si se les toman las huellas digitales o fotografías.

Las fotos de los hombres lesionados y otros datos biométricos se toman antes de enviarlos a detención.

Pero existen límites a las investigaciones que pueden llevarse a cabo sobre los delitos de los que hay sospechas.

No está claro por cuánto tiempo las autoridades kurdas podrán retenerlos. Algunos de los hombres dijeron que esperaban ser liberados dentro de unos meses.

Poco arrepentimiento

Un hombre, que dijo que era de Alepo, me dijo al borde del área de procesamiento: “Cumpliré el supuesto tiempo de detención y luego me iré a vivir con mis padresy dejaré todo atrás. Iré a vivir con mi madre. Eso será lo mejor”.

 

Combatientes heridos abandonaron el territorio que le queda a EI y encaran penas de detención que aún no están claras.  

Otro, Abu Bakr al Ansari, mostró poco arrepentimiento.

“Todos los musulmanes estarán tristes de que se haya terminado porque querían su propio estado”, dice. “No vivirán libres para practicar su religión en otros países musulmanes”.

Ambos fueron llevados bajo detención kurda.

Por qué los kurdos son un nuevo foco de tensión entre Estados Unidos y Turquía y cómo esto puede afectar a Siria

Al otro lado de la llanura del desierto, encuentro pertenencias desechadas: teléfonos móviles que han sido destrozados o quemados en fogatas, unidades USB partidas en dos.

También hay fotografías en el suelo: una de cuatro niñas de un grupo de boy scouts y otra de una niña con pañuelo en la cabeza. ¿Estaría una de ellas camino al campamento de Al-Hawl?

En medio de los pañales sucios y latas de comida vacías, hay una tarjeta de ración familiar.

Pertenece a una familia de Kosovo. El padre tenía una posición prominente dentro de EI. Pero esa es otra historia.

El fanatismo perdura

Muchas de las mujeres que se fueron no lo hacen porque hayan querido, sino porque se les ordenó hacerlo. Muchas todavía llevaban las desgastadas mochilas militares de sus maridos.

Parece que quieren que sus enemigos, los kurdos y la coalición occidental, tengan poca idea de quiénes son.

¿Qué hacer con los miles de hijos de combatientes extranjeros de Estado Islámico cuyos padres quieren repatriarlos a sus países de origen?

Conocí mujeres de Turquía, Irak, Chechenia, Rusia y Daguestán. Algunas esperaban reunirse con sus esposos que aún están dentro de Baghuz, esperando la batalla final.

Muchas siguen siendo fanáticas.

Umm Yousef es una mujer tunecina-canadiense con un nicab con manchas y lentes con montura púrpura.

Su esposo, marroquí, fue asesinado, pero puede haberse casado con otro hombre que todavía estaba dentro. Asegura que no se arrepiente de nada y que había aprendido mucho de EI.

“Entonces, Alá, él hizo esto para probarnos”, me dijo. “Sin comida, sin dinero y sin casas, y ahora estoy contenta, porque quizás en algún momento, en dos horas veré que tengo agua para beber“.

“¿No sientes mi dolor?”

Gran Bretaña y otros países de la coalición presionan a los kurdos para que mantengan encerrados a los exmiembros de EI.

Pero después de la miseria que los extremistas trajeron aquí, los kurdos quieren que se vayan.

Por la noche llegaron más mujeres. Algunos de sus hijos lloraban, pero otros permanecían en silencio y quietos, adormecidos por todo lo que los rodeaba.

 

Qué hacer con los combatientes extranjeros y sus hijos ha provocado un gran debate internacional.  

Cuando se les hizo una pregunta, a la luz de las luces de las cámaras de televisión, giraron sus caras cubiertas de polvo hacia el suelo y no dijeron nada.

Un grupo que casi no mostró piedad, ahora suplica por ella.

Una mujer iraquí, parada en la oscuridad, junto a otras 200 mujeres y niños, me cuestiona.

“¿No ves a los niños aquí ante ti? ¿No puedes sentir su dolor? ¿El dolor de los viejos y de las mujeres que fueron destrozadas por las bombas? ¿Los niños que murieron en ataques aéreos? Tú eres humano. También somos humanos. ¿No sientes mi dolor, hermano?“, me dice.

“Volví a ver a mi secuestrador de Estado Islámico en una calle de Alemania”: el horror de una adolescente yazidí que escapó de la esclavitud del grupo extremista

En el borde de la multitud, hay una estación médica, dirigida por una organización benéfica, los Free Burma Rangers.

Paul Brady, californiano, es uno de sus médicos. Dice que las lesiones han cambiado a medida que más personas han llegado de EI.

“Hace unos 10 días vimos unos cuantos con lo que parecían heridas de bala”, me dijo.

“Dijeron que les dispararon porque se estaban escapando. Pero ahora no hemos visto tantos así. Parece que la mayoría de estas lesiones son un poco más antiguas, principalmente de ataques aéreos y morteros”, explicó.

“Caminas alrededor de este punto de clasificación y huele muy mal porque estas heridas se han estado infectando durante mucho tiempo“.

La lucha final

El flujo de personas eventualmente se acabará, y luego se espera la batalla final por Baghuz.

Aquellos con los que hablamos en el desierto dijeron que todavía había miles de combatientes dentro.

 

Solo algunos niños se entretienen con las cosas que hay en el desierto, como una bicicleta.  

Hamza se lesionó hace cinco semanas cuando pisó una mina terrestre, pero dice que su pierna rota está mucho mejor ahora.

Cuando estoy a punto de irme, me mira, su sonrisa finalmente desaparece de su rostro y pregunta: “¿qué me pasará?”

No hay una respuesta clara. Y no pude decirle que Irak no puede llevarlo de vuelta. Probablemente lo llevarían al campo de Al-Hawl, como a todos los demás.

Le dejé algo de beber, algunos chocolates y plátanos, bajo el cuidado de los médicos y las fuerzas kurdas.

Cuando regresé al desierto al día siguiente, él se había ido, su lugar en el suelo fue ocupado por más enfermos y heridos del autodenominado califato.

Redacción: Leo.com                                                                                                     

Fuente: BBCMundo

 

 

 

 

Write on Lunes, 18 Marzo 2019

Tras 41 días de marcha, indígenas de la Nación Qhara Qhara llegaron a La Paz para presionar a las autoridades a que escuchen sus demandas, mientras que el Gobierno, mediante el ministro Carlos Romero, descalificó la movilización y afirmó que es “pagada”.

Los marchistas partieron de Sucre el 6 de febrero. Su motivación principal es el conflicto de tierras en la Marka Quila Quila, en Chuquisaca, donde exigen que la titulación de tierras sea de manera colectiva y no individual.

Como parte de su pliego petitorio, los indígenas exigen el reconocimiento de sus tierras ancestrales, el cambio de la Ley de Deslinde Jurisdiccional para dar mayores atribuciones a la justicia indígena, además de la eliminación del doble referendo para el acceso a la autonomía originaria.

El ministro Romero descalificó los pedidos de los Qhara Qhara. Criticó que se basen en documentos coloniales y del siglo XIX, con características feudales, para reclamar su territorio. Aseveró que de los 2 mil habitantes de Quila Quila sólo 200 quieren la titulación colectiva, mientras que el resto pide que sea individual, pero aclaró que incluso ambas pueden coexistir.  

Denunció que detrás de la marcha está la ONG denominada Qhana Pukara Kurmi, de una persona que identificó como Fernando R.A., además de otras organizaciones.

Romero aseveró que dicha ONG tiene ese “modus operandi” de crear ayllus, enfrentar a la gente con el objetivo de despojar tierras. Señaló que trastoca lo que son los derechos indígenas.   

La involucró incluso en asesinatos suscitados en 2018. El primero de una mujer de la tercera edad a quien, en la comunidad Chuñawi, habrían matado porque no entrega su título propietario, y el segundo la violación y muerte de una turista coreana en la Isla del Sol. Romero indicó que ambos hechos fueron realizados o encubiertos a nombre de la “justicia comunitaria”.    

El Ministro señaló que “no sería extraño” que quienes están marchando sean los responsables de esos asesinatos, a nombre de “justicia comunitaria”.

El curaca de Q’ara Q’ara Mario Chincha dijo que no conocen las ONG’s o qué clase de trabajo están realizando. Aseveró que Romero habla sin saber del tema.

Respecto a la marcha, el Ministro minimizó la participación de personas. Señaló que incluso en el trayecto a La Paz la movilización llegó a tener sólo 22 participantes.

Aseveró además que los marchistas están pagados, y que él no recuerda que otro movimiento indígena se haya movilizado con viáticos.

Redacción: Leo.com                                                                                                     

Fuente: Erbol

Write on Viernes, 15 Marzo 2019

La Embajada de Brasil advirtió que al no habérsele informado sobre la detención de una brasileña en Rurrenabaque, que fue víctima de violación de policías, el Estado boliviano habría incumplido la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.

La posición de la Embajada de Brasil se manifestó en una nota enviada al senador Yerko Núñez, en que se le agradece por haber revelado el caso de la ciudadana brasileña detenida hace más de un año en Rurrenabaque.

“Ni la Embajada de Brasil en la Paz ni los Consulados de Brasil en Bolivia estaban informados. Eso en aparente disconformidad con el artículo 36 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, en el cual se determina la comunicación, sin dilatar, de las detenciones de nacionales extranjeros de modo a permitir la debida asistencia consular”, dice la nota firmada por el embajador Octavio Henrique Cortes.

El senador Núñez calificó de grave esta situación, porque se debía comunicar de la detención de la brasileña de manera inmediata a su consulado. Criticó que las autoridades bolivianas hayan incumplido ese tratado internacional.

Indicó que está preparando una petición de informe escrito para que la Cancillería explique el porqué de no haber comunicado a Brasil que había una de sus ciudadanas en la Carceleta.

Ocho efectivos policiales fueron aprehendidos acusados por la violación a la brasileña, mientras que una policía mujer está imputada de encubrimiento.

Carta enviada al senador Núñez